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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Delanteros convertidos en defensas y viceversa



Toquero podría alternar con Iraola en la banda derecha

Toquero podría alternar con Iraola en la banda derecha. Foto Mitxi

El hecho de que Marcelo Bielsa haya estado colocando a Gaizka Toquero como lateral derecho en algunos entrenamientos, ha llamado la atención de quienes acuden a Lezama hasta el punto de que a estas horas la hipotética transformación del delantero en defensa es ya tema central de conversacion en los mentideros rojiblancos, lo que anuncia la inminente apertura de una nueva polémica, esta vez de contenido estrictamente deportivo, afortunadamente.

Ha faltado tiempo para que se perfilen los dos bandos mínimamente necesarios para sostener un debate: los que otorgan alguna posibilidad de éxito al experimento y quienes ven en el asunto una extravagancia del entrenador. Los primeros esgrimen la experiencia positiva de la recolocación de Javi Martínez como central; el mismo argumento en el que se apoyan quienes irán a la tumba sosteniendo que aquello fue un error, a pesar de todas las evidencias en contrario.

La especulación sobre el cambio que puede estar preparando Bielsa tiene un cierto soporte teórico, además de la prueba empírica de los ensayos en los entrenamientos. Las ya escasas posibilidades que tenía Toquero como delantero con el entrenador argentino, han menguado sustancialmente este año con la llegada de Aduriz e Ismael López. Su perfil futbolístico, sin embargo, podría valerle para adaptarse a uno de los puestos relativamente más sencillos de un equipo, siempre y cuando no se le exija nada más allá de cubrir el expediente. Gaizka Toquero está acostumbrado a batallar en la recuperación, no es lento y tiene un centro en carrera estimable. Que aprenda el oficio de defender, que no es tan elemental como muchas veces quieren hacer creer los delanteros, sería otra cuestión.

Tampoco estamos ante un experimento insólito. Han sido varios los jugadores de ataque que han prolongado sus carreras con un buen pasar reconvertidos en defensas. En el Athletic siempre se ha tenido como paradigmático el caso de Iñaki Sáez, a quien muy pocos recuerdan como extremo derecho, posición en la que se ganó el sobrenombre de Jaburu, en honor a un extremo portugués de la época, y que rindió largos años a buen nivel como lateral derecho, donde acabó siendo el capitán del equipo.
José Mari Lasa, a quien se le podría considerar prácticamente como su heredero en la banda derecha, llegó al Athletic como un rapídisimo extremo, procedente del Granada, en el marco de aquella ‘operación retorno’ que impulsó el presidente Eguidazu. Después de fallar unos cuantos goles cantados, Koldo Agirre le dio la camiseta con el número 2, con toda la banda por delante para explotar su velocidad.
Unos años más tarde, Eduardo Estibariz recorrió el mismo camino después de un debut espectacular como extremo diestro. Aunque con unatrayectoria más corta, también podemos incluir en esta relación a Javi González, a quien Luis Fernández había recuperado como extremo desde el Celta. Edu Alonso fue ptro de los que alternó la camisetas con el siete y con el dos.

La solución de retrasar al extremo al lateral de la misma banda, fue bastante habitual en el fútbol de hace algunas décadas. A medida que con el paso de los años el jugador perdía velocidad y recursos para desenvolverse en ataque, se le encontraba acomodo en una posición menos expuesta, en la que podía sacar partido de su veteranía y sorprender de vez en cuando al rival con alguna galopada hasta su antigua posición.

En el Athletic ha habido, sin embargo, reconversiones mucho más espectaculares. Andoni Goikoetxea, un modelo que utilizaría cualquier escultor para cincelar en mármol la estatua de  un central clásico, fue en sus años mozos de Lezama un fino interior izquierdo con cierto olfato de gol, al que incluso llegó a probar el Real Madrid.

Loren empezó como central en la Real hasta que Toshack le recolocó como delantero centro, posición en la que destacó tanto, que el Athletic pagó por él la entonces desmesurada cifra de 300 millones de pesetas lo que facilitó a la Real la justificación para regresar al mercado de futbolistas extranjeros.

Loren fracasó como delantero en el Athletic, pero Clemente consiguió amortizarlo en parte resituandolo en el eje de la defensa en su última fase como rojiblanco. Su primer partido en su nueva-vieja posición lo jugó por sorpresa precisamente en Atocha.  Salió con la misión de anular a Aldridge, el ex del Liverpool que la Real había fichado años atrás para cubrir su ausencia. Ganó el Athletic con un gol de Luke, que vistió el ‘nueve’ de Loren y Aldridge apenas tocó bola. Cosas del fútbol.

El extraordinario precio y las circunstancias que concurrieron en su fichaje provocaron que Loren estuviera rodeado por la polémica durante prácticamente toda su estancia en el Athletic. La primera se desató el mismo verano de su llegada, prácticamente en el primer amistoso que jugaba con su nuevo equipo, cuando el nuevo y carísimo delantero estaba en boca de todos. Jugaba el Athletic en la ciudad belga de Charleroi cuando uno de los defensas se lesionó a apenas cinco minutos para llegar al descanso. Estando Loren en el campo, Howard Kendall prefirió aguantar con diez, retrasando al delantero al eje de la defensa para ganar tiempo y hacer el cambio tras el descanso. Todos los presentes en aquel campo menos Kendall sabían las consecuencias que acarrearía aquel movimiento, que en cualquier otro sitio del mundo y en cualquier otra circunstancia, ni siquiera se hubiera tenido en consideración. Pero hablamos del Athletic, del entonces fichaje más caro de su historia y del mes de agosto. Para asombro del entrenador inglés, se habló y se escribió más de aquellos cinco minutos que del resto de la pretemporada.

Salvando las distancias, aquella tarde en Charleroi ocurrió algo similar a lo que pasó muchos años atrás cuando Fernando Daucik sacó a Carmelo del banquillo para colocarlo de delantero centro de emergencia en los últimos minutos de un amistoso en San Mamés en el que se quedó sin suplentes.

Howard Kendall fue también el artífice de otro tránsito espectacular, esta vez en dirección contraria. Fernando Quintanilla, ‘Txirri’, otro prototipo de central, alto y poderoso, jugó algunos partidos reconvertido en delantero centro a la usanza británica. Marcó dos golazos, uno en Vigo y otro en Oviedo, que hicieron dudar incluso a quienes veían a Kendall como un excéntrico.

Pero la transformación más espectacular la había protagonizado muchos años atrás Fidel Uriarte. Tal vez el mejor rematador de cabeza de la historia moderna del Athletic y uno de los atacantes más incisivos que han vestido la camiseta rojiblanca, acabó sus días como profesional jugando como líbero en el Málaga. En no pocas ocasiones, cansado de recibir leña en un partido, o agobiado por la responsabilidad del gol, Fidel bromeaba con la posibilidad de una jubilación como defensa, a modo de revancha personal. El fútbol acabó dándole esa oportunidad, quien sabe si como premio a toda una carrera peleando siempre con el marcador más implacable del rival.

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Un comentario

  1. “UEFA posible” esa manida frase que utilizó el bueno de Kendall en aquella época que puso a Txirri de delantero centro y donde quedamos octavos. Nadie nos creíamos que podíamos ir a UEFA salvo él. Si no recuerdo mal, aquella temporada Txirri hizo 8 o 9 goles en liga, casi nada.
    Sobre Toquero no tengo ninguna duda que vaya a funcionar en el lateral derecho. Se come el campo, si ve que puede ganarse minutos en el once titular, vamos, lo que vemos todos. Encima los antecedentes en este caso, al parecer, señalan que ya ha jugado en esta posición, yo no le he visto, que conste.
    Lo que si he visto, unas cuantas ocasiones en directo, es a un jugador que, en mi modesta opinión, posee características muy idóneas para jugar en ese puesto. Tenemos sustituto de Iraola, hoy? Quién de ellos es el más “solvente” para jugar ahí? Mover a De Marcos al lateral, no nos hace perder mucho arriba?
    Todos los nombres que habéis pensado para mí tienen varios inconvenientes que no describo por no extenderme. El de Toquero también, pero para mí menos.
    A parte de las virtudes que has descrito, JCL, Toquero es un jugador listo que ha pasado “hambre”. Este aprende rápido seguro! Guardar la línea, la distancia cuando le encaren, la comunicación con los suyos, proteger las diagonales del contrario, etc., lo recordará rápido. Para arriba, habrá ocasiones que ponga boca abajo San Mames. No hará el jugadón de Iraola contra el M. United, menos mal que no lo metió sino tenemos 3.000 muertos, pero se asocia bien en el juego por banda…conoce el oficio.
    Veremos lo que puede dar de sí, pero si Bielsa lo está entrenando en esa posición… no hay dudas.