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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Paso adelante tras el susto



Vasileiadis bota el balón ante un rival

Vasileiadis bota el balón ante un rival. Foto ACB

El Bilbao Basket se lleva el primer derbi del curso y su primer triunfo como visitante pese al bache de diez minutos que dio vida al Lagun Aro

El Bilbao Basket olvidó por unas horas los problemas derivados de la ruptura con su patrocinador y se trajo de Donostia su primera victoria de la temporada como visitante, que iguala el balance de sus seis visitas al marco incomparable. No está mal que algo que la pasada campaña no se produjo hasta el mes de enero haya llegado en esta ocasión en la tercera jornada, en la que solo dos equipos han ganado fuera de casa: los bilbainos y el Caja Laboral. Es cierto que los triunfos lejos del abrigo de la propia afición están caros en la Liga Endesa, pero el Bilbao Basket logró, a pesar del susto provocado por diez minutos horribles a caballo del tercer y el último cuarto, imponer las distancias que ahora mismo le separan del Lagun Aro GBC.

Es difícil recordar un derbi reciente en el que uno de los equipos ganara por diecisiete puntos al descanso y por la misma distancia cuando se habían cumplido 26 minutos de juego. Quizás esos inesperados laureles provocaron que el Bilbao Basket se durmiera y permitiera que los donostiarras se metieran a base de triples en un partido que les quedaba ya muy lejano después de que su rival le dominara de cabo a rabo durante el segundo cuarto. Y gracias porque algunas perdidas de balón absurdas impidieron que los vizcainos tomaran rentas más amplias.

Los jugadores de Fotis Katsikaris bajaron su intensidad y su concentración en ese tramo del derbi que pudo ser fatal, al tiempo que una zona ordenada por Sito Alonso provocó un cortocircuito en el ataque bilbaino, que ni encontraba a sus tiradores en buenas posiciones ni alimentaba a sus pívots en unos minutos en los que el nigeriano Ekene Ibekwe se hizo el amo de la zona. Fue una trampa en la que el Bilbao Basket de forma repetida y sorprendente.

El orgullo, su virtud más reconocible ahora mismo, impulsó al Lagun Aro, que puso el balón en manos de Raulzinho Neto para generar todo tipo de desequilibrios en la defensa del Bilbao Basket. Así, el brasileño puso a su equipo delante a cinco minutos del final. Había que jugar un nuevo partido y los hombres de negro supieron hacerlo. Reiniciaron su sistema operativo e hicieron las cosas necesarias para sumar ese triunfo que podía escaparse por un exceso de confianza. En esos momentos, los veteranos cogieron el toro por los cuernos en la antigua plaza de toros de Donostia. Mumbrú anotó su único triple para congelar las ansias de los guipuzcoanos, Hervelle palmeó un balón al límite de la posesión y firmó tres defensas excelentes en ese tramo final y Raúl López remató a los guipuzcoanos con un triple que puso a su equipo cuatro puntos arriba y una canasta a 26 segundos del final en un saque de fondo que volvió a poner de manifiesto el valor del jugador de Vic, que siempre saca algo de su enorme chistera de recursos técnicos.

Luego, llegó el momento de la polémica por ese triple anulado a Ibekwe por cometer pasos -eso decretaron los árbitros- y por ese tiempo muerto no concedido a Sito Alonso tras la última acción del base del Bilbao Basket. Son las pinceladas que siempre adornan los derbis, aunque en esta ocasión el hecho de que se llegara a un final abierto a cualquier desenlace fuera más por deméritos del equipo bilbaino, que aún debe mejorar en algunas cuestiones. Por un lado, resulta llamativo que después de tres jornadas los mejores reboteadores sean los aleros y que entre los hombres de juego interior apenas promedian diez rebotes por partido. El Bilbao Basket es el segundo mejor conjunto en el rebote defensivo, pero uno de los peores en el ofensivo.

La otra paradoja es que el mejor tirador del Bilbao Basket está siendo Adrien Moerman, que lleva un 60% en triples. Con este acierto del francés se contaba, pero no así con que los bases y escoltas se muevan por debajo del 25%. Katsikaris va a tener que activar a Vasileiadis y Pilepic, conseguir que les lleguen balones en mejores condiciones, si no quiere que este tipo de dispositivos zonales aparezcan de forma habitual en los planteamientos de los rivales. Pasó en Gran Canaria, pasó en Donostia y pasará ante otros equipos que ceden centímetros a los bilbainos en las posiciones exteriores y niegan la posibilidad de que Mumbrú genere juego desde el poste bajo.

El sábado llegará a Miribilla el invicto Asefa Estudiantes de Txus Vidorreta y, conociendo al técnico de Indautxu, preparará todo tipo de barreras tácticas para tratar de sumar su primer triunfo como técnico de ACB en el pabellón que está al lado de su casa. El Bilbao Basket debe aprovechar la inercia del triunfo en el primer derbi del curso para tratar de hacer acopio de triunfos antes de entrar en noviembre en la exigencia de dos partidos semanales. El equipo sigue dando pasos adelante a la espera de que todos los nuevos alcancen el mejor nivel de acoplamiento a sus compañeros y a los rigores de la competición.

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