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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

El Athletic vuelve de la mano de Aduriz



Aduriz abrió el marcador con este soberbio cabezazo. Foto AC

Aduriz abrió el marcador con este soberbio cabezazo. Foto AC

El Athletic vuelve a salir de un pequeño bache de juego dándose un homenaje. En la anterior ocasión zanjó el debate sobre su falta de puntería planteado a raíz de dos fiascos ante el Betis y la Real, metiéndole seis al Almería. El partido contra el Granada se planteaba con algunas dudas nacidas por el rendimiento del equipo en los tres últimos compromisos. La respuesta no pudo ser más contundente: cuatro goles, paseo militar y momentos de alto nivel, similares a los que que el equipo había alcanzado hace apenas un mes. Ahora se mira de otra manera la doble salida a Valencia y Villareal, que siguen siendo dos partidos dificílisimos, no lo olvidemos.

Los de Valverde tuvieron la suerte de cara en la salida. A los seis minutos Aduriz ya había abierto la cuenta con un cabezazo imperial ante la pasividad de su marcador y del portero, que se quedaron mirándose, salta tú, voy yo, y no se acabaron de creer lo que había pasado hasta que vieron el balón en el fondo de la red. Era el primer remate del Athletic, su primera aproximación al área. Llegar y besar el santo se llama la figura. Todo lo que traía preparado Alcaraz se fue al garete a las primeras de cambio, así que no tuvimos ocasión de comprobar de qué se trataba. Es probable que el técnico del Granada confiara en la habilidad individual de Brahimi y El Arabi para sorprender a ese  Athletic que tantas ventajas concede en San Mamés. No hubo caso. Los de Valverde se hicieron con el balón desde el primer minuto y no lo soltaron hasta que acabó el partido. Ahuyentado cualquier fantasma con el gol tempranero, los rojiblancos tuvieron la tranquilidad suficiente para imprimir al partido un ritmo demasiado alto para que el Granada cogiera el hilo. El balón se movió con velocidad y precisión; en corto y, novedad interesante, en largo, con cambios de juego de los antiguos, de banda a banda y balón al pie. Disfrutaron entonces Muniain y Susaeta en las bandas, recibiendo los envíos precisos de Iturraspe y Rico, apoyados sobre todo por un Iraola que vivió prácticamente todo el primer tiempo en campo rival.

Y en medio de todos, Aduriz dirigiendo las operaciones. Dominando el juego por arriba y por abajo, distribuyendo, desmarcándose, ayudando, mandando… Puede parecer un contrasentido, pero sus tres goles tendrán el efecto negativo de hacernos olvidar todo lo que hizo Aduriz en el juego, que fue muchísimo y todo bueno.  Y es una pena porque si los goles son la razón de ser de un delantero, el fútbol que ayer desplegó el ariete merece un reconocimiento explícito al margen de su exhibición de puntería. Aduriz fue un excelente goleador y un magnífico futbolista.

Una recuperación de Susaeta en el centro del campo le dio al protagonista de la noche la ocasión de marcar el golazo del partido, un disparo seco desde lejos que sacó astillas a la madera. Fue el remate de un tipo con la autoestima por las nubes y una confianza absoluta en sus posibilidades. Aduriz soltó la pierna con el convencimiento de que estaba en una de esas noches en las que a uno le sale todo.

A los dieciocho minutos el partido ya estaba sentenciado. Si con un gol el Athletic se sentía seguro, el segundo le dio alas para gustarse. Apenas un cuarto de hora les había bastado a los rojiblancos para descubrir que enfrente había una defensa de hojalata y un centro del campo voluntarioso pero con la luz apagada. Rico se elevó un palmo sobre el césped para llegar a todas partes y de su esfuerzo sacó partido un Iturraspe que fue creciendo a media que pasaban los minutos hasta alcanzar la excelencia en algunas acciones. Lástima que Herrera se ofuscara en alguna jugada y que en su afán de intervenir estorbara la acción de algún compañero. De estar más inspirado, aquello hubiera sido una carnicería futbolística.

Alcaraz, que ya había hecho su primer cambio antes del descanso para reorganizar su equipo, se la jugó a cara o cruz en el minuto 51 dando entrada a Riki  y retirando a Nyom. No le quedaba otra que intentarlo a la desesperada aunque fuera a costa de quedarse con una línea de tres defensas. Su maniobra le permitió mantener un cierto equilibrio durante veinte minutos. El Granada tenía más gente arriba y eso provocaba algunas situaciones de igualdad numérica entre defensas rojiblancos y atacantes rivales. A cambio, se producía un desequilibrio evidente en el otro lado, donde los rojiblancos llegaban casi siempre en superioridad y con ventaja. Alcaraz jugó a la ruleta rusa y perdió. Laporte y Gurpegui se bastaron y se sobraron para frenar los intentos rivales con los habituales apoyos de Iturraspe y Rico. A partir de esa solidez defensiva, la respuesta del Athletic fue letal. Mainz no tuvo más remedio que cometer penalti sobre Aduriz aun a costa de ver la cartulina roja. Fue el propio Aduriz el encargado de convertir el segundo penalti consecutivo que cobra el Athletic y cerrar definitivamente el partido.

Con uno menos en el campo y una desventaja de tres goles el Granada sufrió un martirio en el tramo final. El Athletic llegaba en oleadas y por todas partes. Gurpegui hizo el cuarto, convirtiendo definitivamente la noche en un homenaje. De Marcos todavía se debe de estar preguntando cómo no hizo el quinto y Muniain hará bien en repasar por qué no marcó el sexto, el séptimo o el octavo en sus múltiples intentos.

El Athletic que no compareció en Vigo, ante el Espanyol y en el Villamarín, regresó a San Mamés guiado por Aduriz, que llevó al equipo de la mano con sus goles y con su juego. También hubo buenas noticias por parte de Iturraspe, de Rico, de Susaeta o de Muniain. Toda la estructura atacante del equipo rayó a gran nivel relamiendose ante todas las facilidades que encontró en su camino. Los de atrás se limitaron a imponer su ley con autoridad y suficiencia, tanto cuando el Granada amagó con atacar con dos como cuando quiso hacerlo con tres.

Suma y sigue. El equipo acumula dos puntos más que los conseguidos en la primera vuelta en los mismos partidos, como mínimo mantiene las distancias una jornada más y, lo que es mejor, vuelve a emitir las señales pos¡tivas que tanto se echaron de menos las tres últimas jornadas.

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Un comentario

  1. Oraingoan subidoiarekin gauzak baikor ikusten dira. Datozen partidu bietan utzi daiteke ia ziurtatuta laugarren postua. Gauzak ondo egiten ari dira eta ilusioak tente dauzkagu taldearekin.