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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

El nuevo San Mamés entra en una fase vital



Las obras de San Mamés han entrado en una fase decisiva de la que depende el cumplimiento de los plazos previstos. Foto MITXI

Las obras de San Mamés han entrado en una fase decisiva de la que depende el cumplimiento de los plazos previstos. Foto MITXI

El Athletic está de cambio. La cuenta atrás de San Mamés ha comenzado y el recinto rojiblanco apenas tendrá un par de puestas en escena más. La nueva imagen del Athletic , ya que su esencia será la de siempre, espera a la vuelta de la esquina, el próximo otoño, que es cuando está previsto que San Mamés (Barria) acoja sus primeros partidos. Para entonces, se supone, todos los que acudan al campo ya se habrán hecho al novedoso acceso a Bilbao, que se estrena este próximo domingo. Es curioso, a estas alturas hay más confianza en que SMB cumpla sus plazos y las estructuras proyectadas se asemejen a lo que será real a que el ramal de entrada en el botxo no se convierta en un embudo.

Los partidos del Athletic en estos dos últimos meses, además de marcarse por la urgencia de un resultado y la necesidad de demostrar que hay más fútbol del que dice la clasificación, se han caracterizado por la cantidad de socios, aficionados y gente sin filiación que aprovecha los días de competición para observar con más nitidiez cómo será el campo que relevará al centenario y clásico teatro rojiblanco. La estructura está muy avanzada y el esbozo de lo que allí nos vamos a encontrar en otoño es muy fiel, pero de igual modo tampoco hay día en el que dejen de echarse cuentas sobre la fecha en que, en sus primeras tres cuartas partes, SMB estará a disposición de los leones.

La construcción de San Mamés Barria ha pasado por distintas fases, con sus atascos y sus acelerones. Y ahora, aunque la imagen que transmite es la de la construcción de un barco a destajo en el astillero, el campo rojiblanco atraviesa por un momento de duda. El grueso del operativo actual se ciñe en la colocación de la cubierta, que es una de las cuestiones más complejas a las que hacer frente. La producción, constante y sin queja, está siendo más lenta de lo esperado y el retraso en este punto de la edificación es transcendente puesto que hay una colección de gremios preparados para entrar en el recinto en cuanto la instalación de la cubierta sea completa.

La demora en el cierre de la cubierta impide que el campo se vaya completando en otras estructuras. Las licitaciones y los proyectos están cerrados, igual que las brigadas de trabajo, que como ha ocurrido en más de una ocasión estos meses se emplearán a un ritmo brutal (non stop), pero hay imposibilidad física de abordar otras cuestiones hasta que la techumbre esté asentada.

Las previsiones más optimistas estimaban para la segunda quincena de septiembre la fecha de inauguración de San Mamés Barria. Según esas estimaciones, el Athletic empezaría la Liga a domicilio y solicitaría al segundo de sus rivales, el primero que según el sorteo del campeonato debería jugar en Bilbao la próxima campaña, un cambio de orden en el calendario para permitir que las obras avancen hasta la conclusión. La idea casa muy bien con el parón liguero que se acostumbra a finales de agosto o primeros de septiembre a causa de los partidos de selecciones.

Sin embargo, el atasco con la cubierta convierte esos deseos en casi una ensoñación. Los técnicos responsables de la construcción no se atreven a confirmar una fecha definitiva para la inauguración ya que se considera que el retraso en la entrega de las tres cuartas partes hábiles de San Mamés Barria (la tribuna pendiente se construirá durante toda la campaña venidera) podría oscilar entre dos y cinco semanas. Si se mantiene el ritmo actual, la instalación de la techumbre se realizaría con dos meses de retraso sobre los planes iniciales. No obstante, los siguientes gremios dispuestos para comenzar a trabajar en SMB, tratarán de minimizar la demora y acercar la entrega lo máximo posible a los plazos establecidos en el proyecto. Disfrutar del campo a finales de septiembre sería todo un éxito.

La contingencia obliga al club a trabajar en un Plan B por si el nuevo campo no puede utilizarse hasta octubre. El Athletic podría solicitar a la RFEF y la LFP una modificación de calendario para jugar esos partidos siempre como visitante. No obstante, es una cuestión de improbable aceptación por las normas de la competición y la posibilidad de veto por parte de algunos clubes. Sin esa vía abierta, el conjunto rojiblanco tendría que pensar en un traslado puntual para jugar como local en campo ajeno. Una mudanza circunstancial con problemas para el traslado y la ubicación de sus socios al tener en cuenta que en cien kilómetros a la redonda las únicas opciones son Anoeta (32.000 espectadores), Mendizorroza (20.000) y El Sardinero (22.000)

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Un comentario

  1. Los únicos trabajos que quedan por hacer en superficie prácticamente son la colocación de asientos, barandillas y pintado de escaleras, y todo eso se hace en menos de un mes. El resto de trabajos es en interior, y a esos no les afecta el tema de la cubierta, la cual actualmente va a buen ritmo, y si no hay interrupciones, para julio está totalmente terminada, así que no hay que ser tan alarmistas.