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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

El Athletic progresa adecuadamente



De Marcos se tuvo que retirar lesionado con un esguince en su tobillo derecho. Foto MITXI

De Marcos se tuvo que retirar lesionado con un esguince en su tobillo derecho. Foto MITXI

Por decirlo en terminología escolar, el Athletic de Valverde progresa adecuadamente y se aprecia que lleva los temas al día y hace los deberes que le mandan. El tercer partido de la pretemporada acabó sin goles, pero resultó bastante más interesante que las dos pruebas anteriores, resueltas por los rojiblancos con lucidas goleadas. El Hoffenheim fue un rival más exigente que el recién ascendido Eintrach y los leones supieron estar a la altura con algunos apurillos, lógicos a estas alturas, pero con arrestos para fabricarse varias ocasiones de gol.

La novedad principal del ensayo fue que Valverde prolongó el tiempo sobre el terreno de juego a los que iniciaron el encuentro. Esta vez no hubo dos equipos, sino uno que aguantó una hora sobre el campo antes de que se produjera el consabido carrusel de cambios. De entre los titulares, solo Muniain se limitó a jugar el primer tiempo. Era su debut y era lógico que fuera así. Tras el descanso su puesto fue ocupado por Ibai. El resto tuvo que aguantar a pie firme quince minutos más. Los que les dieron el relevo tuvieron que apechugar con unos últimos minutos en inferioridad tras retirarse lesionado De Marcos, con un esguince en su tobillo derecho.

El Hoffenhein fue un equipo muy intenso de inicio y asfixió durante los primeros diez minutos a un Athletic que todavía no está como para salidas explosivas ni mucho menos. Valverde empezó con Ramalho, Albizua, Etxeita, Saborit (que volvió al lateral izquierdo tras el experimento del pasado sábado; Morán como medio centro en compañía de Gurpegui y Herrera, y arriba Toquero, Sola y Muniain. Sobre este dibujo inicial el técnico permutó sobre la media hora a Herrera y Muniain, para que el de la Chantrea lo intentara por dentro.

No es cuestión de analizar el rendimiento individual de los jugadores en un partido de entrenamiento, porque ni corresponde ni sería justo. Digamos que el Athletic de los primeros cuarenta y cinco minutos no dijo nada que no supieramos. No son ningún secreto las limitaciones técnicas de Toquero, pero se notan mucho más ahora que todavía las piernas no pueden responder como lo harán más adelante. Tampoco es novedad que Muniain tendrá muchos defectos, pero entre ellos no está la tendencia a esconderse. El chaval pidió y buscó el balón, lo intentó por dentro y por fuera, en acciones individuales y buscando los apoyos de Saborit. Ha vuelto del verano con su actitud de siempre. Ahora falta que recupere la inspiración que perdió la temporada pasada. Tampoco son novedad algunas cosas de Herrera. Se llevó un par de tarascadas que no llamaron la atención del árbitro a pesar de sus protestas, y se ganó una tarjeta amarilla por una entrada por detrás que sonó a revancha después de perder el balón por jugarlo de tacón. Lo dicho, tampoco nada nuevo por este lado. Después, ya en el segundo tiempo, Herrera hizo la jugada del partido con un gran control en el área y disparo ajustado al palo que el portero desvió a corner en una estirada un tanto sobreactuada pero meritoria.

Gurpegui también nos confirmó que su rendimiento depende más del estado físico que de la calidad técnica, así que habrá que esperarle, porque Gurpegui es los que siempre llegan a la cita. Y habrá que suponer algo parecido en el caso de Kike Sola, a quien todavía no se ha visto, aunque ante el Hoffenheim se sacara un trallazo desde cerca que el portero repelió como pudo. Tanto Albizua como Etxeita estuvieron solventes, y el segundo estuvo incluso a punto de marcar en un cabezazo en buena posición que se le fue arriba por poco. Por delante de ellos Moran alternó acciones interesantes con algunos despistes que provocaron algún que otro agujero en el centro de la defensa. Afortunadamente, ahí estuvo siempre muy atento Iago Herrerín, rápido y decidido para salir, ejerciendo de libre, como potente y con reflejos bajo los palos, sobre todo cuando en la segunda parte repelió con los pies un disparo que le llegó con la trayectoria cambiada. De momento, la del portero es la noticia más destacada en estas primeras probaturas.

Fue en el minuto 64 cuando Valverde decidió que había llegado el momento de dar entrada al resto del personal. Aparecieron en el campo Aurtenetxe, Iturraspe, De Marcos, Susaeta, Iraola y Beñat y el Athletic agradeció las fuerzas de refresco en la misma medida como el Hoffenheim acusó el fotalecimiento del rival. Los minutos posteriores a los cambios fueron los mejores de los rojiblancos, o al menos los que con más intención pisaron el área contraria. Volvieron las viejas buenas noticias: la precisión de Iturraspe moviendo el balón en largo desde atrás, la movilidad de De Marcos o la vieja sociedad Iraola-Susaeta, que explotó la banda derecha a placer hasta que también el entrenador alemán decidió mover su banquillo y las fuerzas volvieron a equilibrarse. En cuando a las novedades, Beñat volvió a tener protagonismo porque siempre se ofrece y porque sus compañeros le buscan. Con uno menos, por la lesión de De Marcos, el Athletic acabó el partido defendiéndose ante un rival que acabó el partido tan intenso como lo había empezado.

El test del próximo sábado ante el Friburgo servirá para calibrar con más precisión a este Athletic de Valverde. El Hoffenheim, que salvó la categoría de chiripa la pasada temporada, fue más exigente que el recién ascendido Eintrach. En el caso del Friburgo ya estamos hablando de un equipo de Liga Europa, así que es de suponer que incrementará el nivel de dificultad a un equipo rojiblanco que formará de inicio con una alineación más parecida a la que llevará el peso de la temporada.

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