Pages Navigation Menu

Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Europa, la última frontera



Balenziaga ha vuelto a la convocatoria después de lesionarse hace tres meses en el partido contra la Real

Europa es la última frontera que le queda al Athletic después de haber cruzado todas las líneas rojas de la Liga y la Copa. El mensaje oficial dice que el club y los profesionales que lo conforman han puesto todos los huevos en al cesta de  la UEFA Europa League, tal y como confirmó Beñat antes de partir hacia Marsella, al exponer la intención propia y de sus compañeros de hacer ‘algo bonito’ en Europa.

No queda otra que aferrarse a la ilusión europea que nos venden los protagonistas de esta triste temporada. Se sobreentiende que hacer algo bonito en Europa es pasar rondas hasta llegar lo más lejos posible, que es una bonita elipsis para evitar pronunciar la palabra final que, a estas alturas y con estos pelos, puede sonar a broma. Porque si en la Copa el Athletic hizo un bonito ridículo y en la Liga hemos asistido a algunos espectáculos en los que el respetable les ha dicho de todo menos bonitos, en persona en San Mamés o en efigie a través de la pantalla del televisor, cuesta encontrar una razón objetiva que anime a pensar en un cambio radical en la competición internacional.

Es verdad que no faltan antecedentes de equipos que han compaginado en la misma temporada una trayectoria pésima en la Liga con una gran actuación internacional, pero esos ejercicios de doble personalidad suelen obedecer a circunstancias concretas y suelen venir acompañados de cierta previsibilidad, como si se diera por hecho que el cambio de competición conlleva un cambio radical en las prestaciones del equipo.

No es el caso, por desgracia.  El Athletic ha dado la misma imagen paupérrima en las tres competiciones en las que ha estado inmerso este año. La única diferencia en Europa han sido dos fogonazos, dos golpes de fortuna, apenas un total de cuarenta minutos de acierto absoluto, que le han dado vida en la competición. Recordemos aquel inaudito 2-3 de Atenas ante el Panathinaikos en una de las previas, después de estar 2-o en el marcador y, por supuesto, el reciente 1-3 de Moscú, que tuvo como triste epílogo un San Mamés pidiendo la hora para salvar una eliminatoria que se consideraba prácticamente resuelta. Al margen de esos dos chispazos, el Athletic superó la liguilla con mucha más pena que gloria en un grupo de muy escaso nivel.

No ha habido cambio de cara de una competición a otra; ha habido, como queda dicho, un par de situaciones insólitas que le han dado vida al equipo cuando ya estaba con respiración asistida. Para que hacer algo bonito en Europa sea más que una mera declaración de intenciones hará falta que cambien muchas cosas, empezando por el talante y el juego, claro.

El equipo tendrá que ser mucho más fiable que en Sevilla en la faceta defensiva, por tomar el ejemplo más reciente, y deberá estar más afilado que de costumbre en ataque para conseguir un marcador que traiga la resolución de la eliminatoria a San Mamés.

Dice Ziganda que se trata de resistir en los pasajes complicados que sufrirá el Athletic en momentos determinados del partido y aprovechar las coyunturas favorables, que también las habrá a lo largo de los noventa minutos. No es que sea un planteamiento precisamente original, pero el fútbol es tan simple como eso. Si el Athletic es capaz de hacer lo que dice su entrenador, habrá dado un paso importante en la eliminatoria. Lo malo es que hasta la fecha, ha sido más frecuente lo contrario, o sea, que el Athletic pague muy caros los momentos complicados y no sepa aprovechar las oportunidades que ofrecen casi todos los partidos.

Al margen de tácticas y estrategias que son competencia del entrenador, se trata sobre todo de que los jugadores asuman su parte de responsabilidad y encaren el compromiso de esta noche con la grandeza que merece la cita, convencidos de que no son menos que nadie y dispuestos a recuperar con hechos y no con palabras, una temporada que se está yendo por el sumidero. Suya es la última palabra.

 

 

Share This: