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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Bienvenido, mister Pilepic



Pilepic volvió a ser determinante en la vitoria del Bilbao Basket. Foto ACB

Pilepic volvió a ser determinante en la vitoria del Bilbao Basket. Foto ACB

El Uxue Bilbao Basket no podía perder en Sevilla y no lo hizo. Con el triunfo (60-81) los hombres de negro confirmaron matemáticamente su presencia en el play-off por el título, la quinta en las últimas seis temporadas. Esto garantiza al menos una semana más de competición para el equipo bilbaino, que anda con las fuerzas justas, pero no ha perdido ni un ápice de su espíritu competitivo. Los de Fotis Katsikaris llevan prácticamente toda la campaña entre los seis primeros y, pese a que se han dejado algunos triunfos por el camino ante rivales de la parte baja de la tabla, aún tienen la oportunidad de conseguir la mejor clasificación de su historia al final de la Liga regular.

Con ese objetivo la visita al Cajasol era de las de ganar o ganar. Los sevillanos no se jugaban nada y Aíto García Reneses lleva unas semanas dando minutos a varios de los jóvenes productos de la cantera sevillana. La motivación, la necesidad, estaban del lado del Uxue Bilbao Basket que se olvidó de su precariedad física y afrontó el partido con la profesionalidad y el oficio necesarios. Daba igual cómo, había que volverse a Bilbao con una victoria que, después de todo lo que se ha jugado, hacía mucha falta a estas alturas. Durante el primer cuarto, el equipo bilbaino hizo alguna concesión a su rival, que anotó con cierta facilidad. También lo hizo el Bilbao Basket, apoyado en un Mumbrú que percutió una y otra vez en el poste bajo.

Katsikaris empezó a mover pronto el banquillo y solo dio cuatro minutos y medio a Fran Pilepic en busca de otras combinaciones en el perímetro que incluyeron a Grimau, que hizo de tripas corazón para aportar algunas minutos de refresco. Por dentro, Mamadou Samb se hizo protagonista con diez puntos antes del descanso y una actividad y un dinamismo que contagiaron a sus compañeros. El Cajasol vivía de los tiros de Bogdanovic y los rebotes de Williams, pero se antojaba poco para tumbar a un equipo para que el que la victoria era imprescindible.

Tras el descanso, el Uxue Bilbao Basket llevó el partido donde le convenía con muchos contactos en defensa para detener a un rival muy tierno y un arma letal en ataque. Pilepic apareció para reventar el partido con otra exhibición de tiro. Quince puntos sin fallo (3 de 3 en tiros de dos, 3 de 3 en triples) firmó el croata en el tercer cuarto que terminó con once puntos de ventaja para los bilbainos (52-63), que levantaron un muro infranqueable para los sevillanos. El de Rijeka lleva tres partidos consecutivos para enmarcar con unos porcentajes excelsos: 22 puntos de media, 9 de 10 en tiros de dos, 13 de 18 en triples y 7 de 7 en tiros libres. Una barbaridad para quien se ha pasado toda la temporada en el banquillo y que en el tramo final del curso se ha convertido en una especie de Bienvenido Mister Marshall que viene a aportar frescura y ánimo a un equipo que parecía decaído.

Pero Pilepic no pasa de largo, como los americanos de la mítica película de Berlanga, sino que ha venido para quedarse y para que se le tenga en cuenta cuando Vasileaidis esté de vuelta. Con el trabajo hecho, el Uxue Bilbao Basket condujo el último cuarto sin apuros en lo que fue un ejemplo del distinto manejo de su plantilla por parte de los dos entrenadores. Aíto García Reneses acabó el partido con tres chavales de menos de 20 años en cancha, pensando ya en la temporada que viene. Janis Porzingis, un junior letón de 17 años cuyo futuro está en la NBA, el georgiano Beka Burjanadze y el checo Ondrej Balvin han acelerado su proceso de integración en la Liga de la mano de un entrenador que ya no tiene que justificarse. Para él, el mejor lugar para aprender es el partido y el mejor método, el error. El Cajasol hizo esta apuesta, obligado por una reducción de presupuesto, y Aíto es la persona indicada para llevarla a cabo. Tras el partido, el entrenador del Cajasol explicó que varios de sus jugadores cometen errores “porque aún no están maduros” y mandó un recado en el que, seguramente, incluía a quien acababa de ganarle: “Algunos equipos, muchos de los que están por encima nuestro, piensan en esta semana, en el siguiente partido, y su futuro solo está lleno de deudas”.

El mensaje es opinable, pero Aíto García Reneses ha hecho aquello para lo que se le contrató sin saber si va a continuar en Sevilla. Como siempre en su carrera, ha asumido riesgos y ha acelerado los procesos de formación y adaptación del jugador. En el Uxue Bilbao Basket se ha preferido ir sobre seguro, atados por la exigencia de los resultados, y Fran Pilepic, y también Mamadou Samb, han tardado en recibir oportunidades de verdad y lo han hecho porque han faltado otros compañeros. La diferencia es que ambos están ya en los 24 años (el croata los cumplió ayer mismo) y el arroz se les puede pasar en el banquillo. Mientras el Cajasol daba por finiquitado el encuentro, Katsikaris tardó en meter en cancha a Sergio Sánchez, que podía haber ahorrado unos minutos a Roger Grimau, reaparecido por los pelos tras su lesión en el abdomen.

Cinco minutos por aquí y por allí, acaban haciendo una montaña y así el conjunto bilbaino es el único que ha disputado competición europea con jugadores entre los diez con más presencia en cancha. Y no uno, sino dos, Vasileaidis y Mumbrú, que promedian 30 minutos de juego. Curiosamente, la pasada temporada ningún jugador del Bilbao Basket pasó de los 27 minutos de juego y el curso estuvo tan cargado de partidos como este.

Son datos que vienen a ilustrar la realidad de un equipo que ha llegado a este tramo con las fuerzas muy justas. Fotis Katsikaris tiene una filosofía, tan válida como cualquier otra, que acarrea un gran desgaste físico y lleva a los jugadores al límite. A la espera de que se recupere Vasileiadis, porque de Rakovic se puede esperar poco a estas alturas, la aparición por necesidad de Pilepic y Samb debería reforzar la rotación para el play-off. El duelo del próximo domingo ante el Valencia Basket será decisivo para determinar las posiciones en esta pelea de los dos equipos con el CAI Zaragoza. Con un triunfo más, el Uxue Bilbao Basket aseguraría la sexta plaza al final de la Liga regular que, salvo mayúscula sorpresa en las eliminatorias, garantiza a su vez un puesto en Europa para la próxima temporada. El presente mantiene a los hombres de negro en alerta, pero bienvenido sea Mister Pilepic, o alguien de ese perfil, si eso supone una esperanza para el futuro lleno de incertidumbres que espera a partir de junio.

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