Pages Navigation Menu

Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Athletic y Real, una rivalidad que se remonta a la noche de los tiempos (1)



Una imagen del último derby disputado en Anoeta. Foto Mitxi

La rivalidad entre el Athletic y la Real Sociedad nació prácticamente desde el mismo momento en el que el balón empezó a rodar en ambas ciudades. Aunque el Athletic es once años más antiguo que la Real, en Donostia ya se jugaba al fútbol antes del nacimiento del club txuriurdin. Su precedente inmediato fue el Club Ciclista de San Sebastián, del que los futbolistas se separaron para fundar la Real Sociedad, pero antes existió la Association Foot Ball Club San Sebastián.

Ese equipo visitó Lamiako el equipo donostiarra para enfrentarse al Athletic el 6 de diciembre de 1908. Imperaban entonces todavía las buenas maneras y el fútbol seguía teniendo más que ver con el acontecimiento social que con el deporte. Eso se desprende al menos de la pequeña nota que publicó La Gaceta del Norte para dar cuenta del partido.
“Conforme habíamos anunciado, ayer por la tarde se celebró en el campo de Lamiaco el partido de foot ball organizado por el Athletic Club de Bilbao contra la Association Foot-ball Club de San Sebastián.”
“A presenciar el partido acudieron numerosos amateurs y distinguidas señoritas de nuestra villa y de San Sebastián”
“El partido fue interesantísimo, pues los dos bandos lucharon con buenos jugadores.”.
“En la primera parte fueron vencidos los del Athletic, apuntándose los de San Sebastián dos goals que metió el back Poto Lena”.
“Cambiados los terrenos, también cambió, defendiéndose los de Bilbao con gran habilidad y destreza, apuntándose un goal, que metió el back señor Iza, recibiendo una gran ovación”.
“Y con esto terminó el match, triunfando el equipo de San Sebastián, al cual tributó el público una prolongada ovación”
.

Eran tiempos de hermanamiento aquellos, tanto que muy poco después de aquel partido el Athletic y la Ciclista de San Sebastián acordaron formar un solo equipo para disputar el Campeonato de España de 1909 que se celebraría en Madrid. Calcularon que uniendo sus fuerzas podrían conseguir el título. Había solo un problema: ¿cómo se llamaría aquel equipo? Decidieron jugarse el nombre sobre el césped. El partido se disputó el 7 de febrero en Atocha pero para desgracia de los promotores de aquella operación, acabó con empate a tres goles. No hubo forma de acordar el nombre y el proyecto de unión fracasó. La Ciclista ni siquiera compareció en Lamiako el 28 de febrero para jugar un segundo partido de desempate, tal y como habían acordado en un principio. Cada uno acudió a Madrid con su equipo y con su nombre, y la Ciclista de San Sebastián se hizo con el trofeo.

Paradojas de la historia, aquel amago de unión precedió a una rivalidad deportiva que llega hasta nuestros días. A medida que el fútbol dejaba de ser un esparcimiento de la burguesía acomodada y se convertía en un deporte que apasionaba a todos los estratos de aquella jerarquizada sociedad de principios del siglo XX, empezaron a sucederse los agravios, reales o imaginarios, sufridos o inferidos, meros arañazos agravados muchas veces por el desbordamiento de las pasiones. Cada choque sobre el terreno dejaba alguna cuenta pendiente que se cobraba en el siguiente partido. Los periódicos de la época ya habían dejado de publicar las notas de fútbol en el apartado de ecos de sociedad y habían abierto secciones específicas de deportes, llamados sports todavía, donde las más afiladas plumas de cada plaza utilizaban sus crónicas de prosa rimbombante como dardos envenenados. El fútbol ya ocupaba un lugar preferente en el ocio de nuestros antepasados.

El Athletic ganó 8-0 y 0-3 a los campeones de 1909 en dos partidos disputados inmediatamente después del torneo celebrado en Madrid, dos goleadas que hirieron el amor propio de los donostiarras por lo inesperado. En el inicio de la siguiente temporada el Athletic volvió a visitar Ondarreta para caer por un solo gol, que protestó por considerar que fue marcado en fuera de juego. Los jugadores del Athletic llegaron a retirarse del campo, aunque acabaron regresando para concluir el partido, lo que dio pie al cronista del `Heraldo de Madrid´ para titular su información con un llamativo “San Sebastián contra Bilbao”.

La Directiva del Athletic denunció el contenido de aquella crónica por medio de una nota pública en la que además rogaba al equipo guipuzcoano que reconsiderara su decisión inicial de no devolver la visita a Lamiako “pues habría de ser muy sensible al Club Bilbaíno un rompimiento de relaciones con el equipo por el cual ha sentido más afecto, por haber sido considerado como hermano”. Pero no hubo devolución de visita y las relaciones se rompieron.

En este ambiente se llegó al Campeonato de España de 1910 que, por su condición de campeón, organizaba la Real Sociedad en el campo de Ondarreta. El equipo local se reforzó con jugadores ingleses y madrileños para defender el título y lo mismo hizo el Athletic, que contrató a Veitch, Burns, Grapham y Cameron para la ocasión. El 19 de marzo el Athletic ganó el primer partido al Madrid y un día después llegó el choque entre los dos equipos vascos. Ganó el Athletic con un solitario gol de Iza marcado en el primer tiempo y tras una segunda parte en la que se dedicó a defender el resultado.

José María Mateos, el primer cronista de fútbol de Bilbao, relató así el final de aquel partido: “Hubo incidentes, ruidosas protestas del público y al final se intentó, por unos cuantos cafres, que no eran ni podían ser donostiarras, agredir a los triunfadores. Ya que no podían hacerlo de cerca, porque sabían defenderse, les lanzaron algunas piedras”.

El Athletic se proclamó campeón de aquella Copa de 1910. Le correspondía por lo tanto, organizar el Campeonato de España de 1911. La rivalidad con la Real alcanzaría entonces su máxima expresión…

Share This: