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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

La convocatoria de Llorente, primer paso hacia una normalidad excepcional



Lo normal es lo habitual, lo cotidiano, lo que entra dentro de los parámetros previsibles, o sea, lo contrario de lo excepcional, lo imprevisto, lo sorprendente, lo que rompe la rutina. Marcelo Bielsa ha incluido a Fernando Llorente en la convocatoria para el partido de mañana ante el Espanyol y eso es noticia, así que es excepcional. Nadie titulará mañana ni abrirá ningún informativo anunciando la convocatoria de Iraola, por nombrar a un futbolista que va a cumplir cuatrocientos partidos como rojiblanco. La noticia del día es que Llorente regresa a la convocatoria. Debería ser algo normal que uno de los jugadores clave de la plantilla figure en la lista, pero todos sabemos que estamos ante una circunstancia excepcional. El Athletic, que es distinto a todo lo demás, también es capaz en este caso, de conjugar esta imposible e incongruente normalidad excepcional.
Como dijo el poeta hay razones del corazón que la razón no entiende. La afición del Athletic lleva tiempo dividida entre lo que le dicta el corazón y lo que le aconseja la razón. Hay quien desde el puro raciocinio no entiende que Urrutia esté dispuesto a permitir que Llorente se vaya gratis el próximo verano renunciando a obtener algún precio por él ahora; pero tampoco faltan los que desde su corazón apoyan la decisión del presidente apoyados en el afán de preservar al club del mercantilismo que rige el fútbol actual. Están los que exigen que Llorente se quede todo el año en la grada, apartado del equipo, y quienes con razón recuerdan que, con contrato en vigor hasta junio, el delantero está obligado a cumplir con su parte del trato actuando como un profesional.
A Marcelo Bielsa le corresponde la responsabilidad de tomar una decisión y el técnico la ha tomado sopesando e interpretando todos los parámetros y circunstancias que rodean al jugador, como dijo que haría y de hecho ha estado haciendo, cada vez que lo ha excluido de su lista. Se sobreentiende por lo tanto que Llorente está apto para jugar, física y anímicamente.
No puede ser casual que la reincorporación del delantero se produzca en un partido lejos de San Mamés. A nadie se le oculta que para para la mayoría éste es un trago amargo, así que mejor en pequeñas dosis y poco a poco. Todavía está por ver, además, si Llorente acabará interviniendo en el partido, porque dependerá de las circunstancias del juego. Sería extraordinario que Bielsa contara con él como titular con el escaso bagaje de minutos que ha jugado este año y después de todo lo que ha ocurrido durante todo este tiempo.
Lo que sí que parece inevitable es que el Athletic tendrá que convivir con esta situación durante toda la temporada, así que será mejor para todos que cada uno asuma el papel que le corresponde, desde el corazón o desde la razón. Empezando, lógicamente, por el propio jugador, que tendrá que asumir las consecuencias de sus decisiones y comportarse como un profesional, y terminando por la afición que también tendrá que dejar a un lado los sentimientos heridos y apelar a la razón para entender que sería un lujo, además de un absurdo, renunciar a un delantero que según contrato en vigor, sigue cobrando cada mes.
Dicho así parece fácil, pero transformar lo excepcional en normal es en este caso metafísicamente imposible. Todos sabemos que no es nada normal vivir en un estado de excepción, que es como está viviendo el Athletic los últimos meses.

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