Pages Navigation Menu

Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

El Bilbao Athletic, a imagen y semejanza del primer equipo



San Mamés registró una gran entrada para ver el Bilbao Athletic-Levante B. Foto MITXI

San Mamés registró una gran entrada para ver el Bilbao Athletic-Levante B. Foto MITXI

Está visto que a San Mamés no le gustan las despedidas. El Athletic no ha conseguido un solo triunfo en el último partido en la catedral de ninguna competición. El último compromiso internacional en San Mamés se saldó con un paupérrimo empate sin goles ante el Sparta de Praga y el último partido de Copa acabó con igual resultado ante el Eibar. Fue peor en la Liga, donde el Athletic se despidió con derrota ante el Levante, y finalmente, el Bilbao Athletic ha cerrado con otra igualada el que ha sido el último partido de competición oficial disputado en la vieja catedral, que ya empieza a ser historia. Menos mal que este empate ha servido al menos para que el segundo equipo siga adelante en el play off por el ascenso a Segunda División, aunque visto lo visto ante el filial granota, no conviene hacerse demasiadas ilusiones respecto al futuro del equipo de Ziganda.

Estos partidos menores que se disputan en San Mamés dan para hacer un tratado sociológico. La catedral volvió a registrar una entrada excelente. Las dos tribunas llenas, arriba y abajo, y apertura a última hora de la tribuna sur baja, que también acabó prácticamente llena. La respuesta del público dice mucho del tirón del Athletic, aunque cabría matizar algunas cuestiones. Se trata de un público que no tiene apenas nada que ver con al parroquia comme il faut de San Mamés. Hablamos de familias con bebés impecablemente adornados con el equipaje reglamentario que se preguntan por qué les hacen tantas fotos sus padres y qué están haciendo en ese sitio lleno de gente en lugar de estar en los columpios, que es lo suyo el domingo por la mañana. De aficionados y aficionadas de aluvión que llegan cuando el partido ya ha consumido media hora, con el mismo talante con el que podían haber ido a ver una carrera de patinetes en Abandoibarra. Claro que es el Athletic, todo sea por el Athletic, y que pocos clubes en el mundo podrán presumir de reunir tanta gente para ver a su segundo equipo. Aunque sea para comentar con el vecino las últimas novedades de Bielsa, Valverde y Urrutia.

En este ambiente disputaron los chavales de Cuco Ziganda el partido de vuelta de su primera eliminatoria del play off ante un Levante que, pese a su condición de filial, durante muchos minutos y en algunas acciones determinadas, dio la impresión de ser un equipo más hecho, más curtido en eso que algunos definen con el eufemismo de ‘el otro fútbol’. Hijos putativos de tipos como Ballesteros o Navarro, al fin y al cabo, ilustres del juego subterráneo, de la intimidación y de la simulación.

[sliders id=”574″]

Pese al gentío, el Bilbao Athletic tuvo que hacer frente a un ambiente más bien frío y disperso, que no se acabó de calentar hasta los angustiosos minutos finales con el Levante volcado buscando el tercer gol ante un rival en inferioridad numérica y con un árbitro que era la versión en Segunda B de sus colegas de Primera, o sea, malo con avaricia y con un concepto más que dudoso de la disciplina. Nada se le puede achacar al tal Galech Apeztegia en la expulsión de Bustinza, producto de un fallo previo espectacular del propio expulsado en comandita con su compañero Albizua, pero su criterio a la hora de juzgar las acciones de uno y otro equipo y, sobre todo, su dejar hacer a los jugadores del Levante en el tramo final, le retratan.

Si los chavales del Levante se comportaron como un equipo con cierto oficio y un punto de dureza, los del Bilbao Athletic reprodujeron bastantes estereotipos de sus mayores, empezando por su empeño en complicarse la vida siempre que creyeron tenerla solucionarla. Los dos goles que encajó Magunazelaia fueron regalos que no mejoraría el sistema defensivo del primer equipo. Se habían adelantado los rojiblancos al rematar Bustinza a la red un corner de Aketxe, lo que sumado al 1-2 del partido de ida ponía prácticamente al Bilbao Athletic en la siguiente ronda, pero en las postrimerías del primer tiempo una falta de entendimiento entre Saborit y Magunazelaia le permitió a Roger peinar a la red el empate.

Dos minutos después de regresar del vestuario, Eizmendi remachó en el segundo palo otro corner. Era el gol que debía disipar todas las dudas y tranquilizar a los cachorros de una vez por todas. Pero la alegría duró cinco minutos. Quería el Bilbao Athletic jugar con calma y hacerse con el balón, cuando entre Albizua y Bustinza lo perdieron dentro de su propia área. El primero trató de enmendar el error y lo que consiguió fue cometer penalti y ganarse la tarjeta roja.

Quedaba prácticamente todo el segundo tiempo y a los cachorros les tocó apretar los dientes. Ziganda maniobró retrasando primero a Goti al lateral derecho para centrar a Ramalho en el eje de la zaga, aunque casi de inmediato prefirió dar entrada a un defensa específico como Jon García sacrificando a Eizmendi. Llegó la hora de sufrir y los chavales demostraron que saben hacerlo. Con Guillermo descolgado en punta con el único objetivo de pegarse con todos los defensas para obstruir la salida del balón, el resto del equipo formó dos líneas para cerrar todos los espacios a un rival que demostró que, sin mediar regalos, tampoco era un portento de creatividad.

El Bilbao Athletic ha pasado el primer trámite, pero el camino se antoja largo y tortuoso. Habrá que ver qué rival depara el próximo emparejamiento, pero si ante un equipo similar, un filial al fin y al cabo, ha costado tanto, cualquiera de los equipos que aparecen en el horizonte se antojan obstáculos difícilemente salvables para un grupo que juega bien y bonito, pero que parece demasiado tierno para nadar entre tanto tiburón.
Reportaje gráfico: MITXI

Share This:

Un comentario

  1. De acuerdo con la lectura del partido. A mi juicio, jugando en el filo de la navaja en el segundo tiempo con las líneas tan atrasadas. Y el buen juego que ha comentado Cuco en la rueda de prensa me lo he debido de perder; emoción e intensidad, sí, pero juego…

    Un apunte. No me he dado cuenta en directo pero, comentario de mi hijo, en la jugada del penalty hay un jugador en fuera de juego, posicional en principio, pero que sí influye en la jugada aunque sea estorbando, porque estaba en mitad del área.

    Curiosidad recogida en mi libreta: tal y como han abierto el campo, los de Herri Norte estaban hoy en Sur.