Pages Navigation Menu

Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

¿Empezamos a hablar de finales?



Aritz Aduriz está sosteniendo al Athletic con sus goles. Foto MITXI

Aritz Aduriz está sosteniendo al Athletic con sus goles. Foto MITXI

Ningún colectivo está más afectado por al ciclotimia que el que se mueve en el mundo del fútbol. El aficionado puede pasar de la euforia a la depresión en cuestión de horas, qué digo horas, minutos. El seguidor de un equipo de fútbol vive instalado en una montaña rusa, ahora ascendiendo hacia el cielo, un instante después disparado de cabeza hacia el infierno. Y da igual cuál sea el equipo de sus amores, sea lider o colista, cada semana le dará ocasión para experimentar un cambio de humor, bien sea porque su equipo no gana como es debido o porque pierde como no está en los escritos. Siempre habrá algún accidente que enfríe al euforia o anime en la depresión. El aficionado al fútbol es el mejor laboratorio para psicológos y psiquiatras.

¿Qué?. A sufrir. ¿Hay otro colectivo al margen del fútbol en el que se pueda escuchar semejante conversación entre dos interlocutores que se disponen a disfrutar de su pasión?. Sí lo hay. El de los masoquistas. Pero hablamos de actividades públicas, no de vicios privados. No se conoce a ningún aficionado al baloncesto, al tenis, a la pelota o al boxeo que interpelado por alguien de camino a la cancha, ¿qué?, responda: a sufrir.

La afición del Athletic lleva unos meses que cuando se le pregunta responde: a sufrir. Son los mismos individuos (e individuas) que el año pasado disfrutaron de una Aste Nagusia que duró más de seis meses. Auténticos entonces en el disfrute, y auténticos ahora en el sufrimiento. Pero no demasiado distintos a los seguidores de otros equipos que pasan por trances semejantes. Quizá un pelín más exagerados en la expresión, pero nada más. Es de sobra conocido que todos los equipos tienen detrás a la mejor y más fiel afición del mundo, ¿o es que alguien duda de que la nuestra no es la mejor y más fiel afición del mundo?.

Los lugares comunes son importantes en el fútbol. Son las señales que nos guían y nos van indicando qué es lo que está pasando sin necesidad de perder el tiempo en explicaciones. El turrón, por extraño que parezca, es el índice más preciso para establecer la cotización de un entrenador en la primera vuelta de la Liga. El adelanto de las finales es también una excelente referencia. Todos sabemos que la temporada de finales es allá por el mes de mayo, pero hay equipos que ya juegan finales en enero y hasta en diciembre. Y no son raros los casos de finales jugadas en octubre.

Y para lugares comunes los de los futbolistas cuando se enfrentan a la prensa. Podría establecerse el nivel de inestabilidad de un equipo a partir de las declaraciones de sus futbolistas, de la misma manera a como se establecen los diversos estadios de la borrachera; ya saben aquello de exaltación de la amistad, cantos regionales, insultos al clero etc.

Un equipo está entrando en problemas cuando sus jugadores afirman que siempre salen al campo pensando solo en ganar y que están muy centrados en el próximo partido. Lo suelen decir inmediatamente después de haber perdido. El aficionado ya empieza a ponerse nervioso cuando oye a alguno de sus ídolos decir que el próximo partido es muy importante porque va a marcar el futuro del equipo y directamente empieza a comerse las uñas cuando le convocan a hacer causa común: en estos momentos es cuando más unidos tenemos que estar todos, le suelen decir con semblante serio y gesto de preocupación.

Pero antes de que alguien pronuncie esa frase tremenda están las finales adelantadas. Y ya se oyen voces por ahí calificando la visita del Rayo como una final. Es verdad que la definición no es unánime y que la cosa no ha adquirido tintes de oficialidad, pero sí que se aprecia esa incómoda y preocupante percepción en mentideros y corrillos, acompañada por otros síntomas no menos preocupantes como la visión de un Rayo peligrosísimo al que «hay ganar sí o sí» y la atención que han puesto los medios en el desenlace de la sanción a Piti, finalmente indultado, como si Piti fuera la versión vallecana de Messi, aproximadamente.

Curiosamente ha sido un futbolista, Iturraspe,  quien ha aportado sentido común recordando que en condiciones normales el Athletic es mejor que el Rayo. Está por ver, sin embargo, si esa reflexión del centrocampista tiene la debida traslación al terreno de juego y los futbolistas rojiblancos se comportan durante los noventa minutos de acuerdo a esa teórica superioridad que, de momento, no tiene reflejo en la tabla.

Lo que está claro es que después de dos derrotas consecutivas el Athletic no puede permitirse otro tropiezo y mucho menos en casa y ante un rival de los considerados asequibles. No es una final, claro, aunque su resultado marcará el devenir inmediato del Athletic, así que mejor que los jugadores salgan centrados en el partido y convencidos de ganar, porque tienen que hacerlo «sí o sí», y público y equipo permanezcan unidos. Lo dicho: a sufrir.

Share This:

5 Comentarios

  1. ¿que no puede permitirse más tropiezos? claro que puede. luego se pone cara de ‘no lo entiendo’, de ‘tenemos que confiar en el grupo del año pasado’, y listos. nos enfadaremos con llorente, nos acordaremos de javi martínez, nos preguntaremos qué le pasa a muniaín y rezaremos por que no se vaya y nos contentaremos con que Aduriz lleva mil goles.
    no sé. no lo veo nada claro lo de mañana yo. un viernes, con lo tradicionalistas que somos.
    espero que le metamos unos seis al rayo, eso si.
    me pregunto. ¿no es momento de empezar a sacar a alguno de los juveniles o del b de delantero centro suplente? no sé, si se hace en defensa no sé porqué no poner ya a uno del b arriba.

  2. Pero que dices karpov????? si tenemos al mejor entrenador del mundo!!!! si volvemos a perder pues te visionas los videos de sus ruedas de prensa y ala, a morir de sobredosis de educacion y dialéctica…..

  3. Un matiz, Juancar:

    Precisamente de esto hablaba con un taxista el otro día. Y es que la pasada temporada también en los partidos contra el Manchester y el Schalke se escuchaba lo de «a sufrir». En San Mamés se oye mucho, debe ser una respuesta muy bilbaina o será que el seguidor del Athletic solo se divierte si sufre.

  4. JCL, sólo en los 80 con Clemente no sufrí… en determinados partidos. Todo lo demás sufrimiento. Pero así mejor saben las victorias y más fácilmente nos comemos las derrotas.
    Quedan 10 partidos en San Mames y lo tiran, se acabó. De una u otra manera quiero y voy a disfrutarlo como FINALES… de SAN MAMES.
    AUPA ATHLETIC!!! ATHLETIC GU GARA!!!

  5. Muy bien JC, tú y todos los demás que habéis encumbrado a un auténtico loco. Continuad callados y alabando su inutilidad. Con un poco de suerte habrá 3 peores.
    Santo kristo d e lezo, pero urrutia no se caerá de una puñetera vez……