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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Fue bonito mientras duró



Susaeta tuvo una buena ocasión para empatar pero no pudo con Diego López. Foto MITXI

Susaeta tuvo una buena ocasión para empatar pero no pudo con Diego López. Foto MITXI

Dadas las circunstancias puede decirse que el Athletic salvó el trámite de la visita del Real Madrid manteniendo las apariencias durante algo más de una hora, que no es poco tal y como venía el partido. Por encima de las voluntariosas manifestaciones de los jugadores en los días previos, el sentido común no hacía presagiar nada bueno en el partido ante los blancos. Digamos que las gentes rojiblancas solo se aferraban a la volubilidad del fútbol, ese deporte en el que a veces sucede lo impensable. Lo que ocurre es que eso pasa cada vez menos. Un dato tangencial sirve para ilustrar cómo se esperaba en Bilbao la visita del Madrid. Sólo dos periodistas locales asistieron a la rueda de prensa tras el último entrenamiento del equipo el sábado. Aunque se acepte que la confluencia entre las nuevas tecnologías y la bunkerización de la plantilla tampoco animan la concurrencia en la sala de prensa, tantas deserciones llaman la atención.

El Athletic acribillado a tarjetas en Sevilla hace seis días, se presentaba ante un siempre temible Madrid con un equipo prendido por alfileres. Bielsa prefirió hacer una lectura optimista del asunto dando un repaso al once inicial de forma que pareciera que todos, o casi todos los elegidos, eran más o menos habituales en el equipo. Es una forma de ver las cosas y de motivar a los protagonistas, pero lo de Bielsa sonó un poco a ese truco de la estadística según el cual si sumamos los bienes de Amancio Ortega a los de un servidor y dividimos por dos, resultaría que un servidor hubiera podido ver este partido vía satélite desde su isla privada en los mares del sur. Es verdad que todos los rojiblancos que empezaron el partido, salvo Ramalho, juegan frecuentemente, pero no todos a la vez, ni Bielsa les hubiera elegido a todos de haber podido contar con otros.

El gol de Cristiano en el primer minuto complicó mucho más un partido que se presentaba muy torcido. No es una novedad este año que el Athletic salga del vestuario con un gol en contra; lo nuevo fue que esta vez el gol le llegó en el saque de una falta, una suerte en la que el portugués destaca más por el teatrillo previo que por el acierto. Pues bien, en esta ocasión la clavó en la portería de Iraizoz cuando la mayoría de los jugadores ni siquiera había tocado el balón.

Las dudas iniciales, el mazazo del gol y la alineación del Athletic hacían temer entonces lo peor. Fueron diez minutos en los que los rojiblancos flotaron sobre el césped de San Mamés sostenidos solo por una grada que no desmayó. El Madrid lo debió de ver fácil y su relajo permitió que los leones reaccionaran, primero a impulsos y después bajo la dirección de un Ander Herrera que tomó los galones y comenzó a mover a sus compañeros a base de precisión y buen entendimiento sobre todo con los hombres de las bandas, Ibai y Susaeta. Iturraspe mejoró su pésimo comienzo, el pegajoso marcaje de Ramalho a Cristiano acható el fútbol de los blancos y el Athletic llegó a dominar el partido, en lo territorial y en el juego.

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El Athletic jugó su mejor fútbol en esa fase del encuentro y hasta hizo méritos para equilibrar el marcador. Lo pudo hacer Susaeta tras una jugada de Herrera que incluyó robo, conducción y pase con criterio, pero Diego López respondió con una buena mano abajo, y lo pudo conseguir el propio Herrera en los últimos instantes antes del descanso, pero el portero del Madrid hizo la parada de la noche pese a que el árbitro no la viera. Pero  también Benzema estuvo a punto de marcar con el muslo tras una buena penetración de Di María, y el propio argentino estrelló el balón en el larguero desde cerca después de ganarle la espalda a San José gracias a un gran pase de Ramos. El Athletic porfiaba y ponía toda la carne en el asador pero sobre el terreno flotaba la extraña sensación de que el Madrid estaba funcionando con el freno de mano echado, a la espera de dar el golpe de gracia. De hecho no es ningún secreto que ésta es la forma en que más a gusto juega el equipo de Mourinho, y la ventaja en el marcador le estaba dando la ocasión de jugar al contrataque desde el pitido inicial.

Por desgracia para el Athletic las sospechas se confirmaron en el segundo tiempo, cuando el brutal esfuerzo que habían hecho los leones para mantener vivo el partido, empezó a pesar en sus piernas. Herrera ya no era el centrocampista brillante de la primera parte, las carreras de Ibai iban menguando en su longitud y Susaeta estaba más atento a echar una mano atrás que a conectar con un Llorente que desapareció definitivamente después de un primer tiempo en el que se dejó ver.

Sin variar de esquema ni ganar en intensidad, el Madrid fue comiéndole el terreno al Athletic hasta llevar el partido más cerca de la portería de Iraizoz que de la de Diego López, inédito en toda la segunda parte. Otro balón parado defendido debajo del larguero le dio opción a Ronaldo para conectar un cabezazo demoledor superando con facilidad a un voluntarioso pero inocente Ramalho. El segundo chispazo del portugués significó la sentencia definitiva, el golpe en el hígado que dejó sin aire a un Athletic que ya tenía piernas de goma. Es la diferencia entre  disponer de un crack mundial en tus filas o tener que apañar una alineación con lo que se tiene más a mano. Al partido le quedaban algo más de veinte minutos, tiempo más que suficiente para que San Mamés fuera el escenario de una catástrofe. El tanto de Higuain que cerró la goleada puede considerarse un mal menor, tal y como se había puesto el encuentro entonces.

El Athletic, remendado y vuelto a remendar, acabó con Toquero y Morán sobre el terreno de juego. Su presencia resume la precariedad de medios con la que tuvo que abordar uno de los dos partidos más difíciles de la temporada en la catedral. No es una excusa pero sí una explicación. Al margen de que el valor de los puntos sea inalterable hay victorias que se acogen con prevención y derrotas en las que el orgullo del equipo queda a salvo. Este es el caso. El Athletic plantó cara y tuteó al Real Madrid durante bastantes minutos, superando las dificultades previas al partido y el ya habitual gol tempranero en contra. Los leones le echaron casta y por momentos hicieron un fútbol de mucho mérito. No tuvieron pegada, eso no es una novedad y menos si te falta el delantero centro titular, pero mantuvieron el partido equilibrado mientras tuvieron fuerza para hacerlo. El rival que había enfrente no es de los que perdona y esta vez tampoco lo hizo, entre otras cosas porque dispone de jugadores capaces de resolver por sí solos cuando el grupo flaquea. Lo del Athletic fue bonito mientras duró. La derrota entraba en casi todos los cálculos y fue más digna de lo que puede hacer creer lo abultado del marcador. A día de hoy esto es lo que hay y no da para más.
Reportaje gráfico: MITXI

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2 Comentarios

  1. Tampoco es poco lo que tenemos JCL. No restaría méritos a los sustitutos, salvo a Llorente.
    Buena 1ª parte y a partir del 2º gol no hubo partido. Vergonzoso arbitraje, absolutamente mediatizado por anteriores pasajes. Como tantas otras veces. Arbitraje sibilino al puro estilo, Ramos Marcos, Díaz Vega, Fernández Marín, Undiano Mallenco y compañía. Hubo algún momento que parecía que estabas en el Teatro con actores de blanco…y negro. Tengo dudas sobre la falta del primer gol. Hubo penalti sobre Susaeta en el 38, Teixeira estaba bien colocado, y sobre todo, el diferente criterio en las disputas.
    El 2º gol, lamentable, por repetido. No hay manera de sacar la defensa al borde del área. Desesperante.
    Bien Herrera, Itu, Muniain y los extremos. Me gustó Jonas. El 2º gol le gano la partida un portento físico, un gran jugador… un asco de deportista.
    Una pena, pero hay que tirar para adelante. Contra el Depor recuperamos a sancionados. El Depor lleva cuatro partidos ganados pero tampoco nos liemos la manta pensando que jugamos contra el Milan de Sacchi.
    AUPA ATHLETIC!!!

  2. El estilo de juego del Athletic, con la defensa individual en todo el campo y su enorme intensidad tiene eso, que en determinados encuentros para el minuto 60 estamos ya agotados y si el partido no está ya decidido se nos hace bastante largo. Algo así ocurrió también el día del Valencia por poner otro ejemplo, contra determinados equipos de buen físico terminamos pasándolas canutas. Además el Real Madrid optó por no entrar en nuestro juego de ida y vuelta, se dedicó a estar pertrechado y tranquilo atrás, con lo que llegó mucho más fresco a la última media hora del partido.

    Viendo como está el equipo creo que es absolutamente necesario fichar a Aranzubia para el año que viene. A día de hoy es muchísimo mejor que Gorka, que encima cada año que pasa empeora a marchas forzadas. No me cae especialmente bien Dani, pero viendo el nivel de Gorka hay que plantearse seriamente buscar un sustituto y los chavales de Lezama son demasiado jóvenes aún.

    Y ya puestos ficharía a Kike Sola y a Raúl García. Al primero lo necesitamos si o si como recambio de Aduriz, y el segundo es un fenómeno que no encuentra su sitio en el Atlético. Si llegara a nuestra plantilla en poco tiempo podría convertirse en uno de los 3 mejores del equipo y contribuir al equipo con goles, que buena falta nos hace.

    Si ficháramos a esos tres construiríamos un equipo bastante serio para el año que viene. Encima con toda la plantilla llegando fresca ya al primer día de pretemporada, sin necesidad de competir en Europa y con la crisis tan acuciante que viven el resto de los equipos podríamos hacer un campeonato bastante ilusionante.

    Saludos del Tigre.

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