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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

No ha sido el Athletic el que ha metido la pata



Josu Urrutia con el presidente de la FVF Iñaki Gómez Mardones. Foto MITXI

Josu Urrutia con el presidente de la FVF Iñaki Gómez Mardones. Foto MITXI

El acto central de la despedida de San Mamés el próximo día 5 de junio será un partido entre el Athletic y una selección de Bizkaia. El club rojiblanco homenajea así a su campo y al fútbol que le ha venido sustentando a lo largo de sus 115 años de historia. San Mamés tampoco es ajeno a la Federación Vizcaina de Fútbol, tal y como recordó su presidente Iñaki Gómez Mardones en la rueda de prensa de presentación del partido. No han sido pocas las finales de categorías inferiores y regionales o los partidos que diversos combinados vizcainos han jugado en la catedral a lo largo de su historia. San Mamés es Athletic, claro, pero también Bizkaia y, en este sentido, la elección del partido tiene una alta carga simbólica. Seguramente cualquier otro rival de más postín en el concierto internacional hubiera dado más relumbrón al acontecimiento, pero según explicó Urrutia, el club ha querido primar lo emotivo sobre otras cuestiones y en este sentido la elección no ha podido ser más acertada.

La elección de rival para la despedida de la catedral ha tenido, sin embargo, su intrahistoria como, por otra parte, tienen todas las decisiones que ha tomado la actual junta directiva, sean éstas cuales sean. Y no es por casualidad. A ojos de ciertos sectores los socios del Athletic votaron masivamente al cantidato equivocado el 7 de julio de 2011. Josu Urrutia es el presidente que más votos ha cosechado para llegar a Ibaigane y de un análisis pormenorizado de su gestión no se desprenden más errores, ni más graves, que los que hayan podido tener prácticamente todos sus antecesores. La lamentable nota que publicó el club en respuesta a la famosa rueda de prensa de Marcelo Bielsa por las obras de Lezama fue, sin duda, el momento más desafortunado de la junta actual. Han pasado diez meses de aquello y todavía colea lo que hace indicar que los críticos no han encontrado más motivos para censurarle salvo la los derivados de la política de comunicación del club.

Algo de eso ha sucedido con el anuncio del partido de despedida de San Mamés. La publicación en un medio local de la identidad del presunto invitado al partido, el Nacional de Montevideo, provocó una reacción en cadena de opiniones y valoraciones a favor y en contra, sin que desde Ibaigane se confirmara ni desmintiera la información. Antes, el mismo medio había publicado los nombres de Boca Juniors y River Plate, como posibles invitados.

Se creó una realidad que finalmente ha resultado ficticia y se pretende que la responsabilidad sea del Athletic, personalizada en su presidente Josu Urrutia. En las redes sociales se pueden encontrar incluso preocupadísimos aficionados bilbainos que no saben cómo reparar el honor del Nacional de Montevideo presuntamente ultrajado  por el desprecio del Athletic. El titular publicado en el medio que difundió el nombre del equipo charrúa una vez comprobado que no sería el invitado, pretende situar las responsabilidades en otro sitio muy alejado de sus páginas: «El Athletic renuncia al Nacional…».

Dos diarios uruguayos respaldan, sin embargo, la versión que dio Urrutia en su rueda de prensa. No había nada cerrado y el Athletic no ha incumplido absolutamente ningún acuerdo. El diario La República en crónica firmada por su periodista Ignacio Álvarez en la sección Tribuna, que es como llaman en ese diario a la sección de Deportes,  dice: «El dirigente José Fuentes explicó a TRIBUNA que el acuerdo se trabó por “diferencias contractuales” de carácter económico. En principio esta invitación le iba a dejar a Nacional unos 70 mil dólares libres. Por su parte, el presidente Eduardo Ache, también consultado por TRIBUNA, manifestó que fue una posibilidad que “nunca estuvo firme” y que “nunca hubo acuerdo”, ya que Nacional no aceptaba la propuesta económica del club vasco».

Esta versión la ratifica el diario El Observador que señala: «Nacional y Athletic Bilbao no jugarán el amistoso que se había pautado para el 5 de junio en el San Mamés, previo a la demolición de ese estadio por «diferencias» en el arreglo al que se había arribado. El dirigente de la institución tricolor, Claudio Puig, aseguró a El Observador que «hubo algún chisporroteo en las cláusulas del acuerdo», con «algunos cambios en el medio», que llevaron a que finalmente se decida «de común acuerdo» no realizar con el equipo albo ese partido«.

El relato de Urrutia gana credibilidad y parece coherente a la luz de lo manifestado por los dirigentes del equipo uruguayo en la prensa de su país. Según el presidente rojiblanco el Athletic ha estado sondeando estos dos últimos meses la disponibilidad de diversos equipos haciéndoles llegar sus condiciones económicas y finalmente ha optado por la idea de la selección de Bizkaia. Es evidente que ese sondeo ha ido dejando huellas y pistas que han seguido los medios de comunicación cumpliendo con su obligación y que tanto los equipos argentinos antes mencionados como el conjunto uruguayo, habrán estado en contacto con el Athletic o con sus representantes, pero parece igual de claro que en ninguno de los casos de llegó a acuerdo alguno y la cosa no pasó del lógico y habitual protocolo que se sigue en estos casos. Que alguien se haya precipitado no es responsabilidad del Athletic.

Comunicar la idea a la Federación Vizcaina con dos semanas de antelación a la fecha prevista para el evento tampoco parece el colmo del despropósito y de la improvisación como se quiere hacer ver desde algunos sectores. Dos semanas es tiempo más que suficiente para armar un equipo de esas características al que le sobrarán voluntarios para jugar. Se trata de un amistoso, no de la final de la Copa del Mundo.

La elección podrá gustar a unos y disgustar a otros. Cuando Brasil jugó en San Mamés por el Centenario del Athletic, no faltaron voces que censuraron que el club no se acordara del fútbol local en tan magno acontecimiento. Pero de ahí a elevar el tono de las acusaciones y de las críticas, como si dirigentes o altos empleados que llevan muchos años gestionando el club fueran unos ineptos o unos irresponsables, va un abismo. Si alguien ha metido la pata en este asunto, no ha sido el Athletic.

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3 Comentarios

  1. Estimado Juan Carlos.
    Con relación al tema que nos ocupa, y absolutamente horrorizado por el tratamiento que por parte del Club se pretende dar a un acto de cierta trascendencia, y, desde luego, irrepetible, permíteme que copie el escrito que hace apenas un par de minutos he enviado a un conocido periódico local.

    «Egun on

    Tomábamos ayer la espuela Joseba, Carlitos -¡Carlitos Bilbao!- y el menda en el bar de siempre, cuando salió el tema de la despedida de San Mamés. Hubo gritos, puñetazos sobre el mostrador, palabrotas, y muy mala leche, por cuanto los tres entendíamos que la ceremonia de despedida de algo que es irrepetible no va a tener más relevancia que el cierre diario del Eroski de Ercilla.
    “¿Cómo leches se les ha ocurrido esto?” bramábamos los tres, a veces al unísono. “San Mamés es un referente del mundo mundial. Por aquí han pasado los mejores. Aquí se han creado leyendas. ¿Cómo leches se les ha ocurrido esto?” repetíamos una y otra vez a voz en grito, pero con el resto de la parroquia ya de nuestra parte.
    Y como no era cuestión de martillar el mismo clavo una y otra vez; y como los tres somos bilbaínos de pro; y como los tres somos de buena imaginación, en especial a partir del sexto o séptimo vaso de peleón –y cayeron bastantes más- comenzaron a surgir, torrenciales, impetuosas, diversas propuestas para el Día Señalado, parte de las cuales me atrevo a transcribir aquí.

    Para empezar, la ceremonia de clausura no debe circunscribirse a un único día. Lo será a lo largo de 4 o 5 días. Además, será en verano, en las cercanías de algún festivo notable, o puente. Con Bilbao lleno de gente, como corresponde a las fechas… y a la multitud de amantes del fútbol venidos de todo el mundo para la ocasión. Con toda la ciudad engalanada. Con txoznas y terrazas a toda pastilla. Con camisetas de propaganda para todos. Con las televisiones de medio mundo en el cogote. ¡Bilbao capital del balompié cósmico!
    Un día juegan las chicas contra la selección mundial femenina. Concursos gastronómicos. Bandas me música por las calles. Pintxos especiales en los bares. Otro día los juveniles y los “sub- lo –que- sea” contra sus homólogos universales. Otro, patxanga de viejas glorias de distintas procedencias. Mesas redondas. Pantallas por todo Bilbao emitiendo los mejores momentos del club. El rostro de Pitxitxi y su legendario pañolón, ubicuos por la Villa..
    Y al final, un sábado a las 19 horas, el Partido de la Historia: Athletic-Selección del Mundo. Las luces de San Mamés a tope. Incursión previa al campo de infinitos jugadores-leyenda, árbitros, personajes públicos, entrenadores. Todas las televisiones del planeta a codazos para coger los mejores sitios. Goikoetxea y Maradona fundidos en un abrazo fraternal en el medio del campo. Delirio en las gradas.
    Pero hay más. El desplazamiento de los jugadores del Athletic al viejo estadio se verificaría en dos o tres tramos. El primero de ellos EN GABARRA desde el Ayuntamiento hasta el Palacio Euskalduna. Riberas abarrotadas de peña. Lloros. Niños cantando el Himno. Miles de turistas es éxtasis. Viejos llorando a moco tendido… Y luego, cuando suene por última vez el Himno en el viejo campo…. No puedo seguir. Estoy moqueando.

    Urrutia y Junta directiva: ¡espabilad, que queda tiempo! Y… tristes; que sois unos tristes.»

    Egun on

    Tomábamos ayer la espuela Joseba, Carlitos -¡Carlitos Bilbao!- y el menda en el bar de siempre, cuando salió el tema de la despedida de San Mamés. Hubo gritos, puñetazos sobre el mostrador, palabrotas, y muy mala leche, por cuanto los tres entendíamos que la ceremonia de despedida de algo que es irrepetible no va a tener más relevancia que el cierre diario del Eroski de Ercilla.

    “¿Cómo leches se les ha ocurrido esto?” bramábamos los tres, a veces al unísono. “San Mamés es un referente del mundo mundial. Por aquí han pasado los mejores. Aquí se han creado leyendas. ¿Cómo leches se les ha ocurrido esto?” repetíamos una y otra vez a voz en grito, pero con el resto de la parroquia ya de nuestra parte.

    Y como no era cuestión de martillar el mismo clavo una y otra vez; y como los tres somos bilbaínos de pro; y como los tres somos de buena imaginación, en especial a partir del sexto o séptimo vaso de peleón –y cayeron bastantes más- comenzaron a surgir, torrenciales, impetuosas, diversas propuestas para el Día Señalado, parte de las cuales me atrevo a transcribir aquí.

    Para empezar, la ceremonia de clausura no debe circunscribirse a un único día. Lo será a lo largo de 4 o 5 días. Además, será en verano, en las cercanías de algún festivo notable, o puente. Con Bilbao lleno de gente, como corresponde a las fechas… y a la multitud de amantes del fútbol venidos de todo el mundo para la ocasión. Con toda la ciudad engalanada. Con txoznas y terrazas a toda pastilla. Con camisetas de propaganda para todos. Con las televisiones de medio mundo en el cogote. ¡Bilbao capital del balompié cósmico!

    Un día juegan las chicas contra la selección mundial femenina. Concursos gastronómicos. Bandas me música por las calles. Pintxos especiales en los bares. Otro día los juveniles y los “sub- lo –que- sea” contra sus homólogos universales. Otro, patxanga de viejas glorias de distintas procedencias. Mesas redondas. Pantallas por todo Bilbao emitiendo los mejores momentos del club. El rostro de Pitxitxi y su legendario pañolón, ubicuos por la Villa..

    Y al final, un sábado a las 19 horas, el Partido de la Historia: Athletic-Selección del Mundo. Las luces de San Mamés a tope. Incursión previa al campo de infinitos jugadores-leyenda, árbitros, personajes públicos, entrenadores. Todas las televisiones del planeta a codazos para coger los mejores sitios. Goikoetxea y Maradona fundidos en un abrazo fraternal en el medio del campo. Delirio en las gradas.

    Pero hay más. El desplazamiento de los jugadores del Athletic al viejo estadio se verificaría en dos o tres tramos. El primero de ellos EN GABARRA desde el Ayuntamiento hasta el Palacio Euskalduna. Riberas abarrotadas de peña. Lloros. Niños cantando el Himno. Miles de turistas es éxtasis. Viejos llorando a moco tendido… Y luego, cuando suene por última vez el Himno en el viejo campo…. No puedo seguir. Estoy moqueando.

    Urrutia y Junta directiva: ¡espabilad, que queda tiempo! Y… tristes; que sois unos tristes.

  2. Egun on de nuevo

    Vuelvo a conectarme y veo que el mensaje está repetido. No sé lo que ha pasado, pero como soy un tarugo en esto de la informática, no descarto nada.
    Y con relación al mensajito en sí, comentar lo siguiente:
    Como os he dicho, he colgado el articulillo en la edición digital de un periódico local –partido en cinco o seis trozos, por el asunto de los caracteres máximos admitidos en cada mensaje- y por los negativos que están recibiendo, sospecho que el artículo en su totalidad es susceptible de ser leído en claves distintas, y en determinados ámbitos se ha interpretado como “afrentoso”.
    Pues bien, para que no haya dudas, al menos en este lugar, decir por mi parte que las propuestas que en él se indican están hechas TODAS a buena fe. NINGUNA propuesta tiene doble sentido o es cínica. Si en ocasiones he exagerado ha sido para incidir, resaltar, o hacer ver, la dimensión, las posibilidades, de una ceremonia factible y necesaria. (Obviamente, me doy cuenta que la propuesta que hago de abrazo entre Goikoetxea y Maradona puede ser interpretada como un sarcasmo por mi parte… pero no es mi intención; lo único que desearía es ser testigo –si tal cosa pudiera ocurrir- de la reparación de un momento que en su día fue histórico, y que ahora, en este escenario concreto, en esta fecha concreta, y con los medios de comunicación operando a niveles e intensidades desconocidas en la fecha del “incidente”, podría serlo más.)
    Por descontado, lo de la gabarra también va en serio.
    ¿Os imagináis una “semana de despedida de San Mamés” en Bilbao en el mes de junio, debidamente organizada y publicitada?
    Yo sí, y no me cabe duda de que asistiríamos a un hecho histórico de primera magnitud que ocuparía por siempre un lugar en nuestros corazones… y cerebros.

  3. “Que la realidad no te estropee un buen titular”, también lo recogía el Plan ZEN. No sigo por aquí, no por falta de ganas, sino por no pisar campo embarrado. Este tipo de artículos, en este caso el que citas, JCL, nos demuestran una vez más cuales son los objetivos, métodos y estrategia por las cuales viven para comer algunos. Joder!, ya vale que sean intocables! Me alegra leer que algunos, independientemente de su ideología, retratéis a aquellos, sin faltar al respeto y sin mentir.
    Cambiando de tema, elaborado plan festivo J. Palmer. A mi ojo, presupuesto de 10 m. de euros. Me quedo con el contenido festivo que propones pero olvídate del mundo. Decidido el partido contra la selección de Bizkaia efectivamente se potencia lo emotivo y estoy de acuerdo que es lo más importante. Ya veremos cómo se viste la fiesta que hay múltiples opciones y casi todas buenas.
    AUPA ATHLETIC!!!