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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Europa no permite más fallos al Athletic



Bielsa charló detenidamente con Herrera durante el entrenamiento. Foto Mitxi

Bielsa charló detenidamente con Herrera durante el entrenamiento. Foto Mitxi

El Athletic juega ante el Olympique su primera final de la temporada, pero de las de verdad, no de las que se anuncian en cuanto un equipo pierde un par de partidos en septiembre. Una final es un partido de ida sin vuelta; no hay retorno posible ni margen para corregir.  Hay que acertar a la primera. La gloria espera al ganador mientras que al perdeder solo le queda rumiar su fracaso. Algo de esto han aprendido los rojiblancos en sus propias carnes en los últimos tiempos. El partido ante los franceses es una final porque cualquier resultado que no sea una victoria corta irremediablemente el camino europeo del Athletic en la presente temporada, lo que solo cabría calificar como fracaso. Hasta la victoria podría ser finalmente inútil, aunque de momento permitiría seguir manteniendo viva la llama de la esperanza al menos hasta la siguiente jornada.

En una liguilla de tan solo cuatro equipos los errores se pagan muy caros y el Athletic ha cometido varios, y algunos muy graves, en tan solo tres partidos. El empate del encuentro inicial ante el Hapoel le penaliza muchísimo, tanto como la derrota que sufrió en Lyon en la tercera jornada. El fiasco de Praga, mejor ni recordarlo. Entonces el Athletic fue un equipo inerte que no mereció otra cosa que perder ante un rival que se limitó a aprovechar las facilidades.

Bielsa volverá a contar para esta ocasión con la alineación que ha devenido en titular con el paso de las jornadas. Aunque solo se limitó a sugerir que el único cambio respecto al domingo pasado sería la entrada de Herrera por Ibai, nada hace indicar que más que una sugerencia, no se trate de un anuncio en toda regla. Herrera interpreta un papel estelar en el eje del centro del campo y su presencia aporta al equipo el valor añadido de la reubicación de Munian unos metros más adelantado y escorado a la izquierda. La mejoría que evidenció Iker en Granada es en sí misma una buena noticia cuya confirmación elevaría las posibilidades del equipo no solo ante el Olympique sino en los próximos compromisos de Liga.

Ganar al equipo de Lyon sigue siendo perfectamente factible para un Athletic que rinda en consonancia con lo que se espera de un equipo que ha demostrado lo mucho que puede dar de sí. Juega a favor del equipo de Bielsa el factor campo y, tal vez, un cierto relajo en el rival que, con nueve puntos en su casillero, tiene la clasificación prácticamente cerrada lo que le permite centrarse en la competición doméstica. En la última jornada, Remi Garde alineó a sus mejores hombres para golear 5-2 al Bastia, aunque retiró a Gomis sobre la hora de juego.  Bien es verdad que Bielsa hizo lo propio en Granada pero las circunstancias de uno y otro eran bastante distintas. Uno podía elegir, mientras que el otro no tenía opción.

Suponer que la victoria de Granada puede marcar un punto de inflexión en la trayectoria del Athletic es, de momento, solo un ejercicio de buena voluntad. Ha habido partidos esta misma temporada en los que el equipo a evidenciado una mejoría en el juego que luego no ha tenido continuidad. El desarrollo del partido de Los Cármenes, sin embargo, no invita al optimismo aunque se sumaran los tres puntos. Quizá por eso, Bielsa ha recordado que la mejoría del equipo depende tanto del juego como de los resultados y, de momento, no se ha producido esa coincidencia.

Marcelo Bielsa también está haciendo últimamente alguna concesión a los que apuestan por el resultado por encima del juego. Su reflexión sobre si el Athletic debió ser más mezquino para conservar el empate en Lyon o la disquisición en la rueda de prensa de Lezama sobre los buenos resultados que obtienen tanto los que apuestan por el juego como los que lo hacen por la especulación, nos muestran un entrenador menos idealista que el de la pasada temporada, aunque se apresurara a confirmar que sus equipos nunca caerán en la especulación porque en ningún caso se ve sucumbiendo a esa doctrina. Ocurre, sin embargo, que tanto el pasado domingo en Granada como ahora ante el Olympique, el Athletic necesita un resultado por encima de todo. Si pocas veces compensa el título de ganador moral, menos que nunca ahora que no sirve otra cosa que la suma contante y sonante de los puntos.

Lo que aconseja la experiencia es que al Athletic de Bielsa le ha ido mucho mejor cuando ha sido fiel a su ideario por encima de todo, que cuando ha tenido dudas y ha amagado con otras soluciones. Al fin y al cabo se trata de intentar jugar como se jugó el año pasado. No estamos hablando de experimentos sino de un sistema contrastado, con sus lagunas, que las tiene, pero con sus virtudes, que son muchas. Solo se trata de ejecutarlo con sentido común y con concentración a lo largo de los noventa minutos. Tampoco parece que sea mucho pedir a un grupo de profesionales aunque para que eso ocurra es imprescindible que todos recuperen la confianza y la autoestima y esas llegan con el juego y los resultados, o sea, la pescadilla que se muerde la cola…

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Un comentario

  1. Esta jornada es la que va a marcar todo. Nuestras opciones pasan por ganar y que el Sparta no gane en Israel, entonces la cosa daría un vuelco, porque el partido siguiente nosotros jugaríamos en Israel, contra un equipo inferior con pocas opciones ya, y el Lyon debería ir a Praga con la necesidad de rascar al menos un empate. Finalmente concluiríamos el grupo en San Mamés contra el Sparta, a los que podríamos montar una encerrona.

    En mi opinión nuestras opciones pasan por que se den hoy ambos sucesos, las casas de apuestas otorgan a ambos una posibilidad del 50%.
    Ya se que es hacer las cuentas de la lechera, pero a estas alturas no nos queda otra.

    Saludos del Tigre.