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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Por fin buenas noticias en el Athletic



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Por primera vez la estadística coincide con el marcador en un partido del Athletic, lo que de por sí constituye una excelente noticia. El equipo de Bielsa remató dos veces entre los tres palos y marcó un gol; del Celta cobró un solo remate a puerta y se quedó a cero.  Tal y como está transcurriendo el año no es descartable que algún equipo le marque al Athletic sin rematar una sola vez, cosas más increíbles se han visto en el fútbol. Pero como queda dicho, esta vez la estadística estuvo acorde con el resultado: ganó el equipo que más remató y el que más trabajó a lo largo de los noventa minutos para hacerse con los tres puntos.

Pero una cosa es la visión global y el balance final y otra los detalles. Pertenece al pensamiento bielsista esa idea de que tan importante es cómo se recorre el camino que lo que ocurre en la meta. El Athletic y el Celta no ofrecieron digamos que uno de los quinientos mejores partidos que se hayan visto en San Mamés, precisamente. Protagonizaron un choque enrededado, confuso, en el que unos no quisieron y los otros no pudieron. Al Athletic le costó arrancar, tanto que el gol de Aduriz llegó en el primer remate del partido, cuando ya se había rebasado la media hora de juego.

Los rojiblancos parecieron preocupados sobre todo por no caer en los mismos errores de siempre. Se apreció una cierta obsesión por asegurar, por no perder el sitio, por no echarlo todo a perder por hacer el canelo, en definitiva. El legendario ataque desaforado de este Athletic de Bielsa, con llegadas masivas al área, en oleadas, no se produjo en ningún momento. Los leones estuvieron comedidos, desconfiados, se podría decir. Primando la solidez ante la fantasía, el pájaro en mano en definitiva. Sería exagerado decir que el Athletic pecó de esa mezquindad a la que se ha referido en alguna ocasión Bielsa, pero fue sin duda un equipo más calculador de lo habitual. Y le fue bien.

Esta actitud la personificó Ramalho en los primeros minutos. Remiso a ganar terreno por la banda por miedo a perderlo a su espalda, su estatismo privó al equipo de una de sus bazas ofensivas más queridas, la triangulación en la banda moviendo el balón dentro-fuera-dentro. La actitud del chaval es perfectamente comprensible habida cuenta de las cosas que se han visto en San Mamés. Cuando perdió el miedo y se decidió a jugar el balón en lugar de asegurar siempre el pase atrás, el ataque del Athletic ganó enteros y Ramalho consiguió incluso levantar un par de centros de calidad. Su entrada en el partido fue una buena noticia, confirmada por la firmeza con la que se desenvolvió en el segundo tiempo. Es prematuro hablar de futuro o de relevos, pero parece que el desierto que se ve detrás de Iraola empieza a estar habitado.

En el otro lado Ibai Gómez se ganó la ovación de despedida del público por su actitud y, sobre todo, porque suyo fue el magnífico centro que propició el único gol del partido. El de Santutxu ya lleva los suficientes partidos con el primer equipo como para que su juego no provoque sorpresas. Tiene un toque más que estimable para centrar o rematar tanto en carrera como a balón parado, una disposición para el trabajo propia de un meritorio y unos recursos más bien limitados cuando tiene que encarar o rebasar a un rival. Para Bielsa es el jugador número doce o trece, uno de esos suplentes que acaba jugando más minutos que algún titular, pero al que le cuesta hacerse con el puesto en propiedad.

Mikel San José fue otra de las buenas noticias que deparó el partido. Hablamos de uno de los futbolistas de mayor calidad individual de la plantilla que, sin embargo, se estaba diluyendo en un magma de errores, blandura y mala suerte. Bielsa le recuperó para ocupar el puesto de Iturraspe y la cosa funcionó. San José aportó equilibrio defensivo, estuvo muy oportuno corrigiendo algunos errores ajenos, sobre todo en el primer tiempo, y trató de mover la pelota con criterio a la hora de montar el ataque, faceta en la que, sin embargo, no estuvo tan fino pese a que su salida de balón o la precisión en el pase sean algunos de sus puntos fuertes. San José fue tan influyente en el mantenimiento de la portería propia a cero, como en las dificultades que tuvo el equipo para atacar.

Fue esa falta de ideas en el centro del campo, donde Herrera estuvo muy bullidor y vistoso como poco eficaz a la hora de la verdad, y De Marcos más apagado que de costumbre, lo que provocó que Aduriz bajara una y otra vez a recoger el balón y a colaborar en las cercanías del círculo central. Su aportación le permitió al equipo dominar con claridad en esa franja del campo, pero nadie, ni siquiera un futbolista tan enrachado como Aduriz puede recuperar atrás, centrar y rematar en la misma jugada. Afortunadamente para el Athletic a Aduriz le hace falta muy poco para poner el balón en la red. El único centro en condiciones que le llegó durante todo el partido y le pilló en su sitio, le alcanzó para decidir el partido.

Desde el 7 de octubre, fecha que Osasuna visitó San Mamés, llevaba el Athletic sin conseguir acabar con su portería a cero. Antes lo había logrado ante el Valladolid y el Málaga. Es pues una excelente noticia que el equipo lograra repetir la hazaña ante un Celta que solo se decidió a buscar la portería contraria en la última media hora del partido, a partir de la incorporación de De Lucas primero y de Toni unos minutos más tarde. Mejor no recordar lo que sufrió el personal en San Mamés en ese tramo final del partido cuando el Athletic no supo cómo quitarse de encima a un rival que le apretó más por acumulación de efectivos que por fútbol. Salieron a relucir entonces los nervios, las imprecisiones, las pérdidas de balón absurdas e incomprensibles que no hacen sino acumular los problemas. Afortunadamente el Athletic tenía enfrente a un Celta más bien inofensivo que si llegó a los últimos minutos con alguna opción fue más por la cortedad de miras del Athletic que por sus propios méritos.

Y ahí estuvo otra vez el público, impecable, practicando una voluntaria amnesia colectiva sobre los asuntos que le preocupan, para esperar al equipo los largos minutos en los que no se encontraba a sí mismo y para sostenerlo  en los momentos finales cuando le temblaron las piernas más por su propia responsabilidad que por lo que le amenazaba el Celta. Fue otra de las buenas noticias en San Mamés aunque el hecho de que el público de San Mamés sepa lo que tiene que hacer en cada momento, no sea noticia a estas alturas.

Era imprescindible sumar los tres puntos y el Athletic lo logró con más sufrimiento del que cabría esperar a la vista de cómo se desenvolvió el rival. Pero las circunstancias pesan mucho en esto del fútbol y las que atraviesa el Athletic no son precisamente las mejores. El fútbol es un estado de ánimo y el de los rojiblancos está ahora bastante confuso. Pero el fútbol son también resultados y clasificación amigo, claro que sí. Por eso es una buena noticia que por fin haya buenas noticias en San Mamés.
Reportaje gráfico:MITXI

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4 Comentarios

  1. El Athletic más MEZQUINO (según palabras del técnico), acabó en el campo con Aymeric, San José, Jonás, Aurtenetxe, Ekiza, Amorebieta…..,6 defensas centrales, algunos reconvertidos…
    pidiendo la hora, encerrado en su campo ante un recién ascendido, el peor visitante de la Liga (con sólo 1 victoria, por siete derrotas con la de ayer)…..

    Parece que cuando resultados mandan, hasta el técnico más ofensivo decide cambiar su discurso y AMARRAR…..

    Ni tanto , ni tan calvo…puede haber un término medio….

    Pero, sin duda, lo mejor los 3 puntos….

  2. Yo tengo una cosa clara: con partidos como el d e ayer es IMPOSIBLE que descendamos. Para mi lo único importante.

  3. La temporada pasada el Athetic era un equipo picante, si nos dominaban y metían atrás (algo que sucedía con frecuencia), teníamos la capacidad de matar al rival con contragolpes mortíferos que se iniciaban en su mayoría con Muniain. Esta temporada el equipo perdió esa característica y se ha vuelto predecible y aburrido.

    Era lógico que en este partido San José actuara como un volante de contención netamente defensivo, aunque la verdad me pareció bastante deficiente su labor… Ahora bien, el problema sigue siendo De Marcos y su poca participación para conectar las líneas o para generar desequilibrios en las transiciones rápidas.

    Muniain debería remplazar a De Marcos de forma permanente, y para que eso funcione, se le tiene que dar continuidad al jugador en esa posición para que se asiente. Muniain y Herrera pueden aportar distintas características a la hora de atacar, uno es pensante y preciso en las transiciones lentas y el otro el valiente y explosivo en las rápidas.

    Si por motivos físicos Muniain no esta rindiendo, lo mismo se puede decir de De Marcos, con la diferencia que Muniain es un jugador diferente con una capacidad de desequilibrio que De Marcos nunca tendrá.

    Finalmente De Marcos se puede utilizar como comodín para jugar de extremo o de media punta, pero la verdad a mi me esta cansando verlo en el mediocampo, ya que entiendo que Herrera no puede armar todo el juego solo.

    Mientras continuamos con los problemas en la medular, el equipo seguirá desconectado y sin conformar un bloque.

  4. Pues tienes toda la razón GUSTAVO!!!! soy un agonias y un desagradecido…. todo apunta muy bien hombre….. como no vamos a bajar pues ala, una estatua para este genio, con un embudo en la cabeza se vive mejor…..