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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

La guerra de las camisetas viene de muy lejos



Las nuevas camisetas ya están a la venta en las tiendas del Athletic. Foto MITXI

Las nuevas camisetas ya están a la venta en las tiendas del Athletic. Foto MITXI

En tierra seca, cualquier chispa provoca un incendio. Y este Athletic de final de temporada es proclive a las llamaradas. El último fogonazo a una temporada repleta de avisos a los bomberos ha llegado con la presentación de las nuevas camisetas para la próxima temporada. La puesta en escena, además de parecer hecha deprisa y corriendo porque casi salen a la venta de manera furtiva sin tener tiempo de habérsela visto puesta a ningún futbolista, nace viciada por las comparaciones. Que si se parece a la de éste, que si es igual que la de aquel, que si no hay nada exclusivo, que si la marca no entiende lo que significa este club, que si… El equipo las vestirá por vez primera en el homenaje a San Mamés del próximo 5 de junio y hasta entonces, aunque más de uno se haya pasado ya por las tiendas oficiales para reservar la suya, habrá motivos para añadir alicientes para la polémica.

En esto de las camisetas el Athletic es un club más de la Liga y del concierto europeo. Sin miramientos. Las firmas deportivas lo ven como una vía de negocio y en Ibaigane no queda otra que entender que su relación con esas empresas debe corresponderse a los mismos parámetros. El club firmó un buen contrato con Umbro del que ahora se ha adueñado Nike, que es la tenedora de los derechos de la firma británica. Poco a poco, sobre todo en Inglaterra, los equipos que entre 2008 y 2010 firmaron con Umbro han pasado a manos de Nike. El Athletic también ha seguido ese camino. Los rectores de Ibaigane firmaron con Umbro en 2009 por ocho temporadas un acuerdo que reportará al club 20 millones de euros. Desde el próximo curso Nike se hace cargo de la parte correspondiente del contrato hasta la finalización del mismo. Hubo un tiempo en que el Athletic (2001-2008) utilizó su propia marca, pero se desestimó la continuidad por cuestiones operativas. En ese tiempo se ideó una camiseta original para las competiciones europeas, la de Darío Urzay en 2004, y las críticas fueron hasta dañinas. Nunca se utilizó en un partido oficial. A partir de ahí, la elección de las camisetas para cada temporada se ha mirado con lupa.

La llegada de Umbro al club rojiblanco se vistió como una vuelta a los orígenes y una defensa de las tradiciones. Fue un gesto magnífico de los creativos de una firma con poca presencia en la Liga española, que aprovecharon un lema ideado para dar valor histórico a la nueva prenda de la selección inglesa para vincularse al Athletic. Realmente, no hubo tal revolución puesto que las camisetas que ha lucido el conjunto rojiblanco desde 2009-10 son muy parecidas a las de otros equipos de la Premier League. Hay veces que la distancia puede con todo.

La tormenta, sin embargo, se ha desatado con la irrupción de Nike, que igual que la firma anterior tampoco se decide a crear camisetas exclusivas para cada club y tira de catálogo para redondear las distintas equipaciones. Las novedades las deja para sus clubes emblema, como es el caso del Barcelona. Así que al Athletic tendrá que hacerse a lo que hay en el mercado. Por eso su primera camiseta, la rayada, es clavada a la del Almería, y la segunda, un calco de la que luce el Everton en la Premier. La marea de críticas no ha hecho más que comenzar, incluso entrando en comparaciones con la rayada de la Real, que también es Nike, y que es la misma que la del Athletic, cambiando los colores, lógicamente. Nada que no extrañe a los que ya han cumplido los 40 años. El último Athletic campeón de Liga vestía Adidas, que en los 80 era la firma emblema del deporte, con un diseño de camiseta idéntico al de la Real Sociedad, sin provocar iras ni recelos.

La penetración de las redes sociales y el grandioso altavoz que propaga Internet ha dado clave de conflicto a una cuestión que debería manejarse en un estadio mucho más inferior. Y es que polémica por las camisetas las ha habido siempre. Incluso en los inicios. El primer Athletic de la historia jugó de blanco hasta que en 1902 se decidió por una camiseta arlequinada en colores azul y blanco, originaria del Blackburn Rovers inglés. La única posibilidad de tenerlas era viajar hasta Inglaterra, algo que los directivos del club hacían periódicamente para nutrir de equipajes al club bilbaino.

Durante ocho años el Athletic lució los colores azul y blanco. El cambio al rojiblanco ocurrió en 1910 y fue por una cuestión de abastecimiento. Juan Elorduy, uno de los directivos bilbaínos, viajó a Inglaterra por un cometido profesional y el añadido de comprar 50 equipaciones del Blackburn para traer de regreso a Bilbao. La misión no era problemática, en principio, porque era algo que se había hecho en varias ocasiones. Sin embargo, Elorduy no tuvo oportunidad de comprarlas porque se habían agotado. En las horas previas a tomar el barco de vuelta en Southampton, el directivo observó que sí podía comprar cincuenta equipaciones del Southampton, que vestía rojiblanco, y no dudó en hacerlo. La mitad de ellas se enviaron a Madrid, para que las vistiera el Atlético, entonces todavía sucursal del Athletic. Los madrileños, para diferenciarse de los bilbaínos, jugarían con pantalón azul. Y así, hasta la fecha.

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