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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

La cruda realidad



Los milagros ocurren muy de vez en cuando, incluso en un mundo tan impredecible como el fútbol. Y para que ocurran, muchas veces es necesario echar una manita a los hados para que se pongan de nuestra parte. El Athletic ha puesto lo suyo a lo largo de esta eliminatoria, pero sus circunstancias le han sido adversas a lo largo de 180 minutos. Así no hay manera.

Valverde y los suyos pueden presentar un balance satisfactorio a su incondicional junta de accionistas, que no apagó la luz de la esperanza hasta que el árbitro pitó el final del partido. Llegar al minuto 180 de una eliminatoria contra el Barcelona a un solo gol del éxito ya es un triunfo. El Camp Nou estuvo hasta el último instante al albur de un rebote desafortunado o de la genialidad de un rojiblanco. Por si acaso, Gil Manzano prefirió no conceder un corner más que evidente y una falta más que clara al borde del área en los últimos minutos. Piqué, precisamente el que le hizo la falta no pitada a Williams,  ya sabe cómo funciona esto.

Por si las diferencias entre las dos plantillas no fueran suficientes, las lesiones y las sanciones las agrandaron hasta proporciones abisales. La lista de bajas de Valverde era propia de una zona catastrófica. Luis Enrique en cambio pudo disponer de la nómina completa y eligió a los mejores, sin disimulo y sin un átomo de confianza. Se jugaba demasiado el Barcelona en la eliminatoria y su alineación fue la mejor muestra de respeto hacia un Athletic disminuido.

Valverde tuvo que hacer encaje de bolillos para armar un equipo competitivo y solo cabe decir que hizo bien su trabajo. Como era de esperar, las principales novedades estuvieron en la zona delantera del equipo. La presencia de Eraso, Saborit, Williams y Sabin y la ausencia de Aduriz y algún otro ilustre cambiaron un tanto la cara el equipo, aunque no el talante. Se trataba de presionar muy arriba para ahogar la salida del rival y el Athletic lo consiguió durante una hora.

Que el primer gol del Barcelona llegara a nueve minutos del descanso, en su primer remate entre los tres palos,  demuestra el éxito del planteamiento de Valverde. Es verdad que antes hubo un gol mal anulado a Suárez, pero que el linier se equivoque una vez de ocho fueras de juego señalados en media hora, es comprensible. La noticia, si acaso, es que el error fuera a favor el visitante.

Todo el mundo sabe que, en el mejor de los casos, en el Camp Nou ya sales del vestuario con el 1-0 puesto, así que el Athletic era consciente de que la eliminatoria pasaba por marcar al menos un gol; tarea casi imposible con el poco acierto que tuvieron los rojiblancos con el balón en los pies.  Una cosa es correr y presionar y otra armar y crear juego.

La lesión de Etxeita fue la última sacudida al puzzle que armó Valverde con los disponibles. Salió Elustondo a ocupar el lateral derecho para que Bóveda pasara al eje de la defensa, y el Athletic volvió a encontrar, como el día del Alavés, un lateral cumplidor en defensa con un trato del balón que mejora la media. Elustondo reparte balones de calidad a sus compañeros, como el centro que valió el gol de Saborit. A ver si va a resultar que Valverde tiene a un jugador mucho más aprovechable del que pensaba y lo vamos a descubrir ahora.

Claro que la velocidad no es la mejor de las características de Elustondo y si enfrente tiene a Neymar, se nota mucho más, claro. El Barcelona cargó el juego por su banda y Eraso tuvo que acudir a socorrer a su compañero cada vez que el brasileño le encaró con el balón controlado. Ese movimiento condicionó en buena manera la estructura del Athletic, que se resintió en la parte central donde Iniesta encontró el espacio que no había tenido en todo el primer tiempo.

El Barcelona se asustó con el gol de Saborit y apretó el acelerador para evitar la prórroga. Para entonces, algunos rojiblancos ya estaban boqueando, así que la última media hora se les hizo eterna. A pesar de todo tuvo que ser Messi a balón parado quien arreglara el problema. Cuando una plantilla prácticamente inmejorable no puede resolver por si sola, al Barcelona le queda todavía el comodín del argentino, el mejor futbolista del mundo hoy en día y uno de los mejores de la historia. Así no hay manera.

El Barcelona ha eliminado al Athletic con dos goles de Messi en saque de falta, un penalti de Neymar y un gol en jugada de Suárez. No es cosa de plantearse hipótesis y pensar en qué hubiera pasado si…

Caer eliminado como lo ha hecho el Athletic no es ningún desdoro. La Copa ya es historia. Toca recomponer la figura y centrarse en la Liga y en Europa. A la temporada le queda mucha tela que cortar todavía.

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Un comentario

  1. Buen análisis, Juan Carlos.
    En todo caso, curioso el comportamiento de Gil Manzano en esos últimos minutos, evitando un par de posibles acciones peligrosas a balón parado, que, tal y como estaba el equipo, era lo máximo a lo que se podía aspirar.