Pages Navigation Menu

Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Europa, la ficción y la realidad



El Bilbao Basket encara el partido contra el Unicaja con aires de revancha

El Bilbao Basket, antes de abrir la Eurocup, se mide al Unicaja, el equipo al que hace unos meses pudo apartar de la Euroliga

El cartel de este domingo en Miribilla anuncia un partido grande que va a medir a dos equipos con idénticas trayectorias hasta la fecha. A un lado, el Bilbao Basket, con el mejor arranque de su historia tras cinco jornadas; al otro, el Unicaja, reluciente y poderoso. Dos equipos de la clase alta de la Liga ACB que el año pasado se enfrentaron en el Top 16 de la Euroliga. Los malagueños llegarán después de haberse medido en la máxima competición al Alba Berlín. Los bilbainos jugarán tres días antes de abrir ante el Buducnost su tercera participación en la Eurocup. Pero todo esto pudo ser diferente si el resultado de un partido hubiera sido distinto.

En la anteúltima jornada de la pasada Liga, el Bilbao Basket y el Unicaja se vieron las caras en Miribilla con mucho en juego, sobre todo en el bando andaluz. Nada menos que la licencia A de Euroliga que el Unicaja, tras un curso de penalidades, habría perdido de acabar la temporada por debajo del noveno puesto. Un triunfo bilbaino podía provocar una subversión del orden establecido, forzar la revisión de una normativa injusta, además de abrirle las puertas a la cuarta plaza y aumentar así sus posibilidades de regresar a la Euroliga. Pero ganaron los malagueños, que supieron jugar en su desesperada situación ante un rival agotado física y mentalmente y que se dejó sorprender por un equipo cogido con alfileres.

Hay ganas de revancha porque ese choque del 3 de mayo fue la gran metedura de pata de la campaña bilbaina y aún sigue en la cabeza de los hombres de negro y de sus aficionados por lo que pudo ser y no fue. Pero no deja de ser baloncesto ficción. En la última jornada, el Bilbao Basket cayó a la sexta plaza que le permitió ganarse plaza en la Eurocup y el Unicaja logró salvar malamente la temporada con su licencia A intacta. De ahí nació un nuevo proyecto en la Costa del Sol que ha reclutado jugadores que de otra manera no habría podido y un entrenador (Jasmin Repesa) de gran reputación que ha sacado al club malagueño del acomodamiento en el que había caído.

La realidad de la temporada 2012-2013 es que el Unicaja vuelve a ser un aspirante a cotas altas gracias a una plantilla con diez novedades que desmiente los recortes presupuestarios que dicen que han afectado al club y el Bilbao Basket pugna por volver a meter la cabeza en ese grupo elitista y privilegiado que parece inamovible. Para ello, empezará el miércoles su recorrido en la Eurocup. Si hay algún título al alcance del club bilbaino, es este, cuyo premio es regresar a la máxima competición. Se podría afirmar que, pasado el maravilloso viaje de hace unos meses por la Euroliga, este es el territorio natural del Bilbao Basket. Pero se da la circunstancia de que esta temporada la Eurocup está más cara que nunca porque el dinero se ha trasladado al Este de Europa.

Hay media docena de equipos con opciones reales a levantar el trofeo en abril. Los rusos del Unics Kazan, donde juega Marko Banic, y el Lokomotiv Kuban, los turcos del Galatasaray y el Banvit, los ucranianos del Azovmash Mariupol y el BC Donetsk de D’Or Fischer, el mismo Valencia Basket, dos veces campeón del torneo, y el tapado que puede ser el Dinamo Sassari de Cerdeña salen junto al Bilbao Basket desde la primera linea de un torneo cuya primera fase, con un par de viejos conocidos, no debe suponer un problema para los hombres de Fotis Katsikaris, aunque cualquier descuido se puede pagar caro. El Buducnost, primer rival en el Bilbao Basket, mezcla juventud -el base de 18 años Nikola Ivanovic es una joya- y cierta veteranía dentro de un equipo bien entrenado, aunque corto físicamente. En todo caso, los montenegrinos son más peligrosos en estos primeros compases de la competición cuando sus aspiraciones aún están intactas y solo se preocupan por jugar.

Más adelante, llegarán el Spirou Charleroi, al que el Bilbao Basket ya se ha enfrentado cuatro veces en esta competición, y el Lukoil Akademic Sofía, un enemigo inédito. Belgas y búlgaros presentan una característica común: en sus plantillas hay muchos estadounidenses, lo que garantiza partidos tendentes a la anarquía y a la preocupación por la defensa del uno contra uno. Sin embargo, gente como Zisis, Raúl López, Grimau, Mumbrú o Hervelle deben imponer sus galones en una Eurocup que se complicará a medida que avance y que debe permitir que el equipo alargue su rotación para estar en las mejores condiciones de febrero para adelante.

Durante el próximo mes y medio, habrá dos partidos por semana y el público bilbaino parece decidido a apoyar a su equipo desde el principio, pese al escaso tirón de los primeros oponentes. No en vano, cada vez que el Bilbao Basket ha salido al continente ha dado un montón de alegrías a sus seguidores. Dos semifinales de la Eurocup y unos cuartos de final de la Euroliga es el bagaje europeo del conjunto bilbaino, que no tiene la tradición de otros, pero sí la frescura y la motivación por seguir haciéndose un nombre por encima de circunstancias concretos.

Share This: