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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Bilbao Athletic, un filial histórico



El Bilbao Athletic que sustituyó al primer equipo en la primera temporada de la postguerra. Foto del libro Lezama, el corazón del Athletic

El Bilbao Athletic que sustituyó al primer equipo en la primera temporada de la postguerra. Foto del libro ‘Lezama, el corazón del Athletic’

Compareció Cuco Ziganda en la sala de prensa de Lezama y la pregunta pertinente hubiera sido ¿a qué se debe el honor?, teniendo en cuenta la fecha, 30 de abril, y que han transcurrido 35 jornadas del campeonato, pero el periodismo de hoy en día está más bien a la última pregunta que para hacer preguntas, así que los asistentes hicieron como si no hubieran pasado casi diez meses desde el inicio de la competición, disimularon e interrogaron al técnico por el próximo partido como si tal cosa.

La cosa es que el Bilbao Athletic recibe el próximo domingo en San Mamés al lider Alavés y que de ganar, quedaría abierta la posibilidad matématica de que el filial rojiblanco se hiciera con el primer puesto, que otorga una notable ventaja en el play off de ascenso, ya que los campeones de cada uno de los cuatro grupos disponen de una doble oportunidad de pelear por subir a Segunda División. La notable temporada del Bilbao Athletic le ha asegurado prácticamente la plaza en el play off, y el partido ante el Alavés será algo así como el broche de oro a un curso ilusionante.

Quién sabe si el regreso a San Mamés no será premonitorio y el año que viene el filial comparta el nuevo campo con el primer equipo en la División de plata. No sería la primera ocasión que ocurre, puesto que el Bilbao Athletic ya ha militado antes de ahora en el segundo nivel del fútbol, incluso completando alguna temporada más que notable como aquella en la que se quedó sin el título de campeón por una torpeza burocrática.

Y es que el filial rojiblanco también tiene a sus espaldas una larga historia que se remonta bastante más allá del medio siglo. El nacimiento del segundo equipo rojiblanco en su versión moderna data de la temporada 1962-63, cuando el club inscribió un equipo llamado Athletic Aficionados en la Primera Regional de Bizkaia. Cuatro cursos más tarde, en la temporada 1966-67 el equipo adquirió la denominación con la que se le conoce, Bilbao Athletic, un guiño a aquel Bilbao FC que compartió la prehistoria del fútbol a orillas del Nervión con el Athletic. Pero el la historia del Bilbao Athletic se remonta mucho más lejos en el tiempo.

Prácticamente desde el momento mismo de su fundación el Athletic había prestado mucha atención a fomentar el fútbol en edades tempranas. El club ya había organizado la Copa Athletic para menores de 17 años en 1903, apenas cinco años después de su nacimiento en el Café García, un torneo del que salieron nada menos que Rafael Moreno ‘Pichichi’, Seve Zuazo o Germán Echevarria ‘Maneras’. Aquel torneo duró diez años, hasta 1913, aunque ya en 1910 se solapó con la Copa Cortina, donada por el directivo Jesús Cortina, una competición reservada para chavales que fueran socios o familiares de socios del Athletic.

Aquel primer impulso a la cantera se extendió con diversos altibajos y diversas fórmulas, hasta la Guerra Civil. El Athletic llegó a contar ya entonces con un segundo equipo llamado Athletic Reserva que competía en el campeonato regional destinado a este tipo de equipos.

En 1925 el Athletic registró oficialmente el nombre de Bilbao Athletic Club para impedir que alguien pudiera apoderarse de una denominación que el club consideraba suya por sus connotaciones históricas. La previsión le vino de maravilla cuando en la temporada 1938-39, prácticamente en los últimos estertores de la guerra, se retomaron las competiciones oficiales. El Athletic estaba desmantelado. La mayoría de sus mejores jugadores se habían ido con el equipo Euskadi, otros estaban presos y alguno, fusilado. El temor a que los malos resultados deportivos dejaran en entredicho el buen nombre del Athletic impulsó a sus dirigentes a inscribir el equipo con el nombre de Bilbao Athletic, denominación con la que compitió aquel primer curso de la postguerra. La prevención se antojó excesiva. Casi en medio de los cañonazos el Athletic había organizado un torneo para chavales de entre 15 a 18 años para encontrar los nuevos valores que dieran forma al equipo. De aquel torneo surgieron futbolistas como Piru Gainza, Bertol o Panizo, por lo que un año después el Athletic retomó su nombre con plenas garantías. La denominación Bilbao Athletic volvió a quedar para el segundo equipo, que compitió en las categorías inferiores hasta la temporada 1943-44, año en el que sus mejores jugadores pasaron al Arenas asumiendo este equipo la condición de filial del Athletic.

Hasta 1961 el fútbol base rojiblanco estuvo bajo mínimos y los jugadores que destacaban en los diversos equipos de Bizkaia se incorporaban directamente al primer equipo. Casualidad o no, las décadas de los 40 y 50 fueron las más brillantes de la historia del club.

Aunque ahora pueda resultar chocante, el Athletic tardó nada menos que diez años en formar su primer equipo juvenil. La Federación Española organizó el primer tormeo de la categoría en 1951 pero el primer juvenil rojiblanco no debutó hasta la temporada 1960-61, pese a que no fueron pocos los equipos de Bizkaia que ya compitieron con éxito aquellos años. Indautxu, Getxo, Arenas, Txori Erri y Frimotor, ambos de Erandio o el histórico Firestone que ganó la Copa de 1960, precedieron al Athletic. El Juventus de Galdakao aportó al club a un hombre fundamental, su entrenador José Luis Garay, el técnico más laureado de la categoría juvenil, bajo cuya dirección el Athletic ganó seis de las siete finales de Copa que disputó, cinco de ellas consecutivas.

El primer equipo juvenil de lo que podríamos definir como era moderna, se construyó siguiendo la fórmula que tan bien funcionó en la postguerra. El Athletic organizó un torneo en el pudieron participar equipos de pueblos, de barrios, de colegios o de amigos para seleccionar a los mejores, que el primer año estuvieron entrenados directamente por el técnico del primer equipo, el brasileño Martim Francisco.

La fórmula del torneo abierto se volvería a utilizar a partir de 1971 para nutrir Lezama. Las instalaciones se inauguraron en enero y aquel mismo año se organizó el primer torneo de Semana Santa, del que saldría Santi Urkiaga.

Un año después del estreno de los juveniles apareció la lógica necesidad de organizar un equipo que sirviera de puente a aquellos chavales que rebasaban la edad reglamentaria pero no tenían cabida en el primer equipo. Juan Antonio Ipiña, primer secretario técnico de la historia del Athletic, reordenó el fútbol base inscribiendo un equipo llamado Athletic Aficionados en Primera Regional con la condición de que jugara pero sin puntuar ni contar a efectos de ascensos o descensos. Al año siguiente inscribió otro equipo en Segunda Regional, aunque éste sí competía con todas las consecuencias. Lógicamente los ascensos se suceden en cadena y en el curso 1966-67, ya en Tercera División se redenomina al equipo como Bilbao Athletic. En la temporada 68-69 logró su primer ascenso a Segunda División. San Mamés crecía aquel año en 3.200 localidades con la construcción de la nueva Tribuna Este encima de la vieja general.

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Un comentario

  1. Gran y bonito articulo. Simplemente como dato me gustaría corregirte en una mínima cosa jeje. El partido es el sábado 4 a las 17:30 en San Mames, no el Domingo (ese día juegan las féminas). un abrazoo y enhorabuena por el articulo =)

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