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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Enredo



El año de gracia de 1977, allá por el paleolítico inferior, causaba furor en la televisión en blanco y negro una serie americana, de nombre ‘Enredo’ que narraba la vicisitudes de dos hermanas, una rica por matrimonio y la otra de clase media, también por causa nupcial. Me vino a la memoria la serie en cuestión mientras asistía al desenlace del sainete protagonizado por el Manchester United, Herrera y algunos artistas invitados, guest starring, que se dice, como ese trío calavera que maletín al hombro, terno gris y corbata verde en ristre, aparece en bucle en las imágenes de los informativos, que si le das un poco al botón de avance y retroceso, parecen tal que secundarios de Benny Hill. Algún periodista de Madrid, que no madrileño, a quien tengo por serio y solvente en el oficio, sitúa también a Gorka Arrinda en el escenario del crimen, lo que, de confirmarse, completaría una site movie que ríase usted de los peces de colores. Otro periodista, de The Guardian, citando fuentes del Manchester United, definió al trío como un grupo de impostores, hallazgo léxico producto probable de una mala traducción, que se sumaba a otros más castizos y seguramente más apropiados como oportunistas, conseguidores o buscavidas de cuello blanco que siempre suelen aparecer en operaciones de este tipo sin que muchas veces se sepa quién les ha dado vela en el entierro ni a quién representan realmente.

Me acordé de la mítica ‘Enredo’ por su nombre y su sintonía. La historia de la hermana rica y la hermana pobre y sus respectivas familias, cada cual más disparatada y llena de secretos tan conocidos como inconfesables nada tiene que ver, claro, con la vivida ayer por la familia rojiblanca y sus aledaños. Cualquier relación con la realidad entre los personajes y la situaciones aquí descritas, es mera coincidencia, advertían las viejas películas en sus títulos de crédito. Pero habrá que convenir que lo de Herrera, el Manchester y el trío calavera, desprovisto de la dimensión dramática que le otorga el forofo empedernido, no deja de ser un sainete.

Y así habrá que tomarse el episodio, con humor y absteniéndonos de extraer conclusiones precipitadas, mientras esperamos la explicación del propio Ander Herrera, que la ha pospuesto hasta mañana, quizá para ganar tiempo y construir un discurso mínimamente coherente que explique lo inexplicable. Ese paréntesis que ha abierto el jugador permite al personal seguir dando rienda suelta a la imaginación y plantear hipótesis más o menos verosímiles según el grado de credulidad de cada uno. Una de las últimas defiende la idea de que Herrera fue engañado y utilizado por el Manchester United para abaratar el fichaje de Fellaini, del Everton. Esta explicación llega aproximadamente de las mismas fuentes que contaron con todo lujo de detalles la duración del nuevo contrato de Herrera, sus condiciones económicas y hasta el proceso negociador que le llevó a rebajar sus pretensiones monetarias para facilitar la operación.

A estas alturas de la película, me importan poco o nada los detalles. Lo de Herrera es el paradigma del fútbol actual, un negocio en manos de unos fulanos a los que nadie compraría un coche de segunda mano. Ander Herrera se las prometía muy felices hace tan solo unas horas, vestido con la camiseta roja de una institución que un día, no hace mucho, fue ejemplar, y jugando nada menos que en el Teatro de los sueños, hoy devenido en Club de la comedia. Si le han engañado o no, solo él lo sabe y lo confesará si quiere. No es probable que lo haga porque a nadie le gusta quedar como un tonto y menos si gasta fama de listo.

Personalmente me conformaría con un relato razonable, despojado de declaraciones de amor eterno, compromisos con los colores, compañeros que son más que amigos, hermanos, o brothers según la ultímisima terminología al uso, ni zarandajas de ese tipo. Bastará con un relato frío, desapasionado, profesional, que deje claro lo que ha sucedido y lo que va a suceder en adelante; algo más elaborado que un lo siento, me he equivocado, no volverá a pasar. Ah, eso sí, por favor, que cuente qué pintaba el trío calavera. A estas alturas es prácticamente lo único que me interesa de este esperpento.

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3 Comentarios

  1. Pues mira JCL, aparte del papel de ese ‘trío calavera’ (y de los que están detrás), que al ver su fotografía impresa, no se porque, o si, me han recordado a Samuel L. Jackson, Harvey Keitel y John Travolta en ‘Pulp Fiction’, yo tengo un interés enorme en saber sobre las razones de Valverde para dejar en el banquillo a Herrera el pasado domingo. Creo que poco o nada tiene que ver con el ‘affaire’ Manchester y bastante sobre su rendimiento.

    Herrera es un jugador efectista y poco efectivo que ha demostrado mas bien poco en el Athletic. Una pena que la operación haya fracasado.

    Todo un sainete con la participación estelar de la prensa y el papel de bufón ‘magnifico’ de Eduardo Velasco.

  2. Pues según lo comentado por Agustín Benito en el teleberri del mediodía de ayer, ese “trío calavera” representaba a dos clientes y que al parecer ya hicieron un trabajillo el pasado verano con el clausulazo del saltavallas. No me creo que vaya un despacho de abogados a hacer el ridículo sin un papel del Manchester a la LFP. Sólo a la altura de Lamikiz está esto.
    Para mí, está claro que Herrera y el MU tenían acuerdo y por eso hay oferta al ATHLETIC. La posición conocida de Urrutia traslada el asunto a el pago integro de la clausula, cómo no!
    A partir de aquí, en mi modesta opinión, Herrera legítimamente dice de acuerdo, pero pagar la clausula y nos dejamos de líos, el MU, no lo ve claro, porque Herrera es postre y no segundo plato, está detrás de más jugadores Fellaini, Ozil, Kedhira… Detrás de Cesc todo el puñetero verano han estado y son 36 kilos!!! Cierran el que más les interesa de manera chapucera, irreconocible MU, quedando como la mierda, con los ATHLETICZALES, con el ATHLETIC y con Herrera, y si te he visto no me acuerdo. Por cierto, sus hinchas no deben de estar muy contentos sobre cómo han llevado este asunto.
    Que ha dicho MU, que eran unos impostores, que dirá Herrera, ojala me equivoque, que no sabía nada y que la culpa siempre es del mensajero, cuanto os quiero, etc., etc..
    Que sea sincero, sólo eso! De deporte ya hablaremos después.

  3. Totalmente de acuerdo con los argumentos expuestos por Juan Carlos Latxaga y con la breve y rotunda descripción que hace del fútbol moderno. Esperemos que todo lo sucedido en estos dos últimos veranos sirva para que los responsables de nuestro club tomen plena conciencia de la cruda realidad en la que nos movemos e intenten adoptar las medidas necesarias para proteger al Athletic, en la medida de lo posible, de los peligros que acechan en esta sórdida jungla.

    Por otra parte, a mí también me gustaría saber las razones por las que Valverde no utilizó a Ander Herrera en el Bernabeu. Quizás la rueda de prensa de hoy nos ofrezca alguna pista en ese sentido.