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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

El Athletic se topa con la realidad de la Champions



De Marcos puso pundonor pero no estuvo inspirado para culminar sus galopadas. Foto AC

De Marcos puso pundonor pero no estuvo inspirado para culminar sus galopadas. Foto AC

El Athletic acabó su primer partido de la liguilla de Champions con un frente de ataque formado por Susaeta, Guillermo, Aketxe e Ibai Gómez. Échele usted hilo a la cometa. Este es el Athletic, no hay otro equipo igual y en eso reside su grandeza. Anoche este equipo se dio de bruces con la realidad de la máxima competición europea de clubes. Se había desbordado el entusiasmo tras eliminar al Nápoles y el sorteo deparó un grupo asequible sobre el papel, para aspirar a luchar con posibilidades por uno de los dos primeros puestos, dando por descontado que el tercero sería solo un premio de consolación. Hubo incluso quien lamentó que el bombo no nos reservara uno de esos peces gordos que solo vemos por televisión; que no se diga que no somos de Bilbao.

El Shakhtar sacó de su ensueño a más de uno que pensaba que esto era pan comido. El equipo ucraniano desplegó todo el muestrario de lo que se va a encontrar el Athletic en esta competición. El equipo de Lucescu hizo valer su oficio para poner a prueba el temple de los leones. Fue un rival incómodo, como uno de esos boxeadores zurdos que desconciertan al contrincante con su guardia cambiada. Fue un rival tan incómodo como puede serlo un equipo que inicia todo su juego de ataque desde el lateral izquierdo, algo que no se ve con mucha frecuencia. Azevedo fue una pesadilla durante toda la primera parte para un De Marcos que no daba abasto con las subidas del lateral y los movimientos de Taison, qué nombre tan evocador.

Sería el calor, serían los nervios del debut o la presión del rival, lo cierto es que el Athletic nunca pudo jugar a lo que sabe, nunca tuvo el balón y nunca mandó sobre el césped. El de anoche habrá sido probablemente el partido en el que menos remates ha cobrado el equipo en este San Mamés que acaba de cumplir un año de vida. Si contamos un tiro desviado de Rico nada más empezar y un saque de falta que Ibai envió al lateral de la red, tenemos toda la producción ofensiva del Athletic: remates a puerta: uno o ninguno. Insólito jugando en casa.

Pero es que el Shakhtar fue un rival de los que peor le van al Athletic y le planteó un partido peliagudo. Este es un equipo brasileño que juega bajo bandera ucraniana. Cuenta con media docena de jugadores de gran técnica individual y extremadamente habilidosos y rápidos, además de pícaros. Tipos con mucho oficio. Roban el balón, lo esconden, lo mueven con precisión y velocidad, pero tampoco rehuyen el choque y no vuelven la cara en las disputas. Si le añadimos que llevan compitiendo desde julio y tienen más rodaje, tenemos un equipo que, a día de hoy, está un peldaño por encima del Athletic.

Es un buen equipo el de Lucescu, pero durante muchos minutos el Athletic hizo que pareciera más de lo que es. La velocidad de los atacantes rivales puso a prueba a una defensa que tardó un interminable cuarto de hora en ajustarse. Para cuando el Athletic se hizo con la situación, el primer tiempo ya caminaba por su ecuador. Los leones tuvieron también su turno para buscar las costuras de una defensa que pareció más endeble de lo que quería aparentar, pero De Marcos no tuvo su noche más brillante y regaló hasta cuatro centros fáciles cuando había ganado la línea de fondo asociado con Muniain.

Aduriz le ganó todos los balones aéreos a su marcador, pero las peinadas del delantero nunca encontraron destinatario. Beñat estuvo desubicado siempre, Ibai bastante tenía con tratar de estar a la altura de las circunstancias y Muniain estuvo más bien espesito todo el partido.

Por segunda vez en cuatro días al Athletic se le quedó largo el campo. Mal que bien acabó consiguiendo neutralizar los ataques del rival que paulatinamente se fue prodigando en esta faceta cada vez menos hasta dejar claro que se conformaba con el empate, pero el buen trabajo defensivo no tuvo continuidad hacia adelante. La conexión entre Iturraspe y Beñat volvió a sufrir un cortocircuito, como en Barcelona, y los arranques de rabia y pundonor de Rico estaban bien para galvanizar al equipo y a la grada, pero no eran suficientes para torcer el brazo al Shakhtar. Si por no se progresaba por dentro y si las llegadas por las bandas acababan en el tiro al muñeco o la rifa de la pelota, la portería del Shakhtar solo podía ser un lejano objeto de deseo. Menos mal que al menos Iraizoz volvió a estar en su excelente línea con un par de intervenciones excelentes para evitar males mayores.

La falta de fútbol y de control del balón obligó al Athletic a un tremendo esfuerzo físico para contrarrestar el juego del rival y lo pagó caro en el tramo final del partido. Beñat sacó bandera blanca cuando se cumplió una hora, como si los sesenta minutos fueran su tope máximo de rendimiento. Valverde volvió a repetir movimiento dando entrada a Susaeta en la banda para centrar a Muniain. Después llegarían Guillermo y Aketxe a sustituir a Aduriz y Muniain. Que Sola y Viguera estuvieran viendo el partido desde la grada es otra cuestión de la que probablemente se hablará largo y tendido los próximos días. Si el año pasado la combinación Beñat, Herrera, Iturraspe fue tema de conversación hasta que irrumpió Rico, ahora ya tenemos nuevo debate con los descartes, aunque parece que Beñat sigue también dando de qué hablar. Habrá tiempo para eso, porque todo requiere su perspectiva y dos partidos sin gol, pero sobre todo sin llegadas ni remate, no dan para extraer conclusiones definitivas, aunque sí muestren alguna pista.

Al Athletic, con todas sus carencias y defectos que mostró anoche, no se le pueden negar otras virtudes. Los leones supieron competir y hasta mantener la frialdad sobre todo en el tramo final, cuando con los tres cambios hechos Ibai Gómez se quedó tieso en una disputa y acabó el partido cojo. Cuando no se puede ganar hay que saber al menos empatar y el Athletic salvó un punto que siempre servirá más que ninguno, eso sin contar los que no se llevó el rival.

Esto es la Champions League, una competición en la que el más tonto sabe hacer relojes. El Athletic se topó de bruces con la realidad de un torneo de élite. Se acabó la ensoñación, pero mirar a los ojos a la realidad es la mejor manera de seguir manteniendo la ilusión intacta.

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Un comentario

  1. Partidazo del Athletic en cuanto a entrega y ritmo.
    Muy mal en precisión, ansiosos, precipitados. Veteranos como Beñat e Itu no dieron la debida pausa. Beñat pidió y se movió en ataque muy poco. Ya advertimos de la dificultad aunque me sorprendió la valentía del Donetsk, les esperaba más atrás. Feliz por el debut de Aketxe y Guillermo. Reconocí a Susa en los últimos 20 minutos. Qué decir de la defensa, donde los centrales y el lateral izquierdo jugaron un partido rozando la perfección Y EL PORTERO QUE? De Marcos, lateral derecho titular, tiene que meter horas a punta de pala y pistola para mejorar el golpeo con la derecha en todas las variantes posibles… para tirarse al vacío.
    Nos faltó algo de aire y paciencia. Además de un enganche con los delanteros que personalmente sólo vi con Muni al centro y sobre todo cuando entró Aketxe.
    Somos lo que somos y no me lamento, al contrario, muy orgulloso de este equipo, pase lo que pase en CL. Tengamos paciencia con los NUEVOS mediapuntas y no pidamos a Beñat lo que, en mi humilde opinión, no está capacitado para dar con continuidad. Tengo la firme convicción que su actual posición es circunstancial hasta que los Unai López y Aketxe cojan el ritmo a este nivel. Calidad, para mí, tienen de sobra.
    Ahora mismo nos sujetan el portero, los defensas, Rico y Aduriz. Calma. Pienso que el punto es bueno y me da que nos vamos a jugar el primer puesto con el Donetsk.
    Hay que vaciarse, juegue quien juegue contra el Granada!!!
    AUPA ATHLETIC!!!