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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

El Athletic sigue sin ver puerta



Sola jugó de inicio pero apenas dispuso de balones en el área. Foto MITXI

Sola jugó de inicio pero apenas dispuso de balones en el área. Foto MITXI

A tan solo dos semanas del comienzo de la competición y después de seis partidos de entrenamiento,el Athletic de Valverde sigue planteando más dudas que certezas y, lo que es peor, algunas de estas últimas tienen un tono bastante negativo. Una de esas certezas sombrías se refiere al rendimiento del equipo ante la portería contraria. El Athletic ha marcado un solo gol en sus últimos cuatro partidos, el que le hizo Toquero al Zaragoza. Ante el Niza, para colmo, Aduriz falló un penalti que sin duda influirá en el estado de ánimo del equipo la próxima ocasión que el Athletic tenga el balón en los once metros. Se dirá que a cambio, los rojiblancos también han conseguido acabar con su portería a cero en tres de esos cuatro partidos. Y hasta se recordará el célebre asunto de la manta. Pero esa manta no puede ocultar una carencia que se viene arrastrando y para la que no se atisba solución. Es más fácil mejorar la defensa que ver la luz ante la portería contraria. Para lo primero caben diversas soluciones y combinaciones; es cuestión de trabajo. Lo segundo depende del talento, fundamentalmente, o de la pericia, que decía Bielsa. Y de eso el Athletic no andaba muy sobrado antes, ni lo está ahora después de la visita al mercado.

Los partidos de pretemporada no permiten extraer conclusiones definitivas aunque sí que aportan bastantes pistas. Pero hay que tomar precauciones a la hora de analizar lo que ocurre en un partido de verano. Durante la temporada el trabajo semanal está orientado al partido del domingo. Esa relación no es tan directa en la pretemporada. Es más, en muchas fases del verano trabajo semanal y partidos van por caminos paralelos. Solo los responsables de la preparación de los leones saben en qué fase se encuentran en estos momentos, qué carga de trabajo han tenido estos últimos días, qué han estado buscando en Lezama. De acuerdo con la ortodoxia hasta ahora habrán estado acumulando el fondo físico y la resistencia necesarias para afrontar el curso. En adelante, en estos últimos quince días antes del inicio de la competición, llegará la fase de ganar velocidad, un elemento indispensable que ahora brilla por su ausencia. El Athletic que se enfrentará al Valladolid dentro de dos semanas no se parecerá en nada al que estamos viendo hasta ahora.

Las piernas no responden de la misma forma en los partidos de pretemporada, y casi todos los aspectos del juego están condicionados por ese factor. Pero en el fútbol hay otros elementos ajenos a lo puramente físico. Y es sobre esos elementos sobre los que se ciernen las dudas. A estas alturas y a pesar de tantas declaraciones de los interesados, el aficionado no sabe qué es lo que quiere hacer exactamente el Athletic. Ha cambiado el sistema defensivo, claro, es evidente, pero también el atacante y, de momento, no parece que para mejorar. Como también cabe dudar mucho de la mejora que han supuesto para el equipo las incorporaciones. Es comprensible que a estas alturas el mensaje sea forzosamente optimista; pero que el mensaje no coincida con lo visto hasta ahora es lo que alimenta una duda razonable.

El Niza, un equipo que jugará la previa de la Champions, fue un buen calibre para medir el progreso de un Athletic que empezó el partido con una alineación que, con dos o tres retoques, se perfila como titular. El equipo francés, a diferencia del rojiblanco, empezó con algunas ausencias significativas en todas sus líneas y lo acusó durante la primera media hora. Fueron estos minutos los mejores de un Athletic que se hizo dueño del balón y dominó los espacios. Pero al Niza le bastó con esperar bien ordenado para cerrar prácticamente todos los caminos hacia su portería. Una volea de Herrera al larguero desde el borde del área, una buena penetración de Muniain y otro disparo lejano de Ander pusieron a prueba al portero rival en esa fase. Muy poquita producción para tanto dominio.

Dominaba el Athletic, pero daba la impresión de que faltan bastantes cosas por aclarar en ese triángulo Iturraspe, Herrera, Beñat y en su relación con Susaeta, Sola y Muniain. Se sucedían los embotellamientos de personal alrededor de la media luna y los vacíos en las alas, quizá porque a los laterales les cuesta todavía incorporarse con decisión. Falta claridad y faltan automatismos que solo llegarán con el tiempo. Y, tal vez, en ese dibujo faltaba algún hombre como De Marcos que ofrezca otras alternativas distintas a las que aportan futbolistas con un concepto del juego muy similar.

Valverde tiene muchas alternativas para resolver la ecuación del centro del campo y hasta puede hacer apuestas distintas en función de las necesidades o del rival de turno. Son muchas las dudas que se ciernen sobre esa zona tan determinante del campo. Incluida la conveniencia (no se habla de compatibilidad) de mantener juntos, o tan juntos, a Herrera y Beñat, por ejemplo. Los numerosos cambios que se sucedieron en la segunda parte en ambos equipos arruinaron el partido convirtiéndolo en un correcalles en el que a Aduriz le hicieron dos penaltis, aunque el árbitro solo señaló el segundo, mientras que Herrerín continuó de vacaciones pese a que el Niza llegó con más asiduidad a su área.

Quedan tiempo y pruebas todavía, aunque cada vez menos, y el técnico tiene trabajo por delante, una vez encaminado el tema de los descartes (cedidos Ramalho, Galarreta y Albizua, se quedan Saborit y Morán) un asunto que se antoja menor a la vista de la poca pegada que está exhibiendo el equipo. No es cosa de adelantar acontecimientos, pero al aficionado avisado que haya visto estos partidos de verano ya sabe sobre qué temas, y jugadores, se debatirá en otoño

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Un comentario

  1. Pude ver un rato el partido, y se notan los cambios que ha introducido Valverde. Ahora el Athletic tiene contención en el medio, y prácticamente el Niza no pasaba de 3/4 de cancha, aunque aún tengo la sensación que los centrales, San José y Gurpegi en este caso, o Ekiza y Laporte, cuando se enfrenten a equipos más directos la van a pasar muy mal.

    Con respecto al ataque, mucho juego interior, y poco por banda. Quiero creer que Valverde está probando cosas en ese sentido, porque la verdad es un crimen no mantener como funcionaba el tridente de Bielsa, que no era efectivo a la hora de marcar, pero generaba situaciones como arroz.

    Me pareció que Susaeta esta muy bajo de forma, y De Marcos es clave en el medio para que los extremos se abran más.

    Hay mucho trabajo que realizar, o esta temporada la mayoría de los partidos serán muy cerrados y sufridos.