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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Año de retos



El baloncesto femenino en Bizkaia necesita un planteamiento global para aprovechar su potencial

El baloncesto femenino en Bizkaia necesita un planteamiento global para aprovechar su potencial

Este 2013 que arrastra en su nacimiento presagios de lo más pesimistas es para el baloncesto vizcaino un año de retos. El Uxue Bilbao Basket es la punta de una pirámide cuya base crece con el paso de las temporadas en número de practicantes y de seguidores. El equipo de la Liga Endesa ejerce de tractor del interés por el baloncesto en Bizkaia, pero también puede hacer sombra a todas las actividades que se generan en torno al balón y las canastas, que son muchas. Y uno de los desafíos del baloncesto vizcaino para este año y los sucesivos es que el Bilbao Basket se integre y participe de igual en igual en iniciativas que vayan más allá de organizar campus para niños y se esfuerce en potenciar su entorno para, a la vez, fortalecerse a sí mismo.

Porque si algo hay en abundancia en Bizkaia son campus, de verano y de invierno, en el que clubes y entidades privadas se empeñan en mejorar a los jugadores, en hacer bueno eso de que la cantidad debe salir la calidad. A veces sorteando la escasez de medios, siempre con el máximo rigor, el caso es meter horas jugando al baloncesto que es la única manera de progresar. Y no cesan los clinics y las charlas para que los entrenadores se reciclen, aprendan, eleven su formación y la transmitan.

El torneo del PIN, un clásico de las fechas navideñas, ha recibido este año su récord de participación con más de 800 niños inscritos. Ocho vizcainos disputan los campeonatos de España cadete integrados en las dos selecciones de Euskadi, cuatro en cada una de ellas, y otro más, el getxotarra Xabi López, lo hace con la de Catalunya ya que es en el Joventut donde juega habitualmente. Al mismo tiempo, Ander Pérez, pívot del Unamuno que ya ronda los 2,10 metros, ha sido citado por la selección U18 de España para la concentración anual de Guadalajara y también  invitado para disputar el Torneo de Reyes de Ponferrada… con el Blancos de Rueda Valladolid.

Ya se dijo en otra ocasión en este espacio que el Bilbao Basket no puede hacer como que no le importa lo que ocurre a su alrededor y mirar para otro lado. La Federación Vizcaina está para promover, para impulsar actividades, pero son los clubes los que deben llevarlas a cabo. Y ninguno tiene los medios de los que dispone el máximo representante del territorio. Por ejemplo, el programa de tecnificación que ha montado la Federación en persecución de lo más cercano a la excelencia debería ser participado y consensuado por el Bilbao Basket ya que de ese semillero de jugadores es del que podría nutrirse, si quisiera. De nada vale contar con una base numerosa si, llegado un punto, existe una barrera infranqueable.

Esa barrera está ahora en la Liga EBA donde el Zornotza y el Santurtzi pueden servir para cubrir algunas carencias en la formación continua. Pero hace falta algo más y ese algo más solo lo puede ofrecer el Bilbao Basket. Porque es muy posible que los dos equipos, o al menos uno de ellos, llegue a disputar la fase de ascenso a la Adecco Plata y con posibilidades de conseguirlo, aunque materializarlo sería otra cosa. La cantera vizcaina que está forjándose necesita otro referente intermedio con el que cuentan muchos clubes de ACB como banco de pruebas de los productos propios o de los importados, que tanto da si el objetivo es acercarlos a la elite y fabricar aquello que no se encuentre en el mercado. El Santurtzi cumplió con ese cometido durante un par de temporadas en la Adecco Plata, pero faltó por parte del Bilbao Basket el convencimiento de que aquello era algo más que un “por el interés te quiero Andrés”. Cuando dejó de serle útil para foguear a los Uriz, Hampl, Calbarro y compañía, se desentendió. Aunque hoy es el día que le gustaría contar con un proyecto al menos en la Adecco Plata, pero las circunstancias son las que son y no va a resultar fácil ponerlo en marcha de nuevo.

El Bilbao Basket tiene que empezar a tirar hacia arriba del baloncesto vizcaino y no solo en el sentido figurado de llenar el Bilbao Arena con la gente que sube desde el Casco Viejo. A uno se le cansa la vista de ver en los patios una mayoría de camisetas de la NBA, pero parece que estamos condenados a ello. Porque precisamente en 2013 se producirá la primera visita de una franquicia de la NBA a Bizkaia allá por el mes de octubre. Los pasos ya están dados y, si nada se tuerce, solo falta que antes de acabar la temporada se confirme el rival que tendrá el Uxue Bilbao Basket en ese partido que asegura un lleno en el Bizkaia Arena del BEC.

Este choque inédito será la avanzadilla del que supone el gran reto del futuro que es hacer de Bilbao una de las sedes destacadas de la Copa del Mundo de 2014. La Federación Vizcaina, en comunión con las instituciones, trabaja ya con casi dos años por delante en conseguir que la selección de Estados Unidos recale en Bizkaia durante esos días de septiembre. Este es un desafío de los que no se ve, de los que se llevan con absoluta discreción porque, cuando se trata de la NBA, hay que ser sumamente cauteloso. La gente de David Stern ya visitó hace un par de meses la ciudad y sus instalaciones y saben lo que hay. Pero ellos marcan los tiempos.

Hasta ahora se ha hablado del baloncesto masculino, pero las mujeres también ocupan un lugar destacado en Bizkaia, que debe serlo más. Lo tuvieron a lo largo de la historia, pero los tiempos del Kaixo quedan, por desgracia, ya muy lejanos. Porque el gran gato al que nadie ha logrado poner aún el cascabel es el de crear un proyecto que lleve al baloncesto femenino hacia la máxima categoría. Hasta ahora, la Liga Femenina-2 es el tope. Irlandesas aguantó ahí once temporadas, pero tuvo que renunciar el pasado verano. El Tabirako asomó en los primeros años de la competición antes de regresar a su espacio natural de la Primera División. Ahora son el Ibaizabal y el Gernika los que sostienen la bandera de Bizkaia en un escenario complicadísimo. Dos proyectos apenas separados por 20 kilómetros -no digamos la pasada temporada que eran tres- compiten por las mismas jugadoras, los mismos recursos, casi los mismos horarios y, seguramente, el mismo público. Y, evidentemente, en estos tiempos esta situación no parece muy sostenible.

La Federación Vizcaina presentó para su nueva legislatura de cuatro años este desafío como una de las partes fundamentales de su programa, quizás la que más. Aquí no cabe pedirle nada al Bilbao Basket, pero sí quizás a las instituciones que, de la misma manera que en 2000 impulsaron a dedo el nacimiento del proyecto masculino, ahora podrían hacer algo parecido con el femenino. Son otros tiempos, pero no son las mujeres deportistas a las que se les llena la boca hablando de la igualdad de oportunidades. Si el baloncesto es el deporte más practicado por las niñas vizcainas, eso debería tener un reflejo en la punta de la pirámide.

Los cuatro clubes citados han demostrado durante todos estos años que jugadoras ha habido, hay y habrá para aspirar a llegar más arriba. También nivel en los entrenadores y dedicación en los directivos. Sin embargo, Bizkaia no es Madrid, que puede permitirse tener cinco equipos en la Liga Femenina-2. En este caso, dividir es perder. Definir el cómo, el con quién y el dónde sin herir sensibilidades es la madre del cordero, pero hay que ponerse a ello, mejor en 2013 que después. Lo peor sería asistir a una muerte lenta, a que esta parte del baloncesto vizcaino cayera de pura impotencia. Este es el gran reto pendiente de un deporte que en Bizkaia no vive solo del Uxue Bilbao Basket.

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