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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Imanol Ibarrondo: “El Athletic debería ser un ejemplo para toda Bizkaia”



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Imanol Ibarrondo fue futbolista antes que coach, o sea, cocinero antes que fraile. Eso le concede una ventaja importante a la hora de escrutar la mente de quienes hacen del deporte algo casi más importante que su propia vida, los profesionales que compiten en distintas modalides y los que les ayudan, les aconsejan, les enseñan, les dirigen, sus entrenadores. Empatía, acompañamiento, preguntar, escuchar, son las herramientas de trabajo de Ibarrondo, un tipo al que se le adivina una capacidad especial para ponerse en el lugar del otro.

Jugó dos años en el Sestao, tres temporadas en el Rayo, y de nuevo otros tres cursos en el viejo River para acabar con otros cuatro años en el Barakaldo y alguno más de propina en el San Pedro, para matar el gusanillo. Conoció el fútbol de bronce, el que nada tiene que ver con el glamour y mucho con el esfuerzo. Ahora preside y dirige Incoade (Instituto de Coaching Deportivo), sigue tratando con deportistas y entrenadores, de fútbol y de otras disciplinas.

¿Qué es el coaching deportivo?

Es difícil describir en pocas palabras lo que es el coaching, yo diría que cada coach podría dar su propia definición. A mí me gusta mucho una definición de John Withmore, el gurú de esto. Withmore lo define muy sencillamente con dos palabras que son: consciencia y responsabilidad. De alguna forma el coaching son conversaciones transformadoras porque lo que se trabaja en coaching son cosas importantes, cosas esenciales. Cuando tú eres capaz de generar una conversación de cosas importantes con otra persona, y le ayudas a tomar conciencia, a conectar con lo que es importante para él, posiblemente esté en disposición de empezar a hacer cosas que hasta ahora no está haciendo.
El coaching al final está enfocado en la acción, a convertirte en el jugador que realmente podrías llegar a ser y se basa fundamentalmente en conversaciones de tomar conciencia y a partir de ahí responsabilidad para hacer aquello que te va a permitir llegar a lo que realmente podrías ser.

En ese sentido se confunde bastante con la psicología ¿no?

Hay notables diferencias. De hecho los psicólogos llevan muchísimo tiempo en el deporte y yo creo que todavía no han conseguido su espacio, siguen como muy apartados, como en el fondo del armario, como que cuando vas al psicólogo… cuidado. Automáticamente hay un componente peyorativo, como que algo le pasa al que necesita un psicólogo. Esa es solo una creencia pero es una creencia muy difícil de cambiar. En el mundo del deporte existe una creencia que les limita: si vas al psicólogo es que estás mal.

Estaríamos hablando de terapia

Exactamente. En mi opinión hay tres formas de mirar a las personas. Puedes mirar a la persona como un problema. Si veo a alguien como un problema mi estado hacia él es de ponerme a la defensiva. Puedes ver a la persona como alguien con problemas. Aquí ya te sientes un poco más cercano, más dispuesto a escuchar, a ayudar. Y hay otra mirada, que es una mirada más coaching, que es mirar a las personas como bellotas. Eso quiere der que ves a la persona como alguien que ya tiene dentro todo lo que necesita para convertirse en un roble extraordinario. Y desde esa convicción ves a una persona completa, creativa, llena de recursos. Y a partir de ahí tienes la curiosidad de ver qué pasa. Es como si todo el mundo tuviera un propósito de convertirse en roble y aunque ahora mismo estés bloqueado o tengas problemas yo creo que tú tienes tus recursos para tirar para adelante. Desde esta mirada cambia todo porque ya no creo que tenga que ser yo el que tenga que decir todo lo que tienes que hacer, darte consejos o soluciones, sino que yo te ayudo a conectar con tu energía, con lo que es importante para ti, con tus valores auténticos, con tu esencia, te ayudo a ver otras posibilidades, otras interpretaciones. Es un cambio de mirada. El psicólogo trabaja con tus problemas y el coach trabaja con tus sueños. Es un poco metafórico pero yo creo que puede servir para explicarlo

¿El coach está teniendo una entrada más fácil que el psicólogo en el mundo del deporte?

Como coach profesional trabajo en el desarrollo del talento de las personas. En lugar de fijarme en qué es lo que le falta te fijas en qué es lo que tiene. Y lo que haces es potenciar eso al máximo y desde aquí vas a ser capaz de corregir eso que tienes que todavía te da problemas. Reconocimiento, reforzar, escuchar, creer… de alguna forma es conectar con la otra persona.
Otra cosa a la que yo dedicó mucho tiempo y es parte muy importante de mi trabajo, es la formación. Lo que les propongo a los entrenadores es otra forma de liderar. En lugar de mandar, que lo del ordeno y mando queda para la iglesia y el ejército y está obsoleto y completamente superado, hay que liderar.
En el Arte de la guerra de dice: “Si tus soldados te temen lucharán por ti; si te quieren morirán por ti”. Un entrenador tiene que entender que liderar es estar al servicio de, no utilizar a los jugadores a su servicio. El coaching tiene muchas habilidades, sencillas de aplicar que para el entrenador son un auténtico descubrimiento, aparte de que le da mucha seguridad, mucha confianza, la comunicación es totalmente distinta, conecta diferente, habla desde otro sitio y el impacto es radicalmente distinto.

En el mundo del fútbol, que es tan especial, no será fácil convencer a los entrenadores de todo esto

Yo creo que su forma de actuar, digamos tradicional, parte de la desconfianza. Me siento inseguro, entonces me separo, me quedó en mi castillo, no hablo con nadie, me enroco pero lo hago por falta de seguridad por desconfianza básicamente. Los entrenadores están cambiando. Las nuevas generaciones de entrenadores ya son muy conscientes de que el ordeno y mando no funciona. Lo saben perfectamente. Con la gente que lleva mucho tiempo, que ya tiene una mochila de una determinada experiencia no hay nada que hacer. Pero la gente nueva viene con curiosidad y expectativas distintas. Yo he formado a muchos entrenadores, de élite incluso, como Julen Lopetegi, Santi Denia, Luis Milla, Eusebio Sacristán, Juan Carlos Mandía, Cuco Ziganda, Ernesto Valverde, que ha dejado la formación a medias para irse a Valencia… Las nuevas generaciones son muy conscientes de que necesitan nuevas habilidades y nuevas competencias para liderar con éxito.

En el noventa por ciento de los casos el entrenador de fútbol sigue siendo un exjugador

Claro, pero eso es importante. Al final tú ¿de quién aprendes?, de tu propia experiencia. Aprendes a ser padre desde la experiencia de ver cómo lo hizo tu padre. ¿De quién aprendes a ser entrenador? Pues de todos los que has tenido. Pero esto evoluciona tan rápido que lo que hacía tu entrenador contigo ya no vale y si reproduces ese modelo la distancia con tus jugadores va a ser sideral. Ahí llega la desconexión, la falta de comunicación… y las justificaciones. ‘Es que los jóvenes de ahora son muy vagos’, o ‘es que no se comprometen’ o ‘es que no se sacrifican’. No son más que creencias. Yo no digo que sea verdad o mentira; lo que digo es que el impacto que tienen en ti es muy negativo porque con la excusa de que ellos no se sacrifican yo me justifico para actuar de determinada manera, de pasar de ellos, de etiquetarlos o de ser muy autoritario, muy dictatorial. Al final son creencias que son muy limitantes para ti.

Lo que acabas de decir está muy de actualidad en el Athletic, se le está dando muchas vueltas a eso de la crisis de valores, del cambio generacional, de la pérdida de la identificación y del sentido de pertenencia

Los valores no se transmiten de boquilla. Los valores se tienen que visualizar en comportamientos concretos, exigibles y medibles para todos los grupos de interés que forman parte de un club o de una institución. Si decimos que el respeto es importante, no puede ser que un entrenador se comporte de forma irrespetuosa con un jugador. Eso no es admisible. Si decimos que ese valor es importante para nosotros y queremos trasladarlo a nuestros jugadores, que son los que nos representan, necesitamos que quienes son su ejemplo lo vivan intensamente y estén muy alineados con la idea

¿Hay valores eternos como se supone que son los del Athletic o cambian generacionalmente?

Cada uno siente y entiende el Athletic a su manera, esa es una evidencia. Hay gente que acusa ahora a Josu Urrutia de que se apropia del sentimiento Athletic cuando no es cierto. Él de alguna forma defiende su sentimiento Athletic y es muy honesto, además y es muy profundo y lo avalan 13.000, de momento, la vez que más en la historia. Pero yo sí entiendo que hay otra gente y que cada cual entiende el Athletic a su manera. Lo ideal sería no arrojarnos el sentimiento Athletic uno contra otro, porque estoy seguro de que hay unas cuantas cosas esenciales y básicas que son las que nos identifican, nos hacen fuertes, nos hacen diferentes y son las que nos unen. Habría que identificar estos cuatro o cinco valores esenciales del Athletic. No son valores genéricos que valen para el Banco de Santander o para perfumería Mariluz o para cualquier otro equipo. No. Son los nuestros. Si fuéramos capaces de identificar eso de verdad y trasladarlo luego a comportamientos concretos para cada grupo de intereses, sería lo ideal. Es decir, si el respeto es un valor, yo soy un exjugador del Athletic y no me puedo permitir atacar al club, no puedo hacerlo. Si soy una parte de este club y tengo sentimiento de pertenencia y por lo tanto tengo que cuidarlo, ¿cuál es mi comportamiento como exjugador, como peñista, como compromisario, como presidente, para estar alineado con esto que digo que es importante?: Al final es una relación de compromiso conmigo mismo y con los valores que digo que represento

Habría que hacer coaching a 200.000 personas

Pues no sería mala idea. O incluso a más. Porque claro que hay valores inmutables, cómo no va a haberlos. La nobleza por ejemplo, que es un valor increíble de este club históricamente y es lo que a mí me emociona cuando voy a San Mamés; me conecta mucho con mi esencia, luego ese valor es mío y lo representa el club. La seriedad, la formalidad. Fuera de Bilbao a veces pregunto ¿con qué valores definirías al Athletic? Y todos contestan: “Es un club serio”.

Es una definición muy común y clásica

Muy clásica, pero ¿qué significa ser serio, formal? Ser responsable, ser respetuoso. Hay muchas cosas por debajo de ese valor. Yo lo identifico con la gente de aquí. Yo creo que el Athletic debería ser un faro en ese sentido, y un ejemplo de buenos comportamientos y de prácticas ejemplares para toda la sociedad de Bizkaia.
¿Qué me emocionaba del Athletic el año pasado, por ejemplo? Era un equipo valiente, intenso, respetuoso, noble, ambicioso… son valores con los que yo me identifico porque son valores míos; míos y de todos los que estábamos allí. Pues el Athletic debería ser el cuidador de todo eso ¿cómo?, pues haciendo que toda la organización del club, todos los que están implicados en la institución representen eso intensamente con comportamientos concretos. Eso sería un faro.

Pues todo eso parece todo lo contrario de lo que se aprecia ahora mismo

Somos un poco cainitas. Alguien, Josu en este caso, está intentando ser coherente con su forma de entender y ser el Athletic. El tema Llorente, por ejemplo. Urrutia ha definido un criterio que a su juicio se alinea con lo que cree que es importante. Comparto con él que el que Llorente no quiera seguir es un fracaso institucional y no porque no tenga derecho a marcharse, que por supuesto que lo tiene. Pero como Athletic habría que repensar que es lo que hay que hacer diferente para conseguir que un jugador que está en el club desde los once años entienda profundamente lo que es el Athletic. Y ese es trabajo del club. La responsabilidad de Llorente será la suya, pero el trabajo del Athletic es mirar hacia dentro y preguntarse qué es lo que se puede hacer mejor. Y lo mismo con el tema de Amorebieta, que sale menos pero ahí está, y lleva también desde los once años. Luego algo tenemos que mejorar. Y qué hacer con el dinero, pues invertirlo en Lezama, ya veremos en qué proyectos. Me parece una postura honesta de Urrutia. La otra sería gastarse la pasta en fichajes. Pues bueno, es otra opción. Si me dan a elegir yo prefiero ser responsables, serios. En una situación económica como la actual que el club se preocupe por un futuro sostenible que es lo más importante para la institución. Que reinvierta en lo que decimos que es importante. Me parece coherente por lo menos.

Hablas de responsabilidad en el caso Llorente

Y Llorente qué. Es una pregunta muy chula. Yo pondría el foco en Llorente y le preguntaría ¿tu quién quieres ser estos seis meses chaval? Es una buena pregunta. ¿Quién quieres ser? ¿Cómo te quieres ir a donde te vayas?, ¿como un tío que ha sido capaz de superar la adversidad, de venirse arriba, de afrontar el reto, de ayudar a los compañeros hasta el final, de ser solidario y generoso, de meter veinte goles y superar los pitos y lo que haga falta?, o como un tío que va de víctima durante seis meses, quejándose de lo que le han hecho, de que no le entienden, culpando al club, culpando a la prensa… Esa es su decisión personal.
Creo que también tenía que haber tenido más ayuda, pero a lo mejor eso es algo que tuvo que resolver el club. ¿Cómo puedo estar más cerca de mis jugadores? ¿Cómo puedo tener más influencia positiva sobre ellos desde su más tierna infancia y no dejarlos al albur de otro tipo de influencias que buscan otro tipo de intereses?

¿Ese problema puede deberse a la falta de una estructura consolidada, de una jerarquía natural, del tan manido liderazgo en el vestuario? Antes los veteranos mandaban y aconsejaban

Eso ya no pasa. Ahora te entra Iker Muniain en la caseta con 17 años y te pone todo boca arriba. Y quien dice Iker dice cualquier otro. La gente viene muy suelta, con mucho desparpajo. Y no estoy haciendo crítica. Yo creo que los jóvenes son como tienen que ser para afrontar el futuro que les viene. Igual no respetan lo mismo que respetábamos nosotros, pero es que igual les toca no respetar esto, porque hay que reconocer que respetando lo que respetamos nosotros tampoco están las cosas tan bien. Igual son como tienen que ser.
Los vestuarios han cambiado. La veteranía no te da especialmente ninguna autoridad sobre nadie. El ordeno y mando ya no funciona. El liderazgo es ejemplo, es otra cosa. Yo sí creo que el trabajo de un líder, de un entrenador, también es crear nuevos líderes, hacer florecer los que hay. Yo no sé si se ha hecho ese trabajo en el Athletic, pero yo sí percibo que desde el liderazgo autoritario de Bielsa no es fácil que florezcan otros liderazgos potenciales que podría haber en el vestuario.

Pero la rebelión de una plantilla ante lo que considera un estado de cosas desfavorable no es tan rara en el fútbol

Pero una cosa es el líder y otra es el jefe. Al líder lo eligen los demás. Mientras tanto eres el jefe o el entrenador, como mucho. Los demás son los que le otorgan su confianza y le dicen: te vamos a seguir a donde nos lleves. Eso Bielsa lo consiguió el año pasado de una forma espectacular. Otra cosa es que se haya provocado un desgaste, un agotamiento, incluso la extenuación en algunos casos; en otros no. Cada cual gestiona el esfuerzo y tiene su umbral donde lo tiene. Habrá que agradecer siempre a Bielsa el nivel de cultura de esfuerzo que ha puesto en el Athletic; en Lezama no lo sé, pero en el primer equipo desde luego. Eso es trabajar al límite. Hay gente que llega y no aguanta ese nivel de presión y de exigencia. Bueno, también es información para nosotros. Me parece interesante lo que ha hecho Bielsa en ese sentido.
En cuanto al liderazgo de Bielsa. Su liderazgo cuando vino fue absolutamente visionario y no hay más que recordar su primera rueda de prensa: “El Athletic jugará como un grande; tendremos el balón; iremos a ganar en casa y fuera; respetaremos al contrario; jugaremos al ataque”. No le creía nadie. En el liderazgo visionario, el que declara algo así está solo. Por eso es visionario, evidentemente. Y poco a poco, con su trabajo, empezó a convencer a los jugadores. Y sin resultados deportivos. Convenció a los jugadores, a algunos de la prensa, a algunos pocos, ojo. Pero poco a poco fue a más, luego empezó a ganar, luego vino la gente. En octubre todavía había pitos en San Mamés. Eso es el liderazgo visionario. Empiezas a crear y creas un futuro increíble. Y lo crees y lo haces posible. Pero eso está al alcance solo de dos elegidos. No hay mucha gente capaz de hacer eso. Lo que pasa es que luego se necesitan otro tipo de habilidades también, y ahí es donde él se encuentra con más dificultades.
Está el liderazgo afiliativo que consiste en tener la capacidad de conectar con las emociones de tus jugadores, contar con un colchón emocional del que puedas tirar cuando lo necesites. Y esa no es una facilidad que tiene Bielsa, por su forma de ver las cosas. Yo recuerdo una declaración suya en agosto, cuando el affaire de Llorente y Javi. Le preguntaron: ¿Ha hablado usted con los jugadores? Y respondió: “No fui requerido y no vi necesidad”. ¿Se iban a marchar y no vio necesidad de hablar con ellos? Creo que ahí tiene una carencia. Es obvio que le cuesta expresar sus emociones, conectar emocionalmente con la gente. Ahí tiene un área de mejora notable y es un elemento importante para liderar; conexión emocional con tus jugadores imprescindible.

Hay quien sostiene que la conexión entre un entrenador y una plantilla es una cuestión química; ocurre. Un entrenador que triunfa con una plantilla, dos años después fracasa con otra que hasta puede ser mejor. No se trataría de su capacidad profesional sino de esa conexión

Esa conexión, o esa química, no se produce de por sí, sino porque el entrenador hace un montón de cosas, posiblemente de manera inconsciente, que provocan que surja esa química. Y esa conexión, que no te garantiza el triunfo por sí misma, es imprescindible para que las cosas funcionen bien.

Clemente tuvo una conexión especial con el equipo campeón, Heynckes la tuvo en su primera época en el Athletic, el mismo Bielsa el año pasado…

Correcto, eso es así y es un tema muy interesante. Cuando doy formación sobre liderazgo a entrenadores les suelo plantear: Piensa en una persona que tuvo un gran impacto en ti y pregúntate qué hacia concretamente para que tú te sintieras bien con él. Normalmente responden: “me escuchaba, me preguntaba, me reconocía, me valoraba, creía en mí”.
Se puede aprender a escuchar, a preguntar. Cuando vino Heynckes por segunda vez yo le vi sin ilusión. Pero era él el que actuaba distinto. Las declaraciones eran diferentes, él estaba diferente. Y su impacto fue distinto. La primera vez que vino hizo algo similar a lo que ha hecho Bielsa. Puso a jugar a Valencia, a Guerrero y a Karanka que prácticamente venían del juvenil, puso a Larrainzar de libre, 4-3-3, el Athletic jugaba siempre al ataque con Josu, Guerrero, Eskurza… Visionario también.

Se dice que el Athletic está jugando mal por todas las circunstancias que le rodean, pero al mismo tiempo vemos a otros equipos en circunstancias críticas como pueden ser el Bilbao Basket aquí mismo o el Málaga, que en verano estuvo al borde del desastre, que lo están ganando casi todo

Yo creo que no hay equipos ni personas sin recursos; hay estados emocionales sin recursos. El Athletic corre como siempre, nadie puede acusar a los jugadores de que no se entregan. Si hubiera cuentakilómetros se demostraría que corren más que nadie. Lo que percibo es que les falta la fe, la convicción que tenían el año pasado. Es como si no creyeran igual. No tengo información pero percibo que ya lo hacen como por obligación. Es difícil de validar esta percepción, pero también era difícil de validar lo que pasaba el año pasado. ¿Por qué todos iban con aquella fe, con aquella determinación? ¿Que ahora falta uno? Ha venido otro que mete más goles. La ausencia de Javi Martínez tampoco puede ser tan determinante. Yo percibo falta de fe; como que hubieran dejado de creer.

¿Y eso es entrenable o requiere un cambio total?

Eso requiere cambiar cosas, sobre todo en la persona que tiene que liderar. Tiene que estar más accesible, más disponible, más vulnerable, más abierto, más conectado emocionalmente, escuchar distinto, preguntar. Son habilidades para cambiar el estado emocional; estamos hablando de volver a creer, de volver a tener pasión, de volver a tener esa determinación salvaje que tenía el Athletic el año pasado, y eso ahora no existe. El año pasado el Athletic transmitía otro tipo de energía, otra vitalidad. ¿Es entrenable? Ahí la responsabilidad es del líder. En el momento en que los jugadores dejan de ver al entrenador como líder es difícil volver a cambiar. Pero le considero con tanto talento a Bielsa que tengo mucha curiosidad por ver si es capaz de revertir la situación. No pondría la mano en el fuego para decir que no es capaz. Es tan talentoso que lo puede hacer.
Bielsa confía en su método. El método es la respuesta y solo lo entiende él. Yo creo que no lo entiende ni su equipo de trabajo. Solo él sabe cómo, para qué y por qué se hacen las cosas, por qué los muñecos tienen que estar en ese sitio y no en otro. Y lo ha conseguido después de pensar tanto y durante tanto tiempo, que no se puede poner a explicar de dónde viene todo eso. Bielsa dice: confía en mí, tú hazlo porque si lo haces te irá bien. Y fue bien el año pasado. Pero creo que hay sitios a los que el método no llega y hay que trabajar con las personas. Hay que ser muy exigente en la tarea, al límite, como es él, pero también hay que ser muy respetuoso con las personas, mucho. Eso es liderar. Si solo te preocupas de la primera parte te conviertes en un déspota, en un dictador; si solo te preocupas de lo segundo te conviertes en un colega, en un blando. El liderazgo está en el equilibrio: exigencia máxima pero respeto a tope.

¿En qué situación está el coaching ahora mismo?

A nivel deportivo los técnicos están mejor formados fuera que aquí. Aquí la formación de los entrenadores de fútbol está basada en el fútbol de los años cincuenta. Los libros y los manuales están muy poco evolucionados. Están basados en táctica y metodología pero dejan a un lado la formación de las personas. Son libros para formar entrenadores, pero el entrenador de ahora no puede ser el de hace cincuenta años, un exjugador que era un alineador. Helenio Herrera era Dios porque jugaba con la mente, la motivación, el ánimo, el público. Por eso le llamaban ‘Mago’.
Hoy en día no se puede ser solo un entrenador de jugadores sino que se tiene que ser un líder de personas si realmente quieres sacar resultados extraordinarios. Creo que la formación está obsoleta. Por eso el coaching es un complemento muy bueno porque les permite a los entrenadores descubrir otras maneras de conectar con el jugador, de empatizar. Descubren un montón de habilidades para el día a día que les da resultados de inmediato.
Nosotros, como Incoade, estamos en el Comité Olímpico Español formando seleccionadores nacionales de muchos deportes. En el Consejo Superior de Deportes, en la residencia Blume, hacemos otro tipo de formación más sintética, en siete habilidades y ahí formamos a los tutores de los deportistas de alto nivel, que además de entrenadores tienen tutores que les resuelven problemas relacionados con los estudios o con su vida personal al margen de lo estrictamente deportivo.

¿El coaching es distinto en un deporte de equipo que en uno individual?

Es exactamente igual. En ambos casos trabajamos con personas, bien en su propia individualidad o bien enmarcadas dentro de un trabajo colectivo, pero personas al fin y al cabo.

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2 Comentarios

  1. Muy interesante entrevista y en general muy acorde a lo actual. Comparto en buena parte la definicion de liderazgo, pero disiento en una contradiccion calamitosa. HEYNCKES por supuesto ( ya no digamos clemente) fueron lideres de principio a fin. Lo que no cuadra es que un tipo sea lider en enero y no lider en agosto. Donde está la explicación de este experto??????
    La mia es clara, no hay que confundir al lider con el idolo. No hay que confundir el liderazgo con el hipnotismo que provoca la idoneidad del mensaje. Es un tema complicadisimo, qué era HITLER, un lider absoluto, o un hombre con un mensaje insuperable en determinadas circunstancias????? ALEJANDRO era un lider nato, el lider nace.

  2. Imanol, ¿qué formación tienes para decir lo que es o no la Psicología o lo que hace o no hace el psicólogo?
    En la vida a veces hay que ser cauto, aunque se tenga un negocio por detrás del discurso.
    El Coaching es una estrategia de intervención Psicológica ya que produce cambios mantenidos en el comportamiento del cliente (cognición, emoción y conducta), cuyo origen como método son las diferentes vertientes de la Psicología. El mejor profesional capacitado para realizar un coaching eficaz es el psicólogo formado específicamente en ello. Además, el coaching no es una profesión legal y se aprovecha el vacío que ofrece el mercado, tanto por mérito de algunas personas o por el déficit de los psicólogos.