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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

La anécdota elevada a categoría



Ruiz de Galarreta dejó detalles de su clase ante el Paderborn

Ruiz de Galarreta dejó detalles de su clase ante el Paderborn

Hace un tiempo no tan lejano, el sorteo del campeonato de Liga era una rutina que se hacía por estas fechas en algún despacho de la Federación Española. Se sorteaba la primera jornada y a partir de ahí se confeccionaba el calendario teniendo cuidado de que los equipos de la misma ciudad y el Athletic y la Real no coincidieran en casa o fuera. Muy sencillo. La única vez que el sorteo del calendario de Liga fue noticia fue un año en el que los clubes se pusieron de acuerdo para pedir más dinero de la Quiniela y como no se lo daban, decidieron ocultar el calendario y hacer el sorteo semana a semana para que los del Patronato de Apuestas Mutuas Deportivo Benéficas no pudieran confeccionar a tiempo sus boletos. Cómo sería la cosa que José María García anunciaba cada lunes cuál iba a ser la próxima jornada y no se equivocaba nunca. El hombre ya tenía la experiencia de haber retransmitido unos años antes el sorteo del Mundial España’82 acertando cada bola diez segundos antes de que la sacara la mano inocente.

Ahora, con esto de las redes sociales y la televisión un hecho tan rutinario como el sorteo de un torneo que se juega todos contra todos, se ha convertido en un acontecimiento mediático, que se anuncia con profusión de medios y se analiza en profundidad medio minuto después de extraída la última bola. Se anuncian fechas de partidos considerados clave, olvidando que en la práctica esas fechas son aproximadas puesto que llegado el día, esos partidos se podrán jugar en un amplio abanico que va del viernes al lunes, lo que hace imposible cualquier planificación para el aficionado que quiera organizar un viaje.

La importancia del orden de partidos en tan relativa que solo el desarrollo de la competición puede acabar certificando si ha habido suerte o desgracia en el sorteo. Sí que es cierto que existe alguna circunstancia significativa; no es lo mismo ir a Córdoba o a Eibar en el partido de su estreno en Primera, cuando la ciudad se toma la cosa como un acontecimiento extraordinario y el campo está abarrotado y con majorettes, o ir en febrero, cuando ya ha pasado la fiebre de la ilusión primera, los puntos escasean y las gradas empiezan a clarear.

También puede llegar a tener cierta influencia que te toque recibir al Madrid, al Barcelona o a alguno de los rivales de postín en fechas coincidentes con alguna eliminatoria europea, pero dependerá de cada situación particular. Baste recordar la temporada que Osasuna se salvó ganando al Madrid y al Barcelona en las últimas jornadas. Lo que al principio pareció un calendario terrorífico, se convirtió en una bendición al quedar la Liga decidida con unas jornadas de antelación.

Al Athletic le ha tocado debutar en Málaga, recibir al Levante en San Mamés y viajar al Camp Nou en la tercera jornada. En medio tendrá el añadido de la eliminatoria de Champions. Ni bien, ni mal, sino todo lo contrario. Como todo el calendario. Solo las circunstancias de la competición determinarán si jugar en Vallecas el 22 de febrero, por ejemplo, es bueno o malo para los intereses del Athletic.

Se ha elevado a categoría la anécdota del sorteo, y lo mismo sucede con los partidos de pretemporada, aunque esto ya viene de unos años atrás. Son tantas la urgencias de algunos que en determinados casos convendría relativizar aquello de que el resultado no importa en los partidos de pretemporada; algunos entrenadores han caído antes de empezar la competición.

De los dos partidos que ha jugado el Athletic en Austria poco se puede deducir más allá de que se nota que el entrenador es el mismo y por lo tanto no hay cambios sustanciales. Mismo esquema, mismas ideas, idénticas probaturas para llegar probablemente a la misma conclusión. El Athletic es un equipo hecho, armado, con automatismos suficientes y recursos probados que juega como el año pasado aunque con un par de velocidades menos porque para eso estamos en julio y a estas alturas los preparadores físicos todavía están trabajando la resistencia por encima de la velocidad. Los rivales han sido del nivel adecuado para esta primera toma de contacto: inocentones los árabes, más duros los alemanes, que dejaron claro con los tacos y los codos que no les gusta perder aunque por la pinta que exhibieron y su condición de debutantes, probablemente será un resultado bastante habitual para ellos en la Bundesliga.

El Werder Bremen será otra cosa y el Athletic, con cuatro días más de trabajo, también. Ya veremos.

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