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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Aduriz marca el camino



Muniain estuvo bullidor los 70 minutos que permaneció en el campo. Foto AC

Será cosa del verano que un equipo alemán conceda tres goles en tres saques de esquina consecutivos. Aduriz hizo un hat trick en diez minutos y ventiló el partido más importante hasta la fecha en la pretemporada del Athletic. El chaparrón de goles desvirtuó un tanto un choque del que se esperaba más. El Borussia Moenchengladbach debía ser una buena piedra de toque para calibrar el filo del Athletic a diez días de su viaje a Nápoles, pero no fue así. El equipo alemán fue presa fácil para los entrenados por Valverde, muy organizados y bien puestos en el campo y con un Aduriz letal en el área.

Hubo bastantes señales positivas a lo largo de todo el primer tiempo. Se presentabas el Borussia ante su público después de cinco partidos de ensayo y afinando la puesta a punto para su inmediata entrada en la previa de la Europa League. El sexto clasificado de la Bundesliga debía poner a prueba al Athletic, apretarle las clavijas y descubrir sus costuras, pero poco o nada que no sepamos de los rojiblancos se pudo ver en el Borussia Park.

Valverde alineó un equipo que bien pudiera considerarse titular, con De Marcos en el lateral derecho, San José en el eje de la defensa junto a Laporte y Balenziaga en el lado izquierdo. Iturraspe, Rico y Beñat formaban el triángulo del centro del campo, con Susaeta, Aduriz y Muniain más adelantados. A nadie extrañaría que estos diez jugadores con Iraizoz, se alinearan en el primer partido oficial de la temporada.

No hay novedades en el Athletic, tanto en lo bueno como en lo menos bueno. Salta a la vista que el entrenador es el mismo, el dibujo prácticamente idéntico, como idénticos son sus intérpretes, con el cambio obligado de Beñat en el sitio de Herrera. El Athletic tiene mucho trabajo adelantado, el que desarrolló a lo largo de toda la temporada pasada, así que los rojiblancos se comportan en el campo con la solvencia de quien tiene memorizado su papel. Hay orden y concierto bajo la batuta de Iturraspe, y hay buen manejo de balón gracias a las soluciones que siempre ofrece Rico y los movimientos de Susaeta y Muniain. Como Aduriz ha vuelto hecho un chaval después de su operación de pubis, el Athletic se desenvuelve como uno de esos equipos que a la que te descuidas te ha he hecho un estropicio.

El Athletic es el mismo del año pasado, con sus virtudes y sus defectos. Ya están revisadas las primeras; en cuanto a los segundos, seguimos con una cierta oscuridad en las bandas. De Marcos es igual de lateral que el año pasado, o sea, más bien poco. No es defensa y en cuanto le aprietan se nota. En el otro lado Balenziaga sigue en tono discreto, sin alardes y, a estas alturas, acusando el no estar al cien por cien en lo físico. Cuando alcance el tono seguro que rendirá mejor, como la mayor parte de la temporada pasada. Ante el Borusia perdió el sitio con demasiada frecuencia, más a medida que pasaban los minutos. Tampoco puede decirse que San José haya evolucionado durante el mes de vacaciones. Continúa alternando sus detalles de calidad, con algunas acciones de blandura desesperante e impropia de un central.

Pero la gran y única novedad de este año está a la espalda de Aduriz, en esos metros tan decisivos que hasta el año pasado cubrió Herrera. Parece evidente que Valverde se ha decidido por la experiencia de Beñat después de unos primeros partidos en los que ha desfilado por ahí prácticamente toda la tropa de centrocampistas. Ante el Borussia, Beñat puso balones de calidad, entre ellos dos de los corners que Aduriz llevó a la red, hizo cosas interesantes y hasta intentó algunos lujos que seguro que le saldrán mejor cuando la maquinaria esté más engrasada. Habrá que seguir dándole tiempo y confianza para que se haga con un sitio que no es el mejor para sus características, pero en el que puede ofrecer un buen rendimiento porque calidad y recursos tiene de sobra.

El partido ante el Borusia tampoco fue la prueba exigente que el Athletic sigue echando en falta este verano. A lo mejor es que a este equipo ya le hacen falta sparrings de más nivel. Solo en el primer cuarto de hora de la segunda parte los de Valverde perdieron el sitio en el campo y se mostraron inferiores a un rival que tampoco acertó a aprovechar su turno con el balón. Los rojiblancos perdieron la posesión del cuero y, en demasiadas acciones, el orden que tan estrictamente habían mantenido durante todo el primer tiempo. Les costó recibir un gol, aunque a cambio se pudo ver que Iraizoz está despierto y muy bien de reflejos, como demostró en un par de intervenciones de mérito para solucionar despistes de sus compañeros. Después de ese primer cuarto de hora, el partido entró en el habitual rosario de cambios que acabó desnaturalizando el choque. Por el lado rojiblanco, la única aportación digna de mención fue un exceso de confianza de Kepa que a punto estuvo de costar un gol. Viguera y Guillermo anduvieron bullidores arriba, lo mismo que Unai López, pero no tuvieron ni tiempo ni balón para mostrar más que ganas de agradar.

Aduriz volvió a marcar el camino a sus compañeros, pero no vendría mal que estos le ayudaran un poco más. El equipo no lo puede fiar todo al acierto de su delantero porque no siempre encontrará rivales que le regalen tres saques de esquina. Hace falta que Susaeta y Muniain encuentren ese camino que les señala su compañero y que vean puerta con más nitidez, pero tampoco es cosa de ponerse exigentes cuando se le gana a un buen equipo de una liga tan potente como la alemana con tanta solvencia.

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