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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Kike Liñero: “La valoración personal vale más que los aspectos económicos”



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Kike Liñero es un nuevo entrenador vasco que se va a buscar su suerte al extranjero. Y se va muy lejos, nada menos que a Corea, donde a partir de finales de este mes se hará cargo de la coordinación de la cantera del Seúl, el equipo que está a punto de ganar la Liga de aquel país con cinco puntos de ventaja sobre su perseguidos a falta de dos jornadas para acabar.

La oportunidad le ha llegado a Liñero gracias al trabajo que ha venido desarrollando los últimos años con un pequeño grupo de chavales coreanos que estudian en diversos colegios e institutos de Bizkaia. “Son chavales de entre 13 y 17 años, de familias acomodadas, que vienen aquí a estudiar en castellano y a jugar al fútbol“, explica su hasta ahora entrenador particular. “Este año, tres de ellos han venido becados por una Fundación que preside el seleccionador olímpico coreano, que fue el que le metió el gol a España en su Mundial. Les pagan estudios y estancia con la condición de que alguno de ellos llegue a fichar por la cantera de algún club de Primera. Si no lo consiguen, se van y vienen otros tres”.

Los chavales, de quienes Kike Liñero destaca sobre todo su disciplina y predisposición al trabajo, estudian en los institutos de Getxo y Bilbao y en diversos colegios como el Europa o Escolapios y juegan al fútbol integrados en equipos de la zona. Cinco de ellos viven en el Centro de Tecnificación de Fadura y juegan en los equipos de la estructura del Getxo, como el Bizkerre o el Iturgitxi. Los otros seis estudian y residen en Bilbao y juegan repartidos en el Danok, el Deusto y el Ibarsusi. “Son buenos estudiantes, se adaptan pronto y los que ya llevan aquí unos años ya hablan el idioma perfectamente“.

Kike Liñero está ilusionado con la oportunidad que se le presenta de organizar la cantera del club más poderoso de Corea. Se va para catorce meses, aunque espera que sean muchos más. “He firmado por lo que queda de este año todo el que viene, pero un trabajo como el que quieren hacer es un proceso a ocho o diez años vista”, recuerda. Y es que el Seúl se va a embarcar en un proyecto de cantera muy ambicioso. “Hasta ahora empezaban a trabajar con los chavales a partir de los catorce años. Para más pequeños de esa edad tenían convenios con centros de enseñanza y asignaban algunos entrenadores, pero nada serio. Ahora quieren empezar desde los siete años de edad”.

El técnico bilbaino es consciente de que tiene mucha tarea por delante. “Yo voy a coordinar todo su fútbol base desde el sub-21, que es su equipo filial, hasta los chavales de siete años. Tenemos que elegir y formar entrenadores, decidir todo lo relacionado con auxiliares, servicio médico y todo lo referido a la cantera. Todavía no sé cuántos equipos de cada categoría quieren tener, así que tenemos que hablar de muchas cosas antes de cerrar la planificación”.

Liñero, que ya ha estado dos veces en Seúl, conoce las infraestructuras de las que va a disponer. “Tienen cuatro campos, tres naturales y uno de hierba artificial, con un gran gimnasio y una sala de recuperación. Son unas instalaciones que están como Lezama, a unos veinte minutos de coche de la ciudad, pero se quedan pobres para la estructura que quieren montar ahora. Tienen intención de invertir y construir dos campos más, se están planteando algo como una residencia…Si quieren captar a los mejores del país saben que tienen que gastar dinero“.

Dinero es lo que parece que nos les falta a los coreanos, y esa es una de las razones que han animado a Liñero a aceptar el reto. “Sé que va a ser duro, sobre todo para la familia (viaja con su mujer y su hija de cuatro años) pero he visto que es una gente muy acogedora, hay oportunidades de trabajo, no hay paro, por lo que apenas hay delincuencia, hay mucha gente que habla inglés, así que creo que al adaptación de la familia será buena  y rápida”.

El fútbol no es el principal deporte de Corea; el beisbol levanta más pasiones, aunque la disputa del Mundial y la medalla de bronce que acaban de conseguir en los Juegos de Londres han incrementado el interés del público. “Todavía hay grandes diferencias. Tienen una Primera División profesional con dieciseis equipos, pero los de Segunda ya son amateurs. La Liga se juega con una temporada regular y un play off en el que los ochos primeros disputan el título y los otros ocho disputan dos plazas de descenso, por primera vez este año“. Los equipos llevan el nombre de sus ciudades, pero pesa más el nombre de la marca que les patrocina. El Seúl al que va Kike Liñero depende de LG. Samsung y Hyundai son sus principales rivales.

Kike Liñero será el único entrenador extranjero en el club, aunque no es el único foráneo puesto que el primer equipo cuenta con cuatro futbolistas de procedencias tan diversas como Venezuela, Colombia, Serbia y Bélgica. El técnico, que va a trabajar con el fútbol base, no renuncia a regresar al banquillo. “Les he dicho que tengan en cuenta que yo ante todo soy entrenador. Entiendo que cuando vas a otro país sin haber sido jugador de Primera División y sin tener mucho nombre, tienes que empezar de cero. Yo voy ilusionado a un proyecto que creo que es muy bonito, pero eso no implica que me olvide de que lo mío es entrenar a un equipo“.

Por aceptar el proyecto coreano Liñero ha renunciado a un banquillo este verano. “Tenía una oferta de un Segunda B de aquí. Era una buena oferta en estos tiempos, al lado de casa y cobrando, poco, pero con seguridad, que no está mal tal y como están las cosas hoy en día, pero tenía la perspectiva de este proyecto y preferí arriesgarme y decirles que no”.

Una de las razones que más peso han tenido a la hora de tomar la decisión  se refiere a un intangible que Liñero tiene muy en cuenta a estas alturas de una carrera en la que ha disfrutado del trabajo en el fútbol de base desde sus comienzos en Zorroza y su paso por el Getxo hasta llegar a Lezama, donde trabajó en dos periodos, pero en la que también ha conocido el lado más amargo de la profesión con algunas malas experiencias en el Athletic y en el Guadalajara. “Muchas veces buscas más el que te valoren por tu trabajo. La valoración personal para mí es muy importante, más que los aspectos económicos“.

Cuando el próximo día 20 Kike Liñero se embarque en un avión rumbo a Seúl, se sumará al grupo de entrenadores vascos, todos ellos curiosamente salidos del Athletic, que están aportando sus conocimientos en los puntos más dispares del mapamundi. El pionero Xabier Azkargorta, vuelve a estar al frente de la selección de Bolivia, país donde trabaja Gontzal Abando, actual preparador físico del Bolívar. Iñaki Bergara, que emigró a Gales, ha llegado a la Premier y Jon Pascua entrena a los porteros del Mamelodi Sundowns, equipo que entrena el holandés Neeskens. Eduardo Docampo trabaja con los equipos inferiores del Rubin Kazan y Patxi Salinas acaba de anunciar su fichaje por el Melita de Malta.

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Un comentario

  1. Conozco a Kike desde hace bastantes años,tengo buena relación con él desde que pasó por el Getxo. Es de las personas que más ha trabajado para llegar a ser entrenador, nadie le ha regalado nada, incluso le ha costado dinero ser entrenador en muchos momentos.

    Su llegada a Lezama, más que merecida, se pasaba la vida viendo partidos de chavales cuando era coordinador del Getxo. Recuerdo una libreta que llevaba siempre encima con los nombres de todos los chavales de todos los equipos que veía, en los que iba apuntando los detalles que le llamaban la atención.

    Espero que tenga suerte, se la merece. Porque trabajo seguro que no va a faltar.