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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Athletic, haz fútbol no la guerra



La última visita del Atlético al viejo San Mamés se saldo con un rotundo 3-0. Foto MITXI

La última visita del Atlético al viejo San Mamés se saldo con un rotundo 3-0. Foto MITXI

Un miércoles lluvioso y copero da licencia para ponerse nostálgico y retroceder unos cuantos años. Make love not war, fue una consigna que nació al calor del napalm que caía sobre Vietnam y que prendió rápidamente en el corazón de una generación que todavía tenía esperanza en un futuro mejor. Otros tiempos. Escuchando y leyendo algunas cosas que se están diciendo y escribiendo en torno al partido de esta noche, uno diría que han construido el nuevo San Mamés en el delta del Mekong. Y no es eso. Fue Schuster el que aquellos años en los que el Athletic se las tenía tiesas con el Barcelona en el terreno de juego, dijo aquello tan lamentable de que venir a San Mamés era como ir a Corea. Se diría que alguien estaba esperando que Simeone dijera algo parecido ahora, pero el argentino, que fue listo en el campo y lo es en el banquillo y en la sala de prensa, ha optado por destacar las virtudes del campo y de su propietario, quizá calculando que, como dijo el sabio, el elogio debilita.

Valverde que fue y es igual de listo que su colega Simeone, o incluso más, también marcó su hoja de ruta del partido en su última comparecencia ante la prensa. Ha dicho el entrenador del Athletic que lo que le interesa a su equipo es que el balón circule con fluidez, que no haya interrupciones, que el juego se desarrolle con naturalidad y sin barricadas en el césped. En definitiva, hacer fútbol, no la guerra. De eso se trata. Por eso el partido de esta noche tiene mucho que ver con la psicología: la de la grada y la de del equipo.

Nunca le han ido bien al Athletic las broncas. Generalmente, cuando el Athletic ha entrado en el cuerpo a cuerpo y en el altercado, ha salido perdiendo el partido y un par de dientes. Si los leones protagonizan alguna crónica de sucesos les toca siempre el papel de víctimas. Por el contrario, siempre, o casi siempre, han salido más lucidos en los cantares de gesta.

Qué difícil es mantener el corazón caliente y la cabeza fría. Pero esa es la primera obligación del Athletic esta noche. Ya, todos sabemos que lo que nos pide el cuerpo es decirle a Diago Costa que esto no es vale tudo,o recordarle a Godín que es fútbol y no lucha libre. Pero que nadie tenga la menor duda de que tanto los señalados como su entrenador estarán encantados de que eso ocurra. Ni se pondrán nerviosos ni se echarán a llorar en una esquina por muchas cosas que tengan que oir. Para ellos eso es parte de su trabajo y lo ejecutarán con la eficacia con la que acostumbran hacerlo.

Nadie duda de que estamos ante un partido caliente. Si un Athletic-Atlético de Copa no es caliente mejor emigrar a la petanca. Pero el Athletic tiene que saber que ese calor tiene que venir de su juego, de sus ocasiones, de sus remates. No de otra cosa. Lo mismo que su público, que no está a prueba y sabe lo que le conviene a su equipo en cada momento.

En la genética del Athletic no está eso que llaman el otro fútbol, ni el juego subterráneo; ni siquiera la picardía. El Atlético, en cambio, siempre ha sabido moverse con soltura por los callejones del Reglamento, buscando la esquina donde se burla la ley. Los colchoneros han tenido siempre grandísimos futbolistas y grandísimos pandilleros; muchas veces incluso han coincidido en la misma persona. Ahora mismo Simeone dispone de un plantel que conjuga una enorme calidad con un espíritu de combate y un oficio que le hace prácticamente imbatible como se comprueba en las estadísticas. Se está diciendo que el equipo no está en un momento tan brillante como hace un par de meses, pero eso no se refleja en los resultados porque, a modo de vasos comunicantes, los colchoneros saben paliar la falta de inspiración con oficio y despliegue.

El Athletic sí que está atravesando su mejor momento de la temporada y ha recuperado además su relación con el gol. Esas son las armas en las que debe confiar esta noche y no otras. No le interesa un partido trabado, tartamudo, una sucesión de faltas e interrupciones que le impidan levantar el vuelo. El discurso futbolístico de los leones tiene que ser fluido y constante, un caudal continuo que acabe ahogando al rival. Se enfrentan dos propuestas antagónicas y el árbitro tendrá mucho que decir a la hora de inclinar la balanza a un lado o a otro. Recuerdese que el papel fundamental del árbitro en el fútbol es facilitar el juego. Tiene para ello un Reglamento que aplicar, un criterio que se supone formado y los antecedentes de los dos contendientes. Suficiente bagaje para hacer bien su trabajo.

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3 Comentarios

  1. Buf, muchas cosas pides al árbitro. No sé yo si le dará para tanto. Además noto un olorcito a “empujar al atlético de madrid para romper el binomio”, que no me gusta.
    Pero confio en el Athletic y creo que lo vamos a conseguir.
    Aupa Athletic!!

  2. Jugar con el Atlético de Madrid , es tener claro que va a ver de todo menos fútbol . Es la escuela de fútbol más fiel a lo que fundo Oswaldo Zubeldia allá por finales de los sesenta con Estudiantes de La Plata y que tan bien copia Simeone . También recuerdo aquel Atlético de Marcel Domingo que practicaba las mismas artes…..quiZas con una plantilla de más nivel y donde destacaba un jugador como Jesús Glaria , uno de los mejores defensores que he visto .

  3. Al recordar al Atlético de Madrid de Marcel Domingo , viene a mi memoria aquella liga que se pedio en los últimos partidos con un triste partido en Valencia….con su leyenda y con unos árbitros y Comité de Competición que hicieron el resto .