Pages Navigation Menu

Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Las lágrimas de Azpilicueta



Azpilicueta en un partido de la Premier contra el Wolverhampton

Azpilicueta en un partido de la Premier contra el Wolverhampton

El Colegio San Cernín ocupa una de las calles cercanas a uno de los extremos de la Ciudadela de Pamplona. Allí, entre todos los que juegan al fútbol en sus campos, César Azpilicueta es uno de sus hijos predilectos. Formado en las cuatro paredes de un centro educativo que surgió en régimen de cooperativa en 1974, el actual futbolista del Chelsea es una de las imágenes de referencia. Y lo cultiva, pues en cuanto tiene ocasión no ha dudado en acudir a actividades de su primer colegio. Allí arrancó su carrera con el balón y es suficiente eslabón para los que por allí pasan le tengan como un jugador a seguir.

Azpi (28 de agosto de 1989) está ahora en la Copa Confederaciones como jugador del Chelsea, aunque bien podría haber viajado a Brasil como jugador del Athletic. El tren del club rojiblanco ha pasado dos veces muy cerca de Azpilicueta, pero nunca con la suficiente fuerza para que el chico se hubiera subido.

Lateral derecho con recorrido para jugar más arriba e incluso para actuar por dentro, Azpilicueta irrumpió con fuerza como osasunista. El estreno le llegó en 2007 en el Bernabéu y hasta el verano de 2010 acumuló 126 partidos como rojillo. Habitual en las categorías inferiores de la selección y siempre en el foco de los fichajes, el Athletic le tuvo en el punto de mira hasta que el Olympique de Marsella decidió hacerse con sus servicios. Los franceses apostaron fuerte por su fichaje y con apenas 21 años recién cumplidos pagaron 6 millones de euros a los rojillos. El acuerdo incluía una serie de cláusulas por las que los bonus podían sumar tres millones de euros más. El Athletic, que en julio de 2006 había fichado por esos mismos seis millones de euros a Javi Martínez, trató de meter baza en la operación, pero las pretensiones de Osasuna le ahuyentaron. El club navarro se remitió a la cláusula de rescisión del contrato del futbolista (15 millones de euros) y en esas circunstancias el Athletic cerró la puerta. Un posible acuerdo no habría caído mal en el entorno de Azpilicueta, bien relacionado con Javi Martínez y con la idea de crecer más allá del ámbito futbolístico: estudiante de Empresariales y con su madre ejerciendo como profesora de Educación Primaria, su entorno valoraba con buena nota la posibilidad de desplazarse a Bilbao, donde podría haber seguido con sus estudios.

Las intenciones del Athletic chocaron con la firmeza de la junta directiva de Osasuna, que en un periodo tan corto de tiempo no podía permitir que otra de sus perlas volase a Bilbao. Y eso que el internacional tenía grandes asideros para vestir de rojiblanco. Además de su buena relación con Javi Martínez estaba el ascendiente que tiene sobre él Cuco Ziganda, que fue el técnico que le hizo debutar en Primera. Cuando Azpilicueta se fue al OM, Ziganda ya estaba desvinculado de Osasuna y de haber mandado solo la decisión del jugador, el consejo del Cuco habría sido en clave rojiblanca. Y la palabra de Ziganda es muy valorada por el jugador. “Cuco fue el entrenador que me dio mi primera oportunidad en Primera División”, recuerda siempre.

Emigró a Francia y el corazón del OM no fue todo lo grande que le hubiera gustado. Llegó a un equipo con excesivas ramificaciones y el colegueo de Osasuna quedó en el recuerdo. Allí no había almuerzos tras los entrenamientos; allí no había vida común más allá de campo de entrenamiento y de los partidos. Las estrellas del Marsella iban cada una por su lado y Azpilicueta tuvo un difícil periodo de adaptación. Para colmo, sin haber llegado al ecuador del campeonato, el lateral navarro se rompió la rodilla y estuvo seis meses de baja. Las lágrimas de la inactividad producida por la lesión se unieron a las sensaciones de soledad que se reprodujeron cuando volvió a jugar. Le costó adaptarse y uno de sus mejores escapes era acudir a las concentraciones de la sub-21, donde tenía oportunidad de relacionarse con chicos a los que conocía desde pequeño. Y en ese grupo había muchos jugadores del Athletic, con los que otra vez estuvo a punto de emparejarse.

El OM llegó al verano de 2012 dispuesto a hacer caja y puso en venta a casi toda la plantilla. Entre ellos estaba Azpilicueta. ¿Y el Athletic? Las ganas que tuvieron los rojiblancos dos años antes se habían atemperado y el club de Ibaigane quedó a la expectativa. Alrededor de Azpilicueta aparecieron muchos equipos y muchas cifras hasta casi hacer que parezca extraño que le seguía el Chelsea. Pues bien, el conjunto londinense cerró su fichaje con un contrato hasta junio de 2017. Con los blues ha jugado una veintena de partidos y participó en la final de la Europa League, que los ingleses hicieron suya. Nada se sabe sobre si Mourinho le pondrá en el mercado o decidirá quedarse. Eso sí, el Athletic es muy consciente de que si ahora quiere pujar por el navarro tendrá que hacerlo con cifras muy poderosas puesto que en estos años el chico de San Cernín se ha labrado un buen currículum.

Share This:

Un comentario

  1. Este chico para mi es uno de los grandes misterios sin resolver del futbol. Le he visto unos cuantos partidos y me ha parecido que ha jugado mal en casi todos. Me pasaba lo mismo con Roberto Canella, del Sporting, el otro lateral que compartía con él las selecciones inferiores, hablaban muy bien de los dos pero luego cuando los veía jugar me parecían muy mediocres.

    Recuerdo por poner un ejemplo la última temporada que jugó Yeste en San Mamés, que cuando se enfrentó a Azpilicueta lo volvió loco con sus internadas por banda… Y no es que Yeste fuera un prodigio de la velocidad y la internada precisamente.

    Lo dicho, nunca me ha convencido este jugador, aunque supongo que si ha llegado hasta tan arriba será por algo. Yo desde luego fichaba mucho antes a Raúl García, jugador ampliamente infravalorado y que en los pocos partidos que ha jugado con el Atletico este año lo ha hecho francamente bien. Si viniera Raúl García, aparte de aportar goles muy necesarios, en poco tiempo se convertiría tranquilamente en uno de los 3 mejores de nuestro equipo.

    Y por último un recado a nuestra directiva, somos junto con el Real Madrid el único equipo de primera que no tiene entrenador, la verdad no entiendo este impas de espera. De entrada se está perdiendo un tiempo valioso de cara a la planificación de la plantilla y la pretemporada y además esto no contribuye precisamente a ilusionar a la gente, cosa que considero bastante necesaria tal y como están las cosas.

    Un abrazo.