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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

La cantera del Athletic se luce
en el escaparate de la Next Gen



En estos tiempos convulsos que está sufriendo el Athletic reconforta el encuentro con el fútbol de base, ese en el que todavía la ilusión supera al pragmatismo, el fútbol en el que jugar es más importante que cobrar, donde se celebran los goles como una fiesta solidaria de abrazos compartidos y no con gestos estupidos que solo pretenden subrayar el ego del autor de la monería. Mientras alguno emulaba el modo de utilizar el paraguas de las estrellitas del pop en los aeropuertos o de los delincuentes a las puertas de los juzgados, un puñado de chavales protagonizaron la tarde del martes en San Mamés una bonita fiesta del fútbol.
El Athletic debutó a lo grande en la Next Gen goleando al Olympiacos en un partido que los rojiblancos dominaron de cabo a rabo. No está mal entrar pisando fuerte en la que se conoce como la Champions League de las canteras europeas. El primer partido suele plantear una especial dificultad y los dirigidos por Larrazabal y Murua lo resolvieron con mucha solvencia. Guillermo abrió el marcador a los veintisiete minutos transformando un penalti claro cometido por el portero. El gol reflejaba en el marcador el dominio territorial que ejercieron los rojiblancos sobre un Olympiacos que lo fio todo al contrataque y a la mayor presencia física de sus jugadores, menos dotados técnicamente que los cachorros.
Los dos cambios que hizo el técnico griego en el descanso buscando más poder atacante, desestabilizaron su sistema defensivo, lo que facilitó que el juvenil Jurgi Oteo ampliara el marcador en el minuto 49 culminando una bonita combinación. Bengoa y Gorka Santamaría establecieron después el marcador definitivo a medida que el partido entraba en una fase de cierto desconcierto por los numerosos cambios que efectuaron los dos banquillos.
Se promociona la Next Gen como la Champions League que agrupa a las mejores escuelas de fútbol europeas, y lo cierto es que si atendemos a los nombres de los participantes dificilmente podremos encontrar una nómina más ilustre. En esta competición está la aristocracia del fútbol europeo y que el Athletic se incluya en la lista es, sin duda, una gran noticia.
Otra cosa que habrá que analizar a su debido tiempo es la gestión que se haga de una competición que mantiene una peculiaridad que no es extraña al fútbol base y que el Athletic, sin ir más lejos, practica con asiduidad a lo largo de todo el año en sus categorías de base. Se trata de ir formando equipos específicos para afrontar determinadas competiciones, sin que estos grupos tengan una continuidad a lo largo del curso. Es habitual que el Athletic reuna jugadores de diversas escuelas para formar un equipo que compita en un torneo de Navidad o de Semana Santa, por ejemplo, o que refunda dos juveniles para acudir a un torneo internacional. Eso también forma parte de la gestión de la cantera en su faceta de ir contrastando el rendimiento de los jugadores en circunstancias diversas.
El equipo que presenta Lezama en la Next Gen está formado por futbolistas procedentes del Bilbao Athletic, el Basconia y el Juvenil. En la alineación inicial del partido del debut formaron seis jugadores del Basconia, tres del Juvenil y dos del Bilbao Athletic, el delantero centro Guillermo y el defensa central Aymeric Laporte, todos, obviamente por debajo del límite de los nacidos en 1993. En el banquillo se sentaron cinco juveniles y dos del Basconia, que también tuvieron sus minutos en la segunda parte.
Estamos por lo tanto ante un equipo de aluvión, sin más continuidad a lo largo del año que la de sus citas internacionales. Es absurdo, por lo tanto, esperar el mismo rendimiento que cabría exigir a un grupo que compita con regularidad. Faltan los automatismos y la compenetración que solo se consiguen con la práctica habitual, pero estamos en una competición sub-19 y se supone que todos los rivales estarán en condiciones similares.
No hay duda de que competir en un Torneo de estas características da lustre a los participantes y aporta a los jugadores una experiencia que sin duda agradecerán con el tiempo. Pero el trabajo de cantera, por definición, tiene que ser un trabajo en la sombra, lo más alejado posible de los focos; el brillo ya llegará más adelante. Lo más importante de todo esto es que tres de los jugadores que participaron en el partido contra el Olympiacos, el portero Kepa Arrizabalaga, el defensa Markel Etxeberria y el delantero Aitor Seguin se han incorporado hoy a la concentración del Athletic que espera en Helsinki su partido ante el HJK. Esa es la verdad del Athletic, el cemento que mantiene fuerte el edificio rojiblanco frente a sacudidas como las que está sufriendo este verano.

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