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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Athletic y Osasuna, un negocio eterno



Kike Sola se perfila como el nuevo osasunista que vestirá de rojiblanco.

Kike Sola se perfila como el nuevo osasunista que vestirá de rojiblanco.

El interés del Athletic en contratar al osasunista Kike Sola, por el que los dos clubes están a un paso de llegar al acuerdo, se fundamenta en la curiosa relación que mantienen las dos estructuras desde hace años. El derbi entre Athletic y Osasuna -sobre todo cuando se juega en El Sadar- es uno de los más calientes de la Liga. Ahora bien, nadie negará que los dos clubes son interdependientes: el Athletic necesita a muchos de los jugadores formados en Osasuna y el conjunto rojillo el dinero que periódicamente llega de Bilbao.

La tirantez,que alcanzó casi el paroxismo en los últimos tiempos de Patxi Izco al frente de Osasuna cuando el dirigente argumentó que negociaría cláusulas de rescisión con cualquier club menos el Athletic, fue cordialidad hace no muchas temporadas. El Athletic no caía tan mal en Pamplona y Osasuna era un equipo más que respetado en Bilbao, donde incluso se han llegado a aplaudir salvaciones in extremis de los rojillos. Los leones siempre han tenido navarros de postín en su plantilla y muchos de ellos han salido de la cantera o han jugado en el primer equipo de Osasuna. Los intercambios eran antes más que favorables y las relaciones tenían un tono de amabilidad que los últimos gestores del conjunto navarro han tirado por tierra. Miguel Archanco, ahora presidente de Osasuna y hasta la pasada temporada uno de los paladines de Patxi Izco, sabe bien lo necesario que es tener acuerdos con el Athletic. De ahí que el dirigente encabece las negociaciones para vender a un futbolista que a punto de entrar en el último año de su contrato tendrá que salir por menos de la mitad de los 10 millones de euros que aparecen en su cláusula de rescisión.

Así, a finales de 1997, acuciado por una deuda que superaba los 6 millones de euros, la recién entrada junta directiva que presidía Javier Miranda dio el paso de acercarse todavía más al Athletic. José María Arrate, entonces presidente del club de Ibaigane, aceptó la propuesta: firmaron un convenio por el que el club rojiblanco aportaba 300.000 euros por cada una de las cuatro siguientes temporadas, reservándose la opción prioritaria de fichar al menos un futbolista por temporada. El pacto duró lo que tardó en salir la vena rojilla, que obligó a Miranda a echar marcha atrás y romper el acuerdo dos temporadas después. En ese tiempo el Athletic aportó 100 millones de las viejas pesetas en concepto de canon y alrededor de 350 más por los fichajes de Orbaiz y Tiko. En suma, Osasuna palió la mitad de su deuda.

Miranda, que ahora es un socio de base sin ninguna gana de volver a presentarse a las elecciones pero que sigue con pulcritud el día a día de su equipo y el de los rojiblancos, no se cansó de poner en un pedestal a los rojiblancos, todavía más cuando, una vez roto el convenio, desde distintos sectores osasunistas le pedían beligerancia con el Athletic. “No. Firmamos un buen convenio y supimos romperlo, amigablemente, cuando debíamos. El Athletic es un club señor. Osasuna necesitaba dinero, los bancos no nos abrían las puertas y yo toque el timbre del Athletic. Y su presidente, José Mari Arrate, se comportó extraordinariamente bien conmigo y con Osasuna”, reveló en junio de 2000 en El País. Fue más contundente porque en esa misma entrevista, pese a tener de uñas a una parte importante de El Sadar por su relación con el Athletic, Miranda agregó que “a igualdad de condiciones económicas con otro club, el Athletic tendrá siempre preferencia sobre cualquier jugador nuestro”.

El convenio Athletic-Osasuna derivó en una relación de cordialidad entre Arrate y Miranda, a los que pocos años después de la firma se les pudo ver haciendo juntos el Camino de Santiago. Las vicisitudes de entonces acercaron mucho a Miranda al Athletic. El que escribe lo pudo comprobar hace un par de temporadas, al coincidir en un restaurante cercano al campo rojillo un grupo de periodistas desplazados desde Bilbao con el ex presidente de Osasuna. Miranda acabó hablando por teléfono con José María Arrate, que no se encontraba allí, para celebrar el encuentro y desearle los mejores deseos.

La apertura de Miranda no vendía en Pamplona y alrededores, así que mudó en distancia con Patxi Izco, que ha disparado los encontronazos hasta dejar en mal lugar a todo lo que huela a Athletic. Por ejemplo, el día que David López anunció su marcha a Lezama, el entonces presidente evitó comparecer junto a él en la rueda de prensa de despedida. Pocas horas después sí estuvo al lado de Raúl García, que se iba al Atlético de Madrid.

Los tres, cuatro o cinco millones de euros que pagará el Athletic a Osasuna por Kike Sola (Archanco es el primero en saber que no hay club en el mundo dispuesto a atender los 10 millones de euros de contrapartida por rescisión que aparecen en su contrato) se unirán a los 18 millones de euros que ha recaudado el club de la Plaza del Castillo desde la finalización de la temporada 1996-97. Por vía de pago llegaron a Bilbao Nagore y Lacruz (los últimos fichajes antes de la firma de convenio con Miranda), Orbaiz, Tiko (con el convenio vigente), Javi Martínez y David López, mientras que sin ataduras al finalizar contrato firmó Iñaki Muñoz.

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3 Comentarios

  1. Juan Carlos, te has colado, por David Lopez se pagaron 6 millones 😉

    • Gracias por la corrección. Tienes razón y ya está editado, pero fíjate en la firma. Esta web es cada día más coral, que era de lo que se trataba cuando se abrió.

      • Razón tienes en lo de David López, que costó 6 millones de euros. Su fichaje se ‘aprobó’ en una reunión de presidenciables a la que no asistió por decisión propia García Macua, que fue el que acabó ganando las elecciones. Gracias por advertir el error

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