Pages Navigation Menu

Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Iturraspe, el genio discreto



Ander Iturraspe ha culminado una gran temporada con la llamada de Del Bosque. Foto AC

Ander Iturraspe ha culminado una gran temporada con la llamada de Del Bosque. Foto AC

Es muy posible que Ander Iturraspe sea uno de los siete descartados cuando Del Bosque decida la lista definitiva para el Mundial. Al fin y al cabo, el centrocampista del Athletic es el último en llegar y por delante tiene futbolistas con un palmarés incontestable. Pero estar entre los treinta elegidos por el seleccionador ya supone un reconocimiento que ya casi nadie puede negar a uno de esos futbolistas condenados a vivir bajo la lupa en San Mamés.

Cada equipo, cada afición, tiene sus peculiaridades y el Athletic no es una excepción. Futbolistas como Toquero entran por el ojo derecho mientras que jugadores como Iturraspe son casi siempre mirados con el ceño fruncido, sometidos a un escrutinio implacable cada partido a la espera del fallo, del bajón de rendimiento que certifique el ya lo decía yo.

Iturraspe es un futbolista frío, que es una de las peores descripciones que puede recaer sobre un futbolista del Athletic. La definición siempre suele venir precedida de una adversativa. “Es un jugdor potente, es muy técnico, va muy bien de cabeza, es rápido, es muy inteligente en el campo…” suelen definir los técnicos de Lezama a las jóvenes promesas, “pero es frío”, rematan oscureciendo el semblante, como resignados ante el inevitable fracaso de un talento malogrado por su carácter. Clemente resumió la definición con un zapatazo verbal que ha quedado grabado en la memoria colectiva: “mingrafías”, dijo refiriéndose, entre otros, al actual presidente Urrutia o a Ander Garitano.

Iturraspe también es un futbolista fino, que es el sinónimo que siempre ha empleado San Mamés para definir a sus futbolistas más técnicos. Futbolistas finos fueron Artetxe, Rojo, Miguel Sola, Yeste… Todos bajo sospecha en cuanto tenían una tarde descertada o el respetable no apreciaba suficiente sudor en sus camisetas.

Con estos antecedentes no es de extrañar que a Ander Iturraspe le haya costado llegar a ser lo que hoy es. Su carácter reservado, poco dado a la gestualidad o a los arrebatos, tampoco ha ayudado a trascender a la grada la condición de lider que ejerce sobre el terreno de juego. Siempre habrá un compañero que haga más ruido en el campo o que sea más ingenioso en la sala de prensa. Pocos saben que en edad cadete prefirió dejar Lezama y regresar a jugar al equipo de su pueblo, con sus amigos; estaba más a gusto y era más divertido.

Ander Iturraspe debutó con Caparrós en la segunda jornada de la Liga 08-09, pero todo hacía indicar que su recorrido en el Athletic iba a ser tan efímero como el de otros tantos debutantes. El partido de su debut fue el único que jugó completo. Tres ratos como suplente, apenas un puñado de minutos, fueron todo su bagaje en el primer equipo aquella temporada. No le fue mucho mejor las siguientes. Parecía llamado a ser el sustituto de un Orbaiz que empezaba a declinar, pero nunca llegó a hacerse con el sitio. Quince partidos de Liga el segundo año y dos más el siguiente, casi siempre saliendo a última hora desde el banquillo, casi siempre sustituido cuando empezaba como titular, Iturraspe estaba dibujando la trayectoria de tantas promesas de Lezama que tras un fugaz paso por el primer equipo acaban recalando en un Segunda discreto o un Segunda B con aspiraciones.

Nunca se podrá confirmar el dato pero no son pocos que sostienen que Iturraspe estaba más fuera que dentro aquel verano de 2011, cuando se produjo el cambio en Ibaigane y el relevo en el banquillo. El jugador de Abadiño fue uno de los más beneficiados con la llegada de Bielsa. Fue el técnico argentino quien pudo en valor su talento y le otorgó los galones que merecía. Pasó de ser un jugador intrascendente a liderar el equipo. Apenas necesitó cinco partidos para convencer al técnico de Rosario de que era su hombre para dirigir sobre el cesped aquel fútbol de locura que llegaba desde el banquillo.

Pero nadie dice que fuera fácil. Iturraspe era tan importante en los planes de Bielsa, que no fueron pocas las veces en las que pagó los platos rotos, como si cuando fallaba Iturraspe fallaba todo el equipo. El caso más extremo ocurrió en el primer partido de la segunda temporada de Bielsa en el Athletic. El medio centro ya se habia consagrado el inolvidable curso anterior y no estaba a prueba. Pero su caracter le jugó una mala pasada. Un error suyo en los primeros compases del partido propició un gol del Betis. Otra equivocación facilitó un sorprendente 0-2. Bielsa no le dio ocasión a fallar por tercera vez: ordenó su sustitución en el minuto 23. Le señaló como culpable pero evitó un trago peor a un jugador que había perdido los papeles a ojos vista. Ello no impidió que en la siguiente jornada, nada menos que en el Bernabéu, Iturraspe volviera a ser titular y jugara el partido completo.

Ander Iturraspe se confirmó como futbolista de la mano de Bielsa y se ha asentado como uno de los pilares fundamentales del equipo con Valverde en el banquillo. Llegó precedido de una fama de jugador frío y frágil, leyenda a la que colabora un físico más espigado que poderoso. La timidez del debutante pareció confirmar esas características. Perdía en los choques y en las disputas por arriba a pesar de su estatura. Además de ser frío y fino, Iturraspe era demasiado blando a ojos de los guardianes de las esencias. El paso del tiempo, la experiencia de los partidos y la pura realidad, han desvelado a un futbolista que no será el más aguerrido, pero que tampoco se arruga en las disputas y que cada vez va ganando más disputas en los balones aéreos.

El gran salto de calidad se produjo cuando Bielsa decidió que Iturraspe diera un paso atrás en el campo. Lo incrustó prácticamente entre los dos centrales para que disfrutara de una visión más panorámica del juego. El medio centro es uno de esos futbolistas que necesita espacio por delante y tranquilidad para pensar con el balón en los pies. Con él se produce la paradoja de que organiza mejor el juego de ataque cuando más atrás comienza a elaborarlo. Eso sí, necesita un escudero que le permita centrarse en lo suyo. Javi Martínez lo fue el primer año de Bielsa; su marcha al Bayern dejó huérfano a Iturraspe, para quien el técnico no encontró otro acompañante y su rendimiento se resintió. Este curso Valverde le ha asignado a Mikel Rico para hacer esa tarea y las cosas han rodado mucho mejor, tanto que Iturraspe ha llegado hasta las puertas de un Mundial. Que las franquee o no es cosa de Del Bosque. Si no es ahora, lo hará en el futuro. Lo verdaderamente importante es que el Athletic cuenta con uno de los futbolistas con más futuro en el panorama actual y uno de los más convencidos de que el club rojiblanco es el mejor de los posibles para desarrollar una gran carrera.

Share This:

Un comentario

  1. Kaixo Juan Carlos

    Lo de que Iturraspe estaba mas fuera que dentro lo dijo el propio Ander en una entrevista el año pasado, diciendo que si no llega a ser por ese resultado en las elecciones se hubiera ido del Athletic. Jokin no le dió bola y lo peor es que tampoco le dejó que se fuera cedido al Sporting de Manolín Preciado que lo quería para comandar el mediocampo Xixonudo. Casi acaba con un futbolista que casualidad, solo sacó su potencial cuando le dieron continuidad para jugar, como todos. Para esto no hacía falta ser un genio.

    Sorprendente que ahora Caparrós se autoconceda una medalla por este futbolista al que condenó 3 años al ostracismo.

    Agur bero bat.