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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Iker Muniain, el ejemplo a seguir



Muniain será jugador del Athletic hasta 2014 con un contrato sin cláusula de rescisión. Foto AC

La noticia de que el nuevo contrato de Iker Muniain no contempla cláusula de rescisión es, probablemente, la más trascendente de las que ha generado el Athletic en los últimos tiempos. Se produce cuando ya Josu Urrutia ha dejado de ser oficialmente presidente de la entidad y su papel se limita a encabezar la gestora que tutela el interregno en Ibaigane. No deja de ser una paradoja, pero esta noticia, casi póstuma, abre un panorama novedoso en el club  y otorga a su protagonista, Iker Muniain, el liderazgo tantas veces demandado por el entorno rojiblanco.

Cuando se estaba produciendo aquella interminable negociación con Kepa, en mi fuero interno soñaba con que Urrutia estaría intentando la operación que se ha producido ahora. En aquellos tiempos en los que todavía eramos tan inocentes, uno veía a Kepa como el prototipo de futbolista destinado desde la cuna a asumir el liderazgo en el Athletic. Portero de larga proyección, rojiblanco desde niño, euskaldun de Ondarroa, callado y sensato, muchacho ejemplar, vamos, el Iribar reencarnado que sería el primero en jurar fidelidad eterna al club firmando un contrato sin cláusula. Salió rana.

Ha sido Iker Muniain, de la Txantrea de siempre, cuya actitud personal ante la vida analizan con lupa los rojiblancos más ortodoxos, un chaval a quien sus compañeros apodaron Bart Simpson con precisión quirúrgica, que luce una estética que daña la vista del socio de txapela, bufanda y gabardina, el que ha dado el paso.

No es nueva esta aversión del Athletic a las cláusulas de rescisión. El club rojiblanco fue el último de Primera División en introducir esta herramienta en sus contratos. De hecho, fue José Julián Lertxundi el primer presidente que lo hizo, durante su mandato entre 1990 y 1994. Pedro Aurtenetxe dejó el cargo sin firmar un solo contrato de esta modalidad; aguantó cinco años sin hacerlo, desde la publicación en junio de 1985 del célebre Decreto 1006 que regulaba las relaciones laborales de los deportistas profesionales, hasta el final de su mandato.

El Decreto 1006 trajo la primera gran revolución al fútbol moderno, ya que acabó con el derecho de retención, otorgando a los futbolistas profesionales la condición de trabajadores por cuenta ajena sujetos a los derechos y obligaciones contemplados en el Estatuto de los Trabajadores.

La legislación española coloca a los clubes profesionales en una tesitura complicada, puesto que sus deportistas-trabajadores disfrutan de un régimen que les permite rescindir su contrato a voluntad sin más condición que la de abonar una indemnización que, de no llegar a un acuerdo con el club, fijará un magistrado de trabajo. Los matices que se han ido introduciendo con el tiempo como la compensación por gastos de formación en el caso de jugadores de cantera, son a todas luces insuficientes económicamente para frenar la salida de un jugador si ese es su deseo.

Los clubes prefieren evitar la posibilidad de dejar en manos de la Jurisdicción Laboral la determinación del importe de la compensación económica, porque el juez dicta sentencia aplicando unos parámetros económicos razonables y racionales, terrenales en definitiva, que están a una distancia sideral de las cifras que se manejan en el fútbol.

Las cláusulas de rescisión nacieron por lo tanto de la necesidad de los clubes de defenderse ante las ofertas que pudieran tener sus mejores jugadores. En un principio, y en virtud de un llamado pacto de caballeros, los presidentes renunciaron voluntariamente a las políticas agresivas y durante los dos primeros años de vigencia del Decreto 1006, apenas hubo movimientos a su amparo  Hoy por ti, mañana por mi, debieron de pensar los presidentes de Primera División, que hasta entonces podían retener a sus figuras aplicando un pequeño incremento porcentual a sus fichas, y temerosos de desatar una guerra de fichajes que perjudicaría a todos. Prefirieron guardar las formas, como hizo Vicente Calderón, que esperó a que Julio Salinas terminara su contrato en el Athletic para anunciar su fichaje por el Atlético. El llamado pacto de caballeros saltó hecho añicos con la irrupción de Jesús Gil en la presidencia del Atlético de Madrid en 1987.

Es evidente que el nuevo contrato de Muniain incluye la garantía de que Iker no ejercerá en ningún caso su prerrogativa de denunciar el contrato y largarse con viento fresco, como, llegado el caso, puede hacer cualquier trabajador de cualquier empresa. Por eso precisamente, este contrato tiene la transcendencia de lo ejemplar.  Muniain ha dicho que se queda en el Athletic porque quiere quedarse, sin necesidad de un candado de decenas de millones de euros que le ate al club.

Cuando Urrutia hablaba de compromiso de los jugadores  con la institución, hablaba precisamente de esto que acaba de hacer Iker Muniain. El navarro ha dado un ejemplo de lealtad. Sus compañeros sabrán si quieren seguirlo y, por supuesto, serán muy libres para tomar la decisión que consideren más oportuna. Pero gestos como el de Iker son los que siguen haciendo diferente a este club. Muniain, y su entorno más próximo – ¡ay, los entornos! – se han ganado el reconocimiento de todo el Athletic. En estos tiempos de mezquindad y falta de grandeza, gestos como el de Muniain animan a pensar que no todo está perdido todavía.

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Un comentario

  1. Pues fíjate tú, JCL, quien lo iba a decir. Quien hubiera apostado 1 euro, si nos dicen hace 6 años que de la famosa foto de los 5 (Herrera, Javi Martínez, Amorebieta, Llorente y el propio Iker), el único que se quedaría sería Iker. Quién nos iba a decir también que un canterano, euskaldun, como bien dices, tenía más ganas de pirarse del Athletic, que un condenado a salir del corredor de la muerte.
    Así está el futbol, para mí, un despropósito que ha de tener fin.
    Que todavía sigamos oyendo a la borregada athleticzale, especie en aumento, pedir la vuelta del roba peras, del verborreas, del salta vallas… en fin.
    Una buena noticia al fin.
    AUPA ATHLETIC ORAIN ETA BETI!!!