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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

La inocencia perdida



Apenas han pasado ocho meses desde esta imagen de Kepa tras su renovación hasta 2025. Foto AC

Kepa Arrizabalaga ha abandonado el Athletic dejando en las arcas el importe de su cláusula, 80 millones de euros, un 69% del presupuesto de ingresos previsto para este curso, una cantidad astronómica que si la traducimos a pesetas para los del plan antiguo, se convierte en 13.311 millones, una cifra indecente se mire como se mire.

Kepa no es el primer futbolista que se marcha del Athletic pagando su cláusula, ni será el último. Le precedieron en la suerte Javi Martínez, Herrera y Laporte. Llorente y Amorebieta se largaron sin dejar un euro. Recordar a estas alturas a los que se fueron es caer en la melancolía de lo que pudo haber sido y no fue.

La de Kepa, sin embargo, es la salida que más dudas (o certezas) plantea por todo lo que significan sus circunstancias personales. Que un chico de Ondarroa que llegó a Lezama a los diez años y se ha pasado más de media vida en la familia rojiblanca se marche a las primeras de cambio, derrumba bastantes de las certezas que nos empeñábamos a mantener en nuestro imaginario. Kepa estaba llamado a ser un icono del Athletic, el heredero de una camiseta que han vestido mitos como Blasco, Lezama, Carmelo, Iribar o Zubizarreta. La afición veía en él al guardameta para los próximos quince años, esa estampa en la portería que a fuerza de repetirse cada quince días acaba formando parte de la escenografía de San Mamés. Todo el mundo veía esa imagen salvo quien estaba destinado a encarnarla. El portero elegido para entrar en la historia del club se ha largado después de jugar 54 partidos. El señalado para pasar a la eternidad, no he llegado a estar ni dos años en el primer equipo.

Ocho meses después de renovar su contrato proclamando que después de una larga reflexión se quedaba donde quería estar, le han bastado apenas 48 horas para desdecirse. Está claro que en enero se quedó porque no le quedó otro remedio. En este sentido las cosas no le han salido tan mal al Athletic. Ha ganado sesenta millones y se ha ahorrado un culebrón cada seis meses. Kepa se va al primer club que ha decidido pagar su cláusula. Ha sido el Chelsea ahora, pero podía haber sido cualquier otro en otro momento. Por duro que suene decirlo, el Athletic se ha librado de un elemento desestabilizador.

Pero es lógico que en estos momentos los socios y seguidores del Athletic sean un mar de dudas. ¿Merece la pena seguir por este camino? ¿Se irán todos aquellos que destaquen un poco? ¿Es imposible armar un equipo mínimamente competitivo? ¿Merece la pena ir a San Mamés un lunes a las diez de la noche para esto?

Lo único que sabemos con certeza es que nos han robado el fútbol tal y como lo conocíamos. Ahora mismo ese deporte que tanto ha entusiasmado en todo el mundo desde que los ingleses lo inventaron al final del siglo XIX, se ha convertido en la sublimación de la versión más obscena del capitalismo, del consumismo desaforado y del liberalismo sin reglas correctoras. Y ya deberíamos saber a qué conduce todo eso. Ahora mismo, el fútbol se reduce a una veintena de superpotencias económicas que hacen y deshacen a su antojo y al margen de cualquier lógica de mercado. No intenten buscar una explicación, porque no la tiene, a por qué un portero contrastado y con un curriculum como Courtois se valora en 35 millones y alguien que tiene que demostrarlo todo, porque nada ha hecho todavía, se compre por 80. No traten de entender por qué se pueden pagar 222 millones de euros por un futbolista que, hasta la fecha, ha destacado más por sus payasadas que por su juego, o por qué el empeño de un presidente en cargarse a un portero con el que su equipo ha ganado tres Champions League consecutivas.

Lo hacen porque disponen de ingentes cantidades de dinero que salen de los bolsillos de jeques árabes, potentados rusos, millonarios chinos o fondos de inversión americanos, individuos que hasta hace dos días no sabían si un balón tiene asas y que ahora invierten sus capitales en un negocio que, además, les da fama. Y en nuestro ámbito más cercano, donde todavía los chinos, los rusos y los jeques parecen salidos de alguna película de serie B, tenemos a todo el aparato institucional, Federación, LFP, medios de comunicación y operadores de televisión, al servicio y a mayor gloria de dos entidades.

Resulta muy preocupante la reacción de algunos aficionados del Athletic al pago de la cláusula de Kepa Arrizabalaga, pidiendo, exigiendo, regodeándose incluso, que se empleen los 80 millones en comprar jugadores de la Real o en recuperar a alguno que se fue en su día pagando su cláusula. El consumismo exacerbado, el fútbol convertido en mercado o mercadillo, el pobre atacando al más pobre mientras  el rico mira divertido desde arriba. Está claro que el fútbol siempre ha sido una gran metáfora de la vida.

Es la lógica del mercado, dirán. La vieja historia del pez grande comiéndose al chico. Hagamos a otros más débiles lo que a nosotros nos hacen los más fuertes. Es lo que hay. Son los valores que mueven el mundo hoy en día. Lealtad, fidelidad, compromiso, ética, coherencia, son solo antiguallas que sirven menos que estudiar filosofía.

El Athletic está en la tesitura de sucumbir a esa lógica o permanecer fiel a otra forma de ver y de hacer las cosas a sabiendas de que nadar contra corriente es agotador y corres un riesgo cierto de ahogarte antes de llegar a la orilla.

Hasta el momento, los que somos del Athletic sabemos que con nuestra idea nunca podremos aspirar a alcanzar una meta en las circunstancias actuales. Pero al menos disfrutamos del camino. Ser diferentes es nuestra ventaja y nuestra pequeña venganza. Los demás creen que sí, que cambiando cromos cada verano y cada invierno, comprando y vendiendo en un bucle infinito, conseguirán el éxito algún día. Y hasta es posible que a alguno, alguna vez, le permitan recoger alguna migaja. Pero no saben, como sabemos nosotros, que no son más que comparsas, que todos somos extras sin texto que hacemos bulto para que en la película luzcan siempre los mismos.

Somos el atrezzo imprescindible para que todo mantenga una apariencia presentable. Ya sabemos que las finales las jugarán los de siempre, pero antes tiene que haber eliminatorias previas y para eso hace falta mano de obra. Está muy feo que una Liga se decida en dos partidos, cuatro a lo sumo. Por eso hacen falta dieciocho equipos que vayan rellenando el calendario y la programación de televisión. Así se baten récords de goles y de puntos, se consiguen fantásticas rachas de imbatibilidad y, de paso, los intermediarios y los comisionistas van sacando la mercancía al escaparate.

Hay una diferencia entre ser parte del sistema a sabiendas de que nos están tomando el pelo, o creernos el sistema y participar gustosamente en la farsa como esclavos felices. En cualquier caso, alguien que fue muy importante en el Athletic, me lo ha resumido todo muy bien en tan solo dos palabras: ¡Qué asco!

 

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5 Comentarios

  1. Enorme, JCL, enorme!!!
    Este artículo debería ser leído en Lezama, en la caseta del 1er equipo, del Bilbao Athletic y Juveniles.
    Kepa se pira y el Athletic sigue.
    Salimos ganando. Se pira alguien que no quería estar, pastizal y liberación del tapón en el puesto mejor cubierto sin duda alguna.
    La pasta: para renovar a Remiro, pagar los sueldazos de renovaciones y figuras, medicina, preparación técnica, instalaciones… A currarselo mejor, porque la melancolía, la autocomplacencia, nos lleva a quedarnos quietos.
    El Capitalismo no espera, te deja tirao, te pasa por encima si no intentas ser el puto amo en todas las disciplinas que abarca el futbol Eso es competir en este negocio, que es una puta vacilada y esta infladisimo.80 kilos por un portero, 65 por un central, 222 por un aprendiz de payaso… ALGÚN DÍA ALGUIEN QUERRA COBRAR. Espero que más pronto que tarde.
    AUPA ATHLETIC ORAIN ETA BETI!

  2. Totalmente de acuerdo. No cambio ni una coma y me quedo con esas dos palabras ” QUE ASCO”.
    Y dejo estas preguntas. Consecuencia de esta reflexión.

    Se va a poder transmitir ÉTICA y COMPROMISO a esos jóvenes valores de nuestra cantera y a los niños que le idolateaban y buscaban su foto con él y su firma en las camisetas con los “Ídolos” que aupamos y creamos, cuando a las primeras de cambio, dan ejemplos demoledores, aplastando con millones,que algunos agradecen, con frases, como “pero ha dejado dinero”,toda la filosofía que queremos encarnar y poner en valor, con ejemplos y con la herencia que nos deja KEPA ARRIBAZALAGA???

    Sirven para algo las cláusulas salvo para hacer Caja??

    El que NO quiera marcharse y su ÚNICO fin sea llegar al PRIMER EQUIPO y dedicar sus vida al ATHLETHIC, no tendrá precio no necesitará cláusula. Las cláusulas sólo se ponen para cobrar porque en cuanto alguien las acepta y hasta las discute se está poniendo un precio, y no será disuasorio para el que quiera pagar dependiendo de su capacidad económica y capricho, sino la tentación de tener ante si una oferta mejor que la tiene firmada, y el ego de que alguien este dispuesto a pagar esa cantidad astronómica que firmó y ser noticia mundial y se olvidara del compromiso y de la ética y se IRA.

    Los REPRESENTANTES, esos que velan por el FUTURO de sus figuras, son los primeros interesados en mover los hilos para SU PROPIO NEGOCIO Y BENEFICIO.

  3. Juan Carlos, eres injusto con Kepa. No se va del Athletic por dinero, se va para competir al mayor nivel en el mejor espectáculo del mundo. Kepa se iría al Chelsea por el mismo dinero que gana en Bilbao, ni lo dudes. Pero él es un deportista de élite, y quiere competir para ganar. El Athletic no compite para ganar, sino para demostrar una idiosincrasia propia. O mejor dicho, su idiosincrasia es incompatible con un equipo de alto nivel, capaz de competir con los mejores. Con esta filosofía nunca ganará nada, y sus mejores deportistas, por mucho cariño que le tengan, y por mucho que nos duela, querrán irse siempre. Pero no por dinero, porque son deportistas, porque quieren ganar.

  4. Cómo no puede ser de otra manera, subscribo todas las líneas de este fenomenal artículo.
    El fútbol es una proyección de la sociedad: consumismo y capitalismo.
    Me cuesta creer que en el fútbol no haya burbujas como la del ladrillo. No se vislumbra el techo de las cifras obscenas que a las que se están llegando
    Cada vez cuesta más mantener la filosofía unica del Athletic y tenemos que exponerla y manifestarla continuamente para seguir adelante.
    Pero hay cosas que todavia podemos y debemos hacer:
    1. Hablar con intusiasmo, admiración, ilusión y son lágrimas en los ojos a nuestros hijos del Athletic.  Para que el próximo Kepa se acuerde de su aita, aitite,etc y no se le pase ni por la cabeza dejar el club
    2. El presidente debería fichar embajadores del Athletic con figuras iconicas y de  leyenda como Julen Guerrero, Dani, etc que impriman y marquen a fuego que es el Athletic en los jóvenes.

    No nos engañemos hay cosas que no se pueden pagar con dinero.

    Aupa Athletic

    Alberto Hernández Rico

  5. Gran artículo, lo mejor que he leído sobre este tema.
    Solo comentar que mi hijo de diez años se puso muy triste cuando le dí la noticia, es más, no se lo quería creer. Por tanto, Kepa, los siento por qué no somos así, pero: “no te podemos desear que te vaya bien, nos has hecho mucho daño y esperamos que te arrepientas de tu decisión”.

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