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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Demasiado castigo para tanto esfuerzo



Unai Núñez debutó por fin en el equipo titular. Foto AC

El Athletic tiene un problema con un enunciado muy sencillo y una solución complicadísima. Es un problema que se define con tres letras: gol. El gol, su ausencia, es el problema más grave que se puede padecer en el fútbol. Por muy coladero que sea tu defensa, si tienes pegada suficiente, puedes arreglar esa carencia en el área propia machacando a martillazos la portería contraria. Ya lo dijeron los brasileños hace mucho: la mejor defensa es un buen ataque. Por contra, ya puedes practicar el catenaccio más cerrado y eficaz, que si no tienes nada delante, solo podrás aspirar al empate sin goles, que como sabe todo el mundo, suele acabar casi siempre en derrota por la mínima.

El Athletic ha vivido todos estos años de la pegada de Aduriz. Han sido tiempos felices, en los que el equipo disimulaba carencias a base de goles que sumaban puntos, de goles que abrían partidos cerrados como el de anoche o que tapaban las grietas del área propia. Pero Aduriz empieza a ser más leyenda que realidad y, como todo el mundo temía, ya están aquí las vacas flacas.

Berizzo tendrá que darle muchas vueltas a la cabeza o contratar los servicios de un hechicero. El hecho cierto, ahora mismo es que el Athletic tiene un delantero centro, Williams, que marcó su último gol en Liga en San Mamés el 16 de octubre de 2016. Se lo hizo a la Real Sociedad en aquel 3-2. Cuando el equipo donostiarra comparezca en la catedral el próximo día 5, faltará una semana para que se cumpla el segundo aniversario de la sequía goleadora del ariete rojiblanco. El dato define el prodigio. Sequía es eso y no lo que hubo en Macondo.

Es evidente que Williams no es un goleador. Tampoco lo son Muniain, ni Susaeta, ni Córdoba, ni Raúl García, aunque igual merecería una oportunidad como nueve, dadas sus características. Mal que bien todos suman sus golitos al final de cada ejercicio, menos de los que suelen sumar otros jugadores que ocupan más o menos sus posiciones, por cierto, Su juego y sus virtudes, que las tienen, son otras.

Pero al Athletic  le hace falta un goleador, un referente en el área a quien buscar cuando no se tienen demasiadas ideas, un destino para los centros desde las bandas, un incordio para fijar a las defensas contrarias y abrir huecos para otros compañeros. En su defecto, el entrenador tendrá que diseñar un sistema para llegar a la portería contraria por otros caminos, dando un rodeo si hace falta, porque lo que está claro es que a día de hoy, no tiene ningún sherpa que le guíe por la vía directa.

Ante el Villarreal los rojiblancos volvieron a derrochar sudor y esfuerzo en cantidades industriales para cobrar un cabezazo de Williams que se fue a corner tras rebotar en el brazo de Asenjo en el minuto 53 del partido. Casi una hora corriendo de aquí para allá, para no llegar a ninguna parte.

Berizzo apostó por Beñat e Iturraspe en la creación con Raúl García en la media punta, Capa en el costado derecho y Muniain en el izquierdo. Entre Capa y De Marcos, a base de correr y de derrochar voluntad, consiguieron subir algunos balones al área rival por el costado derecho. En el otro lado Yuri lo tenía que intentar en solitario por el pasillo que le abría Muniain con su tendencia natural de irse al centro. Pero ni de una forma ni de otra conseguía el Athletic inquietar al portero rival. Los teóricos creadores no tuvieron un día inspirado precisamente, ni siquiera a balón parado.

Tampoco el Villarreal enseñó demasiado durante todo el primer tiempo. Los amarillos parecían conformarse con aprovechar los errores de bulto de los rojiblancos para tratar de montar algún contragolpe inquietante. En pleno bochorno de viento sur, el partido se fue cociendo en una salsa que espesaba a cada minuto hasta acabar convertida en engrudo en el descanso. En el balance quedaba una parada de Unai Simón contra cuarenta y cinco minutos de vacaciones de Asenjo.

El Athletic pareció salir con algo más de brío en la continuación, pero apenas le duró cinco minutos. Moviendo la pelota a la velocidad con la que lo hacían los rojiblancos sus intentos estaban condenados a morir a veinte metros de la portería contraria. El partido se dirigía a un empate a nada cuando Fornalls marcó el gol del mes, por lo menos. Su tiro en parábola casi desde el centro del campo pilló a Simón donde tenía que estar en ese momento del juego, más o menos en el punto de penalti. Fue un golazo que determinó la suerte del partido en el minuto 65.

Al Athletic ya le empezaba a faltar el oxígeno, y en el banquillo también andaban escasos de aire para pensar con frialdad. Salió Unai López al campo justo después del gol aunque ya llevaba un rato esperando junto al cuarto árbitro, y se marchó Iturraspe con división de opiniones. De Iturraspe se espera todo lo que dio en su día con Bielsa y claro, aquel recuerdo juega en su contra, más si su lenguaje corporal tampoco es el de un legionario, algo tan del gusto de la grada de San Mamés.

El cambio no surtió el efecto deseado. Al contrario, el Villarreal se sintió más cómodo con el gol a favor y el reajuste de líneas del Athletic. El equipo necesitaba profundidad y velocidad y Unai López no aportó nada de eso. Como tampoco trajo nada nuevo Córdoba cuando sustituyó al agotado Raúl García. Su aportación como extremo izquierdo fueron un par de balones perdidos que propiciaron sendos contrataques del Villarreal. Uno de ellos acabó en corner y el corner en el segundo gol en una jugada en al que el VAR determinó que no hubo falta del rematador sobre Iñigo Martínez, como le pareció ver al noventa por ciento del público que todavía permanecía en la grada. Guruzeta salió demasiado tarde hasta para acumular minutos.

A estas alturas, el Athletic ya estaba recibiendo un castigo excesivo. La imagen de los últimos veinte minutos fue la de un Villarreal explotando a placer los huecos que dejaba a su espalda un Athletic desarbolado y desmoralizado, pero lo que ocurrió en el tramo final no se corresponde con el guión de la primera hora del partido.

 

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