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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

El Athletic no se puede permitir más fallos en Europa



Gurpegui volverá al equipo en Lyon tras su ausencia en Valencia

Gurpegui volverá al equipo en Lyon tras su ausencia en Valencia. Foto MItxi

El Athletic cierra la primera vuelta de la liguilla de la UEL en el estadio Gerland de Lyon. Con un punto en el casillero tras enfrentarse a los dos rivales más débiles sobre el papel, los rojiblancos no se pueden permitir un nuevo fallo justo en casa del que en teoría es el más fuerte del grupo. Perder en Lyon obligaría al Athletic a ganar los tres partidos restantes, objetivo factible puesto que dos de estos encuentros se juegan en San Mamés, ante el Sparta de Praga y el Olympique y el tercero en el terreno del Hapoel, pero nunca es aconsejable jugar en el alambre.

No perder en Lyon parece obligatorio para mantener unas expectativas razonables en Europa, y ganar le permitiría al Athletic recuperar buena parte del terreno perdido sobre todo con aquel injusto empate ante el Hapoel en San Mamés. El partido de Praga coincidió probablemente con el punto más bajo del equipo en este irregular inicio de temporada y solo el tiempo establecerá el costo real de aquella goleada en contra.

Bielsa se ha llevado a veinte jugadores a Lyon, incluido el joven Ramalho y los renqueantes Ekiza y Muniain. También vuelve Gurpegui, ausente por sanción en Valencia. El que no viaja es el lesionado Iñigo Pérez, lo que anticipa cambios en la defensa, obligados y voluntarios, probablemente.

Bielsa tendrá que decidir entre Castillo y Aurtenetxe para ocupar la plaza de lateral izquierdo. De su elección se podrá deducir su apuesta a largo plazo. Aurtenetxe, que ya tuvo unos minutos en el último partido en San Mamés, ha dispuesto de diez más de entrenamiento, una circunstancia importante en su situación.

El otro cambio, éste de carácter voluntario, estaría personificado en Gurpegui. El de Andosilla está siendo la gran apuesta de Bielsa esta temporada, y es lógico deducir que, pudiendo contar con él, lo situará en el equipo inicial, probablemente en el lugar que ocupó Ekiza en el último partido.

Es la defensa, o mejor dicho, el sistema defensivo, el talón de Aquiles del equipo en este arranque de la temporada. Lesiones, bajas formas y la pérdida definitiva de uno de los titulares del año pasado han desbaratado el sistema, hasta el punto de que en amplias fases de casi todos los partidos da la impresión de que el Athletic está empezando de cero cuando ya tiene un año de experiencia con su entrenador.

No se puede ir a ninguna parte encajando una media de tres goles en cada salida, que es la que lleva el Athletic este año. Urge corregir esa situación pero no hay trazas de que sea así a corto plazo. Los últimos veinte minutos de Valencia no invitan precisamente a la esperanza, al margen del condicionante de la expulsión. Al Athletic se le acumulan problemas que tienen que ver con el orden táctico, pero también con la propia personalidad de sus jugadores, demasiado propensos a reacciones que dicen muy poco de su madurez como profesionales. Lo de Herrera es solo un botón de muestra de un surtido variado de taconazos a destiempo, frivolidades en terrenos donde debe imperar la seriedad y despistes y faltas de concentración impropias de futbolistas que hace bien poco han demostrado que son capaces de batirse con cualquiera.

Tampoco Bielsa ha estado afortunado en buscar soluciones para corregir sobre la marcha e incluso ha dado muestras de contumacia en algunas de sus decisiones. También a él le atañe esta sensación de improvisación que se ha adueñado de un equipo que parecía hecho y acabado hace apenas unos meses. Es cierto que han faltado jugadores importantes en todas las líneas, Amorebieta, Martínez, Herrera, Llorente, por hacer una referencia solo a la columna vertebral, pero se supone que en la plantilla hay sustitutos de garantías suficientes como para que no se instale el caos en el que se está moviendo el equipo en tantas ocasiones.

Si los últimos veinte minutos de Valencia fueron descorazonadores, el primer tiempo de aquel partido debe servir para que los jugadores recuperen la confianza. También acusaron serios problemas defensivos, y el rival dispuso de hasta tres ocasiones claras, pero el aspecto general del equipo fue más saludable de lo que ha venido siendo habitual lejos de San Mamés.

El partido de Lyon definirá en gran medida el porvenir europeo del Athletic. Si hay que hacer caso de las declaraciones de los jugadores, los problemas están detectados, que es la primera y mejor forma de solucionarlos. Ahora solo cabe esperar que pasen de las palabras a los hechos.

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Un comentario

  1. Lamentablemente sí hay continuidad con respecto al cierre de la temporada anterior, cuando el equipo perdió sus mejores características; intensidad y ritmo. Esa pérdida se suma a problemas anteriores -sin resolver- que se compensaban con esas virtudes.

    Esos problemas, bien comentados por ti Juan Carlos, son entre otros, la falta de concentración en defensa y, de oficio para resolver ciertos pasajes que plantean los partidos en caliente.

    No veo para ser sincero que se pueda reconstruir el mejor Athletic que se vio el año pasado, si no somos capaces de jugar al ritmo de los grandes equipos europeos e incluso superarlo.

    Con respecto a Bielsa, ya ustedes lo conocen tan bien como cualquier argentino, chileno o sudamericano. Es un técnico con una escuela definida y una sola forma de interpretar el fútbol.