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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

La extraña normalidad del Athletic



Ander Herrera y Fernando Llorente en un entrenamiento en Lezama. Foto MITXI

Ander Herrera y Fernando Llorente en un entrenamiento en Lezama. Foto MITXI

Malas noticias desde Europa, no por previsibles, menos dolorosas. El Sparta y el Olympique empataron, como no podía ser de otra forma y el Athletic se encuentra ante la tesitura de jugar dos partidos intrascendentes, de esos que minan la moral del más entusiasta. La perspectiva de viajar al campo que designe la UEFA para jugar contra el Hapoel Kiryat y recibir al Sparta en un San Mamés desolado no es precisamente la ideal para elevar el espíritu de la tropa. Por si sirve de consuelo, Marcelo Bielsa podrá aprovechar para comprobar si tiene relevos en Lezama.

Formalmente la eliminación europea del Athletic se ha decidido en ese pacto no escrito entre franceses y checos, que era perfectamente  presumible. Cuando los dos contendientes necesitan un punto lo más normal es que empaten. Nada que objetar en ese sentido. Es mucho mejor admitir que el Athletic se empezó a autoeliminar cuando no supo ganar en San Mamés al equipo israelí y al tocar fondo en Praga. Que a estas alturas, con solo dos puntos en su casillero, el equipo rojiblanco mantuviera todavía un hilo de esperanza, da una idea bastante precisa de la composición del grupo. Se trata de un fracaso deportivo en toda regla y harán bien todos los estamentos rojiblancos en analizar las cosas desde esa perspectiva.

Y es que en el mundo del fútbol hay una cierta propensión al autoengaño, a la autocomplacencia, a echar la culpa al empedrado, a maquillar con buenas intenciones una realidad que no gusta. Es una inercia que, sin ir más lejos, puso de manifiesto Ander Herrera en su comparecencia del jueves ante los medios en Lezama. Hay consenso general a la hora de definir al centrocampista como un chico maduro y responsable, de ideas claras y poseedor de un discurso coherente. Que la práctica no coincida siempre exactamente con la teoría es otra cuestión que no impide que Herrera tenga la consideración de portavoz muy representativo del vestuario.

Los siete minutos de una rueda de prensa aparentemente rutinaria, anterior a conocerse el resultado de Praga, describen perfectamente la esquizofrenia que vive el Athletic,  tantas veces confundido en su percepción de la realidad, empeñado en hacer pasar como normal una situación tan inusual como la que vive esta temporada.

«Nosotros hemos estado tranquilos siempre«, responde Herrera cuando se le pregunta por la influencia que ejerce en el vestuario la situación de Llorente. «Las otras cuatro o cinco veces que he salido a prensa me habéis preguntado lo mismo, si va a afectar al equipo. Nosotros pensamos en jugar y Fernando es el primero que quiere que el domingo ganemos, no hay duda«.

Que los medios pregunten siempre lo mismo, como dice Herrera sin faltar a la verdad,  debería de proporcionarnos  una pista bastante fiable sobre lo que ocupa y preocupa al aficionado y sería la prueba evidente de que el objeto de la pregunta perturba la realidad del club. Que el vestuario haya estado tranquilo siempre, es una afirmación que, con todos los respetos, despierta dudas más que razonables.

No se trata de culpar a Herrera de nada que no sea de tratar de emitir un mensaje positivo que tranquilice a un entorno muy inquieto. A fin de cuentas por su condición de futbolista le toca hacer ese llamamiento a la afición. Es la rueda de prensa en su conjunto de preguntas y respuestas , la que describe el estado de cosas en el Athletic.

Seguro que en las horas que quedan hasta el partido contra el Depor se multiplicarán estos mensajes llamando a la unidad, algo que por otra parte, no está de sobra. Porque el problema, la realidad, es que el partido de este domingo se presenta con toda la pinta de ser cualquier cosa menos rutinario, salvo que se pretenda hacer pasar como rutina la inestabilidad y el debate perpetuo.

Los tres puntos que se ponen en juego el domingo son imprescindibles para el Athletic en su actual situación clasificatoria, pero lo que ocurra a lo largo de los noventa minutos en las gradas puede ser incluso más trascendente para el club. En cierto sentido, la cita del domingo en San Mamés tiene cierto carácter plebiscitario. Estará a prueba la tantas veces elogiada sabiduría y paciencia del público de la catedral, que sabe que un Athletic desunido es el equipo más débil del mundo, pero sabe también que éste es un club que basa su fortaleza en unos valores acendrados que se deben preservar por encima de todo.

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3 Comentarios

  1. En Haifa el miércoles. Jugadores con necesidad de minutos, de abajo y alguno que sale de lesión serán los que jueguen. Por lo menos esa pinta tenía ayer la convocatoria.
    No pasar fracaso? Para mí, sí. Ahora, no me esperéis para subir las escaleras desde Unamuno hasta Mallona de rodillas lamentándome por ello. Yo no participo.
    Visto el nivel de los contrarios y la cantidad de puntos necesarios para clasificarse. Con 9 fijo. Con 8 casi seguro. Por muy dudoso que fuera nuestro juego. Simplemente habiendo ganado a los israelís en San Mames todavía estaría bastante factible. A toro pasado, ingeniero nuclear. Esta apuesta hoy está peor pagada que la que propone “El Tigre”. Eso seguro.
    Se atrasa la vuelta con Eibar, hasta cuándo?
    Contra Depor, recuperamos a Amore, Muniain y Aurtenetxe. De los tres recuperados cuantos titulares? Ni idea. Más Herrera y De Marcos, por supuesto. Perdemos a Andoni, Gurpe, (urteberri on) y Aduriz.
    Tokero de lateral? Repetirán San José y Ekiza? …
    Nos fiamos de de un Depor con bajas? Yo NO ME FIO ni un pelo y menos con viento sur.
    Que el acierto nos acompañe!!!
    AUPA ATHLETIC!!!

  2. A mi el partido de mañana me da buen rollo la verdad. El Depor es un equipo que para estar a gusto necesita jugar en campo contrario y tener posesión, sobar el balón en medio campo a la espera de que se desdoblen los laterales para mandar el balón a la banda y centrar. En San Mamés y tal y como juega el Athletic ni tendrán posesión, ni jugarán en campo contrario. Lo mejor del Depor es su línea de 3 por detrás del delantero, en especial el portugues Bruno Gama, si los mantenemos en su propio campo estarán neutralizados. Además, tal y comentábamos tienen bajas importantes en el centro de la defensa y portería y creo que las de la defensa las van a notar.

    En definitiva, que mañana deberíamos sacar los tres puntos, en mi humilde opinión, si no se gana mañana ya es como para cabrearse.

    Saludos.

  3. Totalmente de acuerdo, si no montamos el circo en defensa con salidas de balon infantiles, uno de los equipos cuyo sistema se nos debe dar bien. Para mi todo va a pivotar en torno a Llorente mañana, no es nada aconsejable, pero va a ser asi. Si el jugador está a gusto sus compañeros también lo estarán y ganaremos, de lo contrario no quiero ni imaginarmelo…..