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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Bizkaia pide una oportunidad



Equipo cadete de Unamuno que competirá en el Campeonato de España en Ferrol

Equipo cadete de Unamuno que competirá en el Campeonato de España en Ferrol

Llega el mes de mayo y todas las competiciones entran en su fase decisiva. También las de categorías inferiores vivirán los Campeonatos de España, que suelen ser el termómetro para medir la salud del baloncesto formativo, para empezar a vislumbrar algunos jugadores que pueden ser importantes en el futuro. En el apartado masculino, desde este próximo fin de semana Marín, Cambados y Pontevedra acogerán a la edad junior, a chavales de 17 y 18 años, muchos de los cuales afrontan su último gran campeonato antes de dar el delicado paso hacia el baloncesto senior. El Loiola Indautxu compitió en 2012 y acabó décimo, pero el baloncesto vizcaino llevaba 18 años, desde que el Cajabilbao lo hiciera en 1994, sin tomar parte en el principal torneo de esta edad que entonces se llamaba juvenil. Y este año Bizkaia volverá a estar ausente de un campeonato en el que han participado otros clubes vizcainos con solera como Maristas (1965), Tabirako (1974) o Salesianos Deusto, con el internacional Javi Gorroño en sus filas en dos años consecutivos (1985 y 1986).

Desde el día 26 de mayo, otra ciudad gallega, Ferrol, será sede de los Campeonatos de España cadete y por primera vez dos equipos vizcainos, Unamuno y Leioa, han conseguido clasificarse para el mismo campeonato. Esto no había pasado nunca, si se exceptúa aquellos años entre 1968 y 1971 en que el Águilas y el KAS disputaban la Liga Nacional junior. El Maristas en el que Javi Salgado era la estrella fue en 1996 el último equipo vizcaino en disputar el torneo para jugadores de 15 y 16 años.

Y de Maristas era también el único equipo vizcaino que se ha proclamado campeón de España de su categoría. Fue en 1982 cuando el equipo infantil del colegio de Iturribide sorprendió en Santander al hacerse con el título, apoyado en una generación que lideraba Iñigo Laría, un proyecto de estrella que se quedó por el camino. Getxo fue en 2011 el último representante vizcaino en una cita que este año se disputará en Guadalajara y cuyos participantes aún están por definir.

También Bizkaia participó en el campeonato de España de la antigua edad junior, la de 18 y 19 años, que se suprimió en una decisión que años después sigue sin entenderse porque ha abierto una sima en el proceso formativo del jugador. El Maristas, el Escolar y el Cajabilbao tomaron parte en el torneo con algunos puestos destacados en la década de los 80. Y no era fácil porque durante muchos años la exigencia fue grande ya que solo llegaban a los Campeonatos de España ocho equipos, luego se amplió a doce, y los vizcainos se topaban con aquellos durísimos sectores que les medían ante los casi siempre inalcanzables catalanes.

El repaso histórico vale para puntualizar que desde hace dos años son 32 los equipos en liza, lo que ha facilitado el acceso a los campeonatos y Bizkaia ha podido hacerse más presente, pese a que ninguno de esos equipos lleve el nombre del Bilbao Basket, lo cual no deja de ser un anacronismo en estos tiempos. Porque Unamuno y Leioa, como Loiola Indautxu en 2011 y los demás citados en sus respectivas competiciones, se medirán a equipos de clubes de la Liga ACB, no menos de una docena en cada torneo desde infantil a junior, y de algunos clubes del escalón inferior. El Bilbao Basket ha renunciado a contar con esa estructura formativa que el 95% de los clubes de las dos primeras categorías tienen: los que manejan mucho dinero, los que manejan menos y los que manejan poco. Lo más cercano que estuvo el club bilbaino de eso fue cuando participó en el circuito sub’20, ya extinguido, hace unos años y cuando ha disputado la Minicopa. Pero en esos casos fueron plantillas formadas para la ocasión, no pertenecientes a una estructura estable.

Equipo cadete del Leioa que competirá en el Campeonato de España en Ferrol

Equipo cadete del Leioa que competirá en el Campeonato de España en Ferrol

Es cierto que pocos de esos jugadores que toman parte en los Campeonatos de España acaban llegando al baloncesto profesional, pero eso es culpa de un sistema que empieza a mostrar algunas taras bien visibles. Unamuno y Leioa competirán en Ferrol con plantillas enteramente vizcainas y con jugadores formados en ese atomizado baloncesto vizcaino en el que falta un aglutinador. Enfrente, los chavales de Gorka González y de Carmelo Etxebarria, un histórico de los banquillos de Bizkaia, se encontrarán con muchos jugadores extranjeros que tienen a sus representantes bien atentos en las gradas. En la edición del año pasado del campeonato de España cadete, se contaron más de 40 jugadores nacidos fuera de España en un torneo que se pretende vender como de formación. Y no solo los clubes de ACB presentan extranjeros en sus filas, sino que se ven equipos de clubes modestos creados casi ex profeso para poner en el escaparate a jóvenes productos, muchos de ellos africanos, que se han podido escapar del control de las canteras de élite y que acaban convertidos en simple mercancía.

Con el tiempo, algunos jugadores serán eso que se llama un cupo de formación en las plantillas de la Liga Endesa, “un jugador que sea ciudadano comunitario o de cualquier país que tenga tratado de asociación o similar con la Unión Europea y que entre su segundo año de categoría infantil (13 a 14 años) y su segundo año de categoría senior (19 a 20 años) -ambos inclusive- haya estado inscrito con cualquier club afiliado a la FEB en un período, continuado o no, de tres temporadas”, según reza la normativa. El Bilbao Basket tiene que ir pensando qué hacer también en ese sentido porque necesitará cuatro o cinco jugadores de esa condición para configurar sus futuras plantillas y tres de los que tiene ahora (Raúl, Mumbrú y Grimau) se le están haciendo mayores. Y si no los forma, tendrá que comprarlos por lo que lo que ahorrará por un lado lo tendrá que gastar por el otro.

Por responsabilidad social y por propia necesidad, el Bilbao Basket tiene que empezar a dar pasos. En los últimos años, han llegado a prueba jóvenes jugadores balcánicos, pero sin que estuviera muy claro con qué objetivo o intención. El plan de montar una escuela de baloncesto a partir de la próxima temporada parece insuficiente porque el tiempo apremia y puede ocurrir que algunos de los jugadores que representen a Bizkaia en el Campeonato de España y que se han formado aquí al lado, y por tanto cumplen con la reglamentación actual, acaben recalando en otros clubes que son rivales directos. Como ocurrió en 2011 con Xabi López Arostegi, que tras destacar como infantil en el Getxo acabó por incorporarse al Joventut, o Iker Andía, que dejó el Loiola Indautxu para fichar por el Valencia Basket. Ya pasó hace muchos años con el citado Iñigo Laría, que fichó por el CAI Zaragoza, o con Javi Salgado, que tuvo que marchar a León para empezar a crecer como profesional. Y puede pasar con alguno más en este próximo verano.

El base del Lagun Aro GBC es la bandera del baloncesto vizcaino en la élite en la última década ya que Unai Calbarro, con el Laboral Kutxa, o Sergio Sánchez, con el Bilbao Basket, han tenido una presencia residual en sus equipos. Pero no ha habido nadie más que estos tres -todos formados en Maristas, por cierto- en los últimos años en lo que supone un contrasentido por la tradición y el alto número de licencias de baloncesto que existen en la provincia. Muchos clubes trabajan muy bien en la formación, como demuestra que Bizkaia sea la vigente campeona de Euskadi en infantil y cadete. Muchos buenos jugadores esperan un impulso, merecen una oportunidad, que les haga decidirse a dar un paso más, a meter más y mejores horas, hasta que la cancha decida cuál es su techo. Y eso lo tiene que ofrecer el Bilbao Basket, que nunca ha considerado la necesidad de destinar a ello una parte, siquiera pequeña, de su presupuesto y sus recursos humanos. Pero si todos lo hacen, captando talento en el entorno cercano o mucho más lejos, todos no pueden estar equivocados.

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