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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Parece que ha pasado un siglo



Hace 37 años los jugadores del Athletic y de la Real dieron una lección de compromiso

Hace 37 años los jugadores del Athletic y de la Real dieron una lección de compromiso

Hoy hace 37 años que se produjo la imagen que vemos arriba. Hacía un año que Franco había muerto en su cama dejándolo todo atado y bien atado. La última liga en vida del dictador la había ganado el Real Madrid y la primera tras su desaparición también fue para los blancos. El Athletic quedó décimo aquella 74-75 y quinto la 75-76. Los primeros compases de la 76-77 no pasaban de ser regulares para aquel equipo que todavía no sabía que estaba disputando una temporada que pasaría a la historia por llegar a su primera final europea. Nadie lo sabia entonces, mientras Koldo Agirre trataba de afinar una alineación que la afición seguiría recitando de memoria muchos años después.

Fraga, que ya llevaba un par de trimestres siendo un demócrata de toda la vida, y era a la sazón responsable de una cartera de Gobernación en cuya nómina figuraban tipos como Billy el Niño, hoy reclamado por la Justicia argentina, ya se había autoproclamado propietario de la calle y en un alarde de tolerancia propio de demócratas de su talante había advertido que la ikurriña solo se legalizaría pasando por encima de su cadáver. No era cosa de tomar a la ligera la palabra de un tipo que era el responsable último de la matanza que unos meses atrás se había producido en Gasteiz.

Aquel 5 de diciembre de 1976 el Athletic llegó con muchas dudas a Atocha. Había ganado y perdido los mismos partidos, cuatro, y sumaba tres empates. Nada hacía presagiar que acabaría aquella Liga ocupando el tercer puesto. Como nada hacía presagiar lo que ocurriría aquella soleada tarde en el viejo y abarrotado campo donostiarra aunque, quien más, quien menos, soñaba con la posibilidad de que algo podía pasar.

Tal y como cuentan los principales protagonistas, fueron algunos jugadores de la Real quienes lo prepararon todo. En el vestuario del Athletic se presentaron antes del partido Uranga, Kortabarria y Murillo, según recuerda Iribar. Plantearon su propuesta y el Txopo la trasladó al resto de sus compañeros poniendo una sola condición: la decisión tenía que ser unánime. Diez minutos después solo quedaba pulir los últimos detalles de una operación nada sencilla. Uranga había conseguido colar en el campo una ikurriña artesanal cosida por su propia hermana y ya solo quedaba que los dos equipos salieran juntos al terreno. El que llevaba la iniciativa no estaba en la convocatoria de la Real, así que esperó a los dos capitanes con la ikurriña justo al lado del banquillo. Con Iribar y Kortabarria al frente y Uranga a su lado, vestido de calle, saltaron al campo Arconada, Txoperena, Gaztelu, Diego, Murillo, Idigoras, Zamora, Satrustegi, López Ufarte, Lasa, Guisasola, Madariaga, Eskalza, Oñaederra, Villar, Churruca,Dani, Carlos y Rojo. Una colección de campeones comprometidos con sus colores y con la sociedad de la que formaban parte.

El Athletic perdió aquel partido 5-0, era la décima derrota consecutiva en Atocha, y no volvería a ganar en aquel campo hasta siete años después. Al día siguiente, los leones tomaban un avión en Sondika para disputar ante el Milan el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa de la UEFA. Otro partido para la historia. El 4-1 de la ida quedó anulado en el minuto 82 al marcar los italianos de penalti el 3-0. Cinco minutos después Rojo caía en el área contraria y Madagariaga, un témpano hacía desde los once metros el gol que llevaba al Athletic a los cuartos de final. Mes y medio después la ikurriña era ya legal sin que se tengan noticias de que repercutiera demasiado en la salud del ministro de Gobernación.

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Un comentario

  1. Es que fue en el siglo pasado, Juan Carlos, casi de cuando el fútbol, salvo en el campo en directo, era en blanco y negro.