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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

El Athletic sigue su marcha triunfal



Mikel Rico celebra con Muniain el gol  que marcó con un remate lleno de sutileza. Foto AC

Mikel Rico celebra con Muniain el gol que marcó con un remate lleno de sutileza. Foto AC

Cinco victorias consecutivas, algo que que no ocurría desde hace treinta años, o sea, en los tiempos gloriosos de Clemente y sus chicos; veinte puntos de veintisiete posibles en la segunda vuelta, unos números a la altura de los equipos que disputan títulos. El Athletic prosigue con su marcha triunfal, aunque, curiosamente, ante el Almería las notas de Aida sonaron más sobre el césped que en la grada, que se quedó un tanto fría en un segundo tiempo espesito después de disfrutar como disfrutó hasta el descanso. Lástima que al Athletic le fallara la puntería y que el portero rival, de nombre Julián Cuesta, acertara a sacar dos manos inverosímiles para desviar dos balones que iban camino de la red; inverosímiles sobre todo para un guardameta que a lo largo de los noventa minutos dio muestras de estar más para protagonizar una teleserie acorde con su onomástica que para ponerse en una portería de Primera División.

Al Athletic le pasó algo parecido a lo que le ocurrió en Vigo hace siete días. A un primer tiempo primoroso le sucedió una segunda parte eficaz pero gris, lo que restó lustre a una victoria que pudo y debió ser brillante. Fue una pena porque la gente que se acercó a San Mamés se quedó a medias, como si de un coitus interruptus futbolístico se tratara. La quinta victoria consecutiva hubiera merecido una celebración más acorde con el éxito que se acababa de obtener.

Tampoco es cosa de ponerse exquisitos, porque al margen de la injusta estrechez en el marcador, el Athletic dio muchos motivos para la alegría y para la esperanza de un final de curso que puede convertirse en un fin de fiesta. El fútbol, que abandonó a este equipo en la primera vuelta, ha regresado para quedarse y, lo que es mejor, las circunstancias de la competición han descubierto a Valverde un abanico de posibilidades en la plantilla que nadie se podía imaginar hace un par de meses. De pronto, surgen futbolistas por todas partes dispuestos a pelear por hacerse con un puesto en el equipo.

Ante el Almería faltaban los dos principales goleadores, Aduriz y San José, lo que unido a la desastrosa estadística del Athletic este año ante rivales de la zona baja, despertaba algunos recelos antes del partido. Recordaba Valverde la víspera los problemas que le han planteado a su equipo los rivales que vienen a San Mamés a cerrarse, y el Almería de JIM tenía toda la pinta de venir con la intención de plantar el autobús delante de su portería. Afortunadamente solo hicieron falta nueve minutos para disipar todos los temores. El Athletic es a día de hoy uno de los equipos más poderosos del campeonato a balón parado y el Almería no tardó en comprobarlo. Sacó Beñat desde la esquina y apareció poderoso Etxeita para cabecear a la red. Abierta la lata tan pronto, se esperaba con curiosidad el plan de B del visitante.

No lo hubo o al menos el Athletic no le dio ocasión de ponerlo en práctica. Beñat tomó el mando de las operaciones, Rico se puso en plan devastador, asolando cualquier atisbo de juego del Almería y Muniain hizo de enlace entre líneas para surtir de balones a los delanteros y desequilibrar a la zaga rival con sus movimientos por dentro. Balenziaga empezó a disfrutar en la banda, lo mismo que De Marcos en su lado, así que los problemas se le acumulaban a un rival incapaz de sujetar las oleadas rojiblancas.

Valverde alineó una delantera que era pura evocación del Bilbao Athletic. Williams, Guillermo e Ibai formaron una línea desconcertante para cualquiera que no siga muy de cerca la actualidad del Athletic. Seguro que en adelante sus caras les resultaran más familiares a los defensas rivales. Williams volvió a entusiasmar a la grada con su velocidad, su descaro y las ganas que pone en cada jugada. El caño que le tiró a un rival en el centro del campo, muy parecido en ejecución y sitio al que Messi le hizo a uno del City el pasado miércoles, anuncia un futbolista atrevido y seguro de sí mismo. Le falta el sosiego y la dosificación que llegan con la experiencia, pero eso se cura con el tiempo. El chaval volvió a confirmar que es una de las mejores noticias de la temporada en el Athletic.

Guillermo estuvo más discreto, pero igualmente batallador y eficaz en una tarea más oscura. A él le tocó fajarse con los centrales, fijarlos, pelear los balones aéreos y buscar su suerte en el área. Hizo un gran trabajo que agradecieron sus compañeros.

Para cuando Rico hizo el segundo gol, respondiendo con una sutil vaselina al defectuoso despeje del portero, Ibai ya había estrellado un remate en el larguero. El abrumador dominio de los rojiblancos, la ventaja en el marcador y la nula respuesta del Almería, anunciaban una noche divertida en San Mamés. De hecho, hasta el descanso lo fue, pero los leones no consiguieron abrir más brecha. La fiesta se acabó cuando nada más arrancar la segunda parte, un disparo lejano rebotado en Balenziaga acabó en las redes de Iraizoz. Por increíble que resultara, el Almería volvía a meterse en el partido con más de cuarenta minutos por delante. El aluvión de fútbol del Athletic hasta el descanso se quedaba con un escuálido premio ante un rival que solo había cobrado un remate y medio entre los tres palos. No volvieron a acercarse los andaluces por los dominios de Iraizoz en lo que quedó de partido, pero el Athletic perdió la alegría de la primera parte, se puso en modo eficacia y aunque siguió dominando y poniendo a prueba al portero rival, tuvo que resignarse a llegar a los últimos minutos mirando el partido por el retrovisor, al albur de otro rebote o de alguna jugada desafortunada que pudiera desgraciar el partido. Claro que hay que ser muy cenizo para que ocurra algo así cuando el rival apenas pasa del centro del campo, así que el personal asistió al desenlace con una mezcla entre inquietud por el marcador y desasosiego por la goleada que pudo disfrutar pero se quedó en victoria mínima.

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2 Comentarios

  1. ¿Bajón físico en la segunda mitad o nadar y guardar la ropa?
    Al menos, el bocata entró como hacía tiempo que no lo hacía tras el primer tiempo.

    • Creo que hubo más de lo segundo que de lo primero. No se le están viendo problemas físicos al Athletic en ningún partido, pero el gol del Almería le hizo ser más prudente