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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Cómo seguir siendo del Athletic y no morir en el intento (segunda parte)



Joseba Etxeberria fue un fichaje polémico pero es un ejemplo de integración en el club

Joseba Etxeberria fue un fichaje polémico pero es un ejemplo de integración en el club

Un análisis de la situación a la que se enfrenta el Athletic no estaría completo si al balance de las salidas no le acompañara el de las llegadas. Suele decir Urrutia, y como él todos los que le han precedido en Ibaigane, que el Athletic no es un club vendedor. Efectivamente no lo es; nunca lo ha sido y, es más, en muchas ocasiones se ha reprochado a los mandatarios rojiblancos su escasa diligencia a la hora de realizar traspasos mínimamente rentables. Históricamente, el Athletic se ha limitado a dejar marchar a aquellos jugadores con los que no contaba o cuya fecha de caducidad deportiva estaba próxima, sin ni siquiera intentar rentabilizar sus salidas. En no pocos casos esa facilidad para abandonar el club respondía a un último agradecimiento de la entidad por los servicios prestados.

Está probado pues, que el Athletic no es un club vendedor. Pero a la vista de los números habrá que convenir en que sí es un club comprador. Volviendo a tomar como referente el comienzo de la década de los ochenta, el club ha fichado, salvo error u omisión a cuarenta jugadores en números redondos, cifra que sigue estando bastante lejos de las que manejan otros clubes. Analizar la rentabilidad deportiva de estos fichajes es otro cantar por lo que tiene de opinable. A veces un jugador que no destaca demasiado en lo individual, está prestando un servicio impagable en la formación de nuevos valores, por ejemplo.

No se trata aquí de valorar el grado de acierto de algunos o todos esos fichajes, sino de recordar, en estos tiempos de aflicción cuando son otros los que pescan en aguas rojiblancas, que el Athletic también ha pescado en otras aguas que no son de su jurisdicción. Y se trata también de reflexionar sobre si es ese el camino que debe seguir el club o debe reforzar mucho más su política de cantera elevando un punto el grado de confianza en sus jóvenes valores.

El Athletic, ahora sujeto más pasivo que activo en el mercado, ha sido activo, y muy activo en otros tiempos no tan lejanos y ha provocado algún que otro incendio cuyas pavesas no se acaban de extinguir, porque en este negocio siempre hay alguien interesado en seguir soplando para mantener viva la llama sagrada de la rivalidad.

La verdad es que la política compradora del Athletic es bastante reciente y puede decirse que se limita a los últimos veinte o veinticinco años. Siempre ha habido algún que otro jugador que ha llegado fichado pero habría que matizar el concepto. El propio Iribar procedía del Basconia, al que se incorporó desde su Zarautz natal. Otros llegaron al Athletic previo paso por el Getxo, el Arenas, el Barakaldo, el Sestao, el Indautxu… Recorrían un camino natural que dificilmente puede homologarse al mercado futbolístico tal y como lo entendemos ahora. No existía Lezama y los equipos del entorno constituían la cantera del Athletic.

Fue José Antonio Eguidazu el primero que en la década de los setenta decidió tirar de talonario para reforzar el primer equipo con aquella serie de fichajes de jugadores vascos sin relación previa con el Athletic que militaban en otros clubes. Así llegaron Pedro Mari Zabalza, Jabo Irureta, Iñaki Churruca, José Mari Lasa y Aitor Agirre y se recuperó a Txato Núñez, cedido entonces en el Sporting de Gijón. Aquella serie de fichajes, bautizada como operación retorno, se justificó por la necesidad de mantener el nivel competitivo del equipo con jugadores contrastados.

Aquellos futbolistas formaron el esqueleto del equipo que alcanzaría la final de la Copa de la UEFA y pusieron la base sobre la que se cimentó el equipo campeón de los ochenta. Apenas hubo más fichajes, dignos de tal nombre, hasta algunos años después, cuando el fútbol sufría un cambio profundo tras el final del derecho de retención. Las primeras incorporaciones fueron, además, forzadas por las circunstancias. Biurrun llegó en la temporada 86-87 como parte del traspaso de Zubizarreta al Barcelona, el mismo año que Julio Salinas, llamado a ser el nuevo referente en el ataque, se iba al Atlético de Madrid, lo que provocó el fichaje de Uralde, que el año anterior se había ido al conjunto colchonero desde la Real.

Pero fue en el verano de 1987 cuando el Athletic inauguró definitivamente los nuevos tiempos y se lanzó de cabeza al mercado. Aquel año en el que el actual presidente del club se asentaba definitivamente en el primer equipo tras algunas apariciones fugaces las dos temporadas anteriores, llegaron Rípodas, Iturrino y Loren. Los 300 millones de pesetas (1.800.000€)que pagó el Athletic por la cláusula de rescisión de aquel central que Toshack había reconvertido en delantero centro significaron un antes y un después en todos los sentidos.

Billabona llegaría con el estreno de la década de los noventa y un año más tarde se incorporó Ziganda. Fichajes que no levantaron tanta polvareda. El aficionado rojiblanco empezó a hacerse algunas preguntas cuando llegó Asier, un chaval de La Peña criado en la cantera del Real Madrid. Y las preguntas se repitieron cuando en la 92-93 se incorporó el actual entrenador, Valverde, desde el Barcelona, tras su paso por el Espanyol sin que nadie hubiera advertido sus cualidades cuando estuvo en el Sestao.

La llegada al Athletic de Bittor Alkiza, hijo del que era a la sazón presidente de la Real, causó menos conmoción que el pago de la cláusula de 550 millones de pesetas (3.300.000€) por un juvenil llamado Joseba Etxeberria el verano de 1995. Dos años más tarde la cifra quedó pulverizada por el importe de la cláusula de Roberto Ríos, 2.000 millones de pesetas, es decir, algo más de 12 millones de euros. Pero para entonces el Athletic ya había roto todas las barreras en su política de fichajes con la adquisición de Bixente Lizarazu al Girondins de Burdeos.

Tiko y Orbaiz llegaron al Athletic merced a un convenio que Ibaigane había firmado con un Osasuna en horas bajas. Acompañaron a Ezquerro, Urzaiz e Imaz, el actual delegado. Para cuando Javi Martínez llegó al Athletic, el club navarro ya estaba en una posición más sólida y hacía cuatro años que el euro estaba en vigor. El centrocampista costó seis millones. El mismo verano de aquel fichaje, el Athletic se embarcó en la operación más onerosa de su historia, el fichaje de Zubiaurre. Luego han llegado etapas un tanto obsesivas, como la persecución del lateral izquierdo, Koikili, Castillo, Balenziaga, o la operación retorno de andar por casa, con el propio Koikili, Toquero, Urko Vera o Armando.

Quedan todavía más nombres Gabilondo, Muñoz, David López, productos directos o indirectos de una contienda electoral, De Marcos, Iraizoz…hasta los últimos que acaban de llegar este verano. Establecer lo que todo esto le ha costado al Athletic en dinero resulta casi imposible por la opacidad que suele acompañar a estas operaciones, pero es mucho más fácil que calcular el costo en identidad y en valores de Lezama que a lo peor, se perdieron para siempre.

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6 Comentarios

  1. Así fué la politica deportiva del Athletic desde la final de la UEFA 77-78 . Desde entonces y con la crisis del futbol vizcaino , arrastramos unos números pésimos . El aporte del futbol navarro y las incursiones en la zona de la Real , nos han salvado de problemas más gordos . La gran parte de la exposición de JCL , eran jugadores de vuelta y con un tiempo de actividad profesional más reducido , de todo ello pienso que :

    1. Curiosamente , Javi Martiner y Ander Herrera han sido valorados en 76 millones y son fichajes realizados fuera de Lezama , al contrario de Lorente y Amorebieta done obtenemos ” cero ” por ellos .

    2. La vuelta de los Beñat , Sola …desde luego no son los Irureta o Churra o Zganda menciiiiiiiiiiiiiiiados …

    3 Los re-fichajes no hacen más que aumentar los gasot de estructura del club y más directate a Lezama donde su producción se vuelve lenta , escasa y cada vez más cara . Vease desde cuando no ha salido un portero fiable ….y ya no digo como Iribar , si no como Deusto pojempli. Recordemos en una serie de años , la produccion de la Real con su porteria ….

    4. JCL , aportó hace un tiempo el dato siguiente : Lezama aporta entre dos o tres jugadores por temporada al primer equipo . Se pueden hacer unos números muy rápidos . Un chaval de 14 años tipo Llorente entre los costos de Lezama + fichas y primas …. cuanto le cuesta al Athletic hasta hoy y sin cobrar nada por su clausula ???….

    5. Por todo ello , me reafirmos en vender a los precios que regalan los clubs -champions porque tarde o temprano esa burbuja no se aguantará y los Monreal , LLorente , Illarra…..volverán obligados a precios para no creer . Mientras….lo nuestro pero muy bien organizado y trabajado .yt

  2. Disculpas por los gazapos de mi comentario …que no he visualizado en la pantalla .

  3. Muy enriquecedor, de nuevo, lo que escribes Juan Carlos. No obstante, echo en falta alguna propuesta, y no tanto el diagnóstico. La ultima frase parece indicar que no te acaba de convencer la política de fichajes del Athletic, y de que abogas por incidir más en Lezama. Esa es una opinión muy extendida entre la masa social. Sin embargo, Juan Carlos, creí entenderte el otro día en la parte I que, bajo tu punto de vista, el Athletic es lo que es no tanto por su filosofía, sino por haber sido competitivo a lo largo de la historia. Y la pregunta, huelga decirlo, es ¿podríamos haber sido igual de competitivos sin esos fichajes?

    Me gustaría pasar al plano de lo concreto, y que se abriera un debate formal sobre la conveniencia de traer, o no, a hijos y descendientes de vascos. Me refiero a la diaspora vasca. Después de la encuesta ordenada por la Junta de García Macua nadie ha vuelto a decir nada de este tema, y, sin embargo, puede ser capital para seguir siendo competitivos. No digo que esté a favor, digo que no hay que tenerle miedo al debate.

    ¿Acaso Herrera – nacido en Bilbao por casualidad y criado en Zaragoza – siente el Athletic más que Forlán, Arruabarrena o Higuaín?

  4. Segunda parte de una muy estimable primera parte. Considerando ambos textos y los muy atinados comentarios insertos en la primera entrega, me gustaría poner unos granitos de arena en forma telegráfica (espero).

    – El camino del Athletic es el de la singularidad. Singularidad en su conformación deportiva humana pero también en otros aspectos: menos visibles: formación, gestión, etc. Poner, a estas alturas y visto lo visto durante décadas, como ejemplo y modelo a la Real Sociedad, me parece impropio.

    – La ‘política’ y el Athletic. Como decía el filosofo italiano, ‘tutto e política’. Y yo así lo creo. No hay que alarmarse que Macua introdujese a Rajoy mas o menos de tapadillo en Ibaigane o que los de enfrente se pusieran renuentes con los minutos de silencio en épocas de barbarie. En cada momento lo que se elija. No creo que en el Athletic haya mas ‘política’ que en el Barsa, Madrid (si, Real Madrid), o Celtic de Glasgow.

    – Liderazgo. Lo siento, pero yo no veo liderazgo de ninguna clase en el Athletic. Ni en sus dirigentes administrativos ni en los responsables deportivos. Buena y honrada gente, quizás, pero bastante limitados en el primer caso y con fuerte endogamia y tics de ‘lobby’ en el segundo caso. Pero este déficit me parece que no es de ahora sino que creo observarlo desde hace decenios.

    – Excelencia. Qué ?.. Cómo ?.. Dónde ?.. Una fotografía vale mas que mil palabras para reflejar la búsqueda de la excelencia. Aquella en la se ve a Bielsa con el jardinero. Alguien ajeno a este mundillo hubiese tenido fuertes dudas en saber quien era el jardinero pero, efectivamente, eso es buscar la excelencia (en este caso, mejorando un césped donde andan, trotan o corren piernas valoradas en millones de euros).

    – Y por último, pero no menos importante, que dicen los ingleses, trabajo, trabajo y trabajo. Aquí hemos tenido un lloriqueo continuado que ha durado dos años sobre lo mucho que había que trabajar. Aunque, irónicamente, luego se ha presumido, caso Llorente en Turín, cuando declaraba que no le asustaba el trabajo pues había entrenado con Bielsa y eso lo presentaba como un aval. Un risa, oiga.

    • Pero, ¿porqué vas a trabajar 5 horas al día, si te pagan lo mismo trabajando 2?

      ¿Porqué vas a soportar tener a Bielsa de entrenador si puedes influir – y vaya como! – en que venga Valverde?

      Bielsa, gustará mas o menos, pero era el punto de inflexión en la historia reciente del Club. Quizás hubiésemos perdido la categoría con su estilo, pero quizás hubiésemos ganado un título.

      La filosofía del Athletic está siendo utilizada y aprovechada por unos pocos (jugadores) en detrimento de los intereses genereales del Club. Han pegado un puñetazo en la mesa (Llorente, J Martinez, Amorebieta, Herrera) y han dicho: “cuidadito, aquí mandamos nosotros, y como no tenéis dónde fichar, se hace lo que nosotros decimos”. Bielsa ? No gracias, que venga el siguiente, que no exige tanto.

  5. Permite que añada dos comentarios que me parecen importantes:
    1º De esos 40 fichajes en 33 años, cuantos han sido para repescar jugadores que habíamos tenido y dejamos escapar? Me refiero a Beñat, Sola, Iraizoz, Aduriz, San José, y no sé cuantos más que nos costaron una pasta, además de los que no nos has costado dinero. Y esto en otro club está mal, pero en un club de cantera es un grave error. Si tenemos que fortalecer nuestra economía para defendernos de los tiburones, pero nos gastamos el dinero en fichar a nuestros propios jugadores, mal vamos.
    2º El Athletic es uno de los 3 clubs que nunca han jugado en 2ª en la historia de la liga … no sólo eso, el Athletic es uno de los 3 únicos clubs que no han jugado en 2º !!! en los últimos 25 años !!!, tal vez se me escape alguno, pero Valencia, Depor, Real, At.Madrid, Betis, Sevilla, Tenerife, Villareal, … todos los “grandes” que alguna vez nos han mirado con conmiseración … han bajado.
    Parece que estas dos reflexiones son contradictorias, pero lo que quiero decir, es que no es para tanto, que lo hacemos mejor que los demás, pero… se cometen errores, que siempre se van a producir, lo que hay que tener es un mecanismo para repescar a nuestros jugadores.
    El jugador del Athletic tiene que saber que esta es “su” casa, que aquí va a cobrar siempre y que la vida en larga. Hay que ponerles el video de la despedida de San Mamés cuando sale Iribar y cantidsad de gente llora. ¿Cuanto dinero vale eso? La Juve, el Bayer o el Madrid tienend inero suficiente para pagarlo… me temo que entre los tres juntos no llegan.