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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Lo importante y lo accesorio



Los jugadores del Athletic han empezado a quejarse del los arbitrajes. Foto MITXI

Los jugadores del Athletic han empezado a quejarse del los arbitrajes. Foto MITXI

En vísperas de recibir a la Real Sociedad en el Athletic concurren varios síntomas que suelen acompañar a los equipos que sufren la enfermedad de la escasez de puntos. A la mala suerte que le ha venido acompañando durante todo el año en sus más variadas manifestaciones, se han venido a sumar en las últimas semanas algunas lesiones de las que hacen daño al conjunto, lo que ha dibujado un panorama tan desolador como el que ofrecía el banquillo del pasado sábado en Málaga. Cuando parecía que el grupo se asentaba con el comienzo de la segunda vuelta, algunas ausencias forzosas han vuelto a desajustar las líneas por la falta de relevos de garantía. Por citar solo algunos casos, no se podía considerar a Ekiza como un titular, pero su lesión ha obligado a Bielsa a hacer movimientos que han afectado a toda la estructura del equipo. Tampoco es que Muniain estuviera haciendo una temporada ni siquiera aceptable, pero el que le sustituye no le mejora en lo individual ni aporta nada nuevo al resto del conjunto.

El cambio de portero a mitad de temporada y sin mediar lesión suele ser uno de los síntomas que anuncian con más claridad la presencia de una enfermedad. En el Athletic ha ocurrido varias veces a largo de su historia más reciente y siempre, obviamente, coincidiendo con sus peores momentos deportivos. Hay una larga lista de guardametas rojiblancos que pueden dar fe de ello. Al portero se le suele cambiar cuando ya no se sabe qué es lo que hay que cambiar; cuando se ha probado todo y no ha salido nada. El portero, muchas veces, suele ser el fusible que se quema por la sobrecarga de tensión que sufre todo el equipo. Iraizoz ha fallado y ha parado aproximadamente en la misma proporción que en las temporadas precedentes pero este año ha venido siendo señalado como culpable hasta que su situación se ha hecho insostenible. En qué proporción sus fallos transmiten inseguridad a la defensa o, por el contrario, en qué medida los errores defensivos le dejan solo ante el peligro, plantea una discusión bizantina. El dato indiscutible es que su cambio evidencia que hay problemas.

Por si fueran pocos los trazos que ahora mismo dibujan al Athletic como un equipo con muchas goteras, el hecho de que algún jugador como Herrera haya dirigido su mirada a los árbitros buscando culpables de esta situación completa un panorama ciertamente preocupante. No es buen síntoma que a estas alturas el equipo busque responsabildades en los arbitrajes. Seguro que todos podemos poner encima de la mesa media docena de jugadas o de situaciones en las que los jueces han perjudicado al Athletic, y hasta se pueden esgrimir estadísticas más o menos objetivas de penaltis, tarjetas o faltas, pero convengamos en que no es la mejor señal ésta de echar la culpa al árbitro.

En los análisis previos a la visita de la Real Sociedad, destacan dos datos: la designación del árbitro Undiano Mallenco y las ocho jornadas consecutivas en las que la Real Sociedad ha acabado jugando contra un rival en inferioridad numérica. El colegiado navarro es uno de esos que está bajo sospecha permanente por parte de la afición. Algunas de sus últimas actuaciones con el Athletic han sido ciertamente desafortunadas, pero no más que otras de otros colegiados con otros equipos. Mal asunto cuando la afición pide al club que se proteste y peor cuando es un jugador quien lo hace. Herrera haría mejor en analizar algunas de sus actuaciones que desembocaron en expulsiones que hicieron mucho daño al equipo.

Las sospechas sobre Undiano se suman a la insólita circunstancia de que la Real llega a San Mamés con la marca de ocho partidos consecutivos jugando contra diez. El mexicano Vela ha provocado cinco de esas ocho expulsiones. Se supone que a estas horas los defensas del Athletic habrán estudiado cómo regatea y cómo provoca las faltas del contrario. Pensar que también lo haya hecho el árbitro quizá sea demasiado suponer. Los árbitros españoles en general no destacan precisamente por su comprensión del juego ni por entender cuál debe ser su papel en el campo.

Los árbitros, las circunstancias del rival o las diversas variantes del infortunio pueden ser cuestiones determinantes en un momento dado, pero no dejan de ser elementos accesorios al juego. Lo verdaderamente importante es el nivel de juego que pueda alcanzar el Athletic cada partido. Mantener la solidez defensiva exigible a un equipo se su categoría y saber aprovechar las oportunidades ante la portería rival son las premisas fundamentales que debe observar el Athletic. Si finalmente lo hace, todo lo demás desaparecerá como por ensalmo. La verdad del fútbol está en las áreas. Más les vale a los rojiblancos centrarse en buscar esa verdad, que es lo importante, y olvidarse de lo accesorio.

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2 Comentarios

  1. No me gusto la forma que Bielsa utilizo para anunciar la sustitución de Iraizoz.

    Me preocupa mucho una defensa con San José y Laporte de centrales. En mi opinión, si estamos obligados por lesiones a jugar con esa pareja de centrales ante la real, se debería reforzar la contención en el medio campo. Hay que tomar en cuenta que Iturraspe no está atravesando un buen momento de forma.

    Me gusta que Bielsa le dé la oportunidad a Aduriz de salir del mal momento con minutos en la cancha. Luego del codazo accidental a Marc Valiente, Aduriz ha tenido un bajón, lo cual demuestra que tanto afecta lo anímico en el rendimiento de los jugadores.

    El partido es extremadamente difícil, y demanda mucha concentración. Ojalá los jugadores sean capaces de dejar fuera del terreno todo esos elementos que los distraen con tanta facilidad, castigándolos con una saña increíble, que sin lugar a dudas luce como mala suerte.

  2. Me sabe mal verte tan decaído, Juan Carlos. Últimamente te leo (y te escucho los lunes) bajo de moral, incluso decepcionado. No te dejes llevar por el pesimismo, hombre, que de peores hemos salido y jugando muchísimo menos que ahora.

    Ya sé que lo nuestro en las áreas es deprimente, pero los derbys se suelen decidir por cosas que tienen más que ver con el ánimo que con la calidad futbolística. Si hoy el público está como parece que va a estar, los chavales se van a venir arriba y vamos a ganar.

    Aún quedan partidos para mejorar esto. Son muchas defecciones, muchas lesiones, muchos errores por parte de directiva y cuerpo técnico… pero nada irremediable. Preocupémonos por hacer limpieza y enderezar el rumbo pensando en la próxima temporada y confiemos en la capacidad del equipo. Y no dramaticemos tanto, que todos los equipos cambian alguna vez de portero y no es tan grave.

    Estuve en San Mamés en el último 3-0, con Mendilíbar. ¡Cuánto daría por poder estar hoy en el último derby! Lo veré por la tele y espero que se repita aquél resultado. Marcelo va a conseguir meterles en la cabeza que hoy tienen que asfixiar al rival y que van de ganar. Soy optimista.

    Suerte y gracias una vez más por este blog. ¡Aúpa, Juan Carlos!