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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Pinceladas para el optimismo



El Gescrap Bizkaia agradó en el amistoso de Basauri, pese a la ausencia de algunas piezas importantes en su nuevo proyecto

Había ganas, muchas ganas, de ver al Gescrap Bizkaia, de comprobar las constantes vitales de este nuevo proyecto que por tercera temporada encabeza desde el inicio Fotis Katsikaris. El conjunto bilbaino no defraudó a los 700 espectadores que acudieron a Artunduaga porque, pese a que el choque no se disputó en las mejores condiciones ambientales, mostró frescura y determinación y logró ante el Lagun Aro un triunfo claro que quizás indique las diferencias que puede haber este curso entre unos y otros.

Se suponía que a una escasa semana del inicio de la Liga Endesa el cuadro tenía que estar casi acabado, pero como había anunciado Roger Grimau en Basauri solo se vieron pinceladas. De buen trazo, dicho sea de paso. Las ausencias de Nikos Zisis, Lamont Hamilton y Axel Hervelle, quizás tres titulares en los planes iniciales del técnico, impiden aún mostrar la obra como estaba pensada. Hay que seguir dando retoques y, sobre todo, incorporar la variedad cromática que deben aportar tres jugadores importantes, cada uno en su rol.

La primera pincelada que deja este Gescrap Bizkaia es que es más ligero y más móvil, sobre todo en su juego interior, lo que le va a llevar a estirar su defensa, a arriesgar en algunas situaciones como los bloqueos directos con la confianza de que los jugadores van a ser capaces de recuperar sus posiciones con celeridad. El equipo bilbaino ha perdido al mejor taponador del curso pasado (D’Or Fischer) y a falta de quien proteja la zona, quizás pueda recuperar más balones en las líneas de pase con una mayor actividad de piernas y manos. Quizás no haya entre los ‘hombres de negro’ verdaderos especialistas en la materia defensiva, por eso resulta imprescindible contar con Hervelle en su mejor condición el mayor tiempo posible.

El mayor problema puede llegar por la acumulación de faltas. Milovan Rakovic y Adrien Moerman no son, precisamente, hermanitas de la caridad y van a pagar el peaje de todos los nuevos en la Liga, aunque sea injusto. Hamilton tiene experiencia en el baloncesto estatal tras su paso por el Inca y el Tenerife en la LEB, pero tener tres novatos en el juego interior obligará a andar con cuidado si se quiere mantener una alta intensidad. Por si acaso, ahí está Samb para cubrir huecos.

En la parcela ofensiva, es evidente que el Gescrap Bizkaia va a cambiar mucho. La sola presencia de Moerman permite contar con una pieza de la que el equipo ha carecido desde que se fue Damir Markota: ese cuatro abierto que resulta imprescindible en el baloncesto moderno para generar espacios. El francés mezcla bien con Rakovic y Hamilton, cuando pueda jugar, alternará los puestos de cuatro y cinco. El estadounidense llega de Francia con un interesante 38% en triples, lo que hace que el equipo siempre pueda disponer de una amenaza de sus pívots desde el exterior. Con esto se consigue abrir el campo para que Mumbrú y Grimau puedan generar ventajas desde el poste bajo. Ambos son de los mejores de la Liga en esa cuestión, pero necesitan una zona descargada para atraer ayudas y explotar su capacidad de pase.

Será por eso también que al Gescrap Bizkaia se le vio en Basauri utilizar el ‘pick and roll’ mucho más de lo que lo hacía cuando tenía en sus filas a otro especialista como Marko Banic. Quizás fuera por despistar. El caso es que al conjunto vizcaino no le faltarán puntos. Vasileiadis y Pilepic ejercerán el papel de tiradores, aunque en el último amistoso tuvieron pocas opciones claras de lanzar, y Zisis y Raúl López, que sigue dando cursos de fundamentos cada vez que salta a la cancha, llevarán la batuta sin prisa, pero sin pausa. Porque la gran duda del seguidor bilbaino es saber a qué ritmo va a jugar su equipo.

Katsikaris dijo, con razón, que tiene que correr el balón. Con Aaron Jackson el Gescrap Bizkaia corría mucho, llegaba muy rápido, pero también sufría momentos de atascos porque el estadounidense retenía demasiado la pelota entre sus manos en busca de soluciones, brillantes cuando eran individuales, atascadas cuando eran colectivas. Ahora, con dos bases puros, de probado oficio en el puesto, el Gescrap Bizkaia quiere controlar el juego, lo que no significa especular o frenar. Entre el ‘run and gun’ y el ‘toston ball’, hay un amplio espacio temporal que es el que Katsikaris quiere explotar. Sus bases decidirán cuándo y cómo. Habrá menos posesiones, pero probablemente serán más efectivas.

A todas estas pinceladas se añadirán otras este lunes cuando el Gescrap Bizkaia reciba al Caja Laboral en el Bilbao Arena para la semifinal de la Euskal Kopa. Hervelle y Hamilton estarán de vuelta y darán una idea más aproximada del cuadro ante un rival que al olor de un título, por pequeño que sea, siempre se crece. La plantilla bilbaina cree que la pretemporada ya ha acabado, que el choque del lunes ya exige la mayor motivación y el máximo esfuerzo. Será el test definitivo para un comienzo de campaña nada sencillo que obligará a viajar al CID de Las Palmas, donde el equipo bilbaino no ha ganado nunca en la ACB, y recibir en Miribilla al campeón Barcelona. El pasado no cuenta: el nuevo Gescrap Bizkaia también envía señales para el optimismo.

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Un comentario

  1. Todavía no he podido ver al GBB, pero el juego interior no es nada prometedor, pensaba que lo reforzarían un poco más. En cualquier caso ZISIS es un fitxaje sideral!!!!