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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Puro instinto competitivo



Roger Grimau abandonó lesionado en el segundo cuarto al torcerse la rodilla tras una caída. Foto ACB

Roger Grimau abandonó lesionado en el segundo cuarto al torcerse la rodilla tras una caída. Foto ACB

El baloncesto es un deporte tan rico en matices y en detalles que nada se puede dar por sentado ni es posible establecer verdades universales. El Uxue Bilbao Basket acudió al Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid para medirse al Asefa Estudiantes sin Kostas Vasileiadis, su máximo anotador y su mejor especialista en el tiro de tres puntos. Raúl López viajó con las dudas que provocaba el estado físico de su gemelo derecho, ese al que todos miran con los dedos cruzados. Y, para colmo, Roger Grimau se lesionó en el segundo cuarto al caer en mala postura y torcerse la rodilla. Pues, como suele ocurrir en algunas ocasiones similares, el equipo bilbaino no se resintió, sino que demostró su extraordinario instinto competitivo y logró una victoria de gran valor que le permite agarrarse al cuarto puesto y le coloca pleno de moral ante la eliminatoria europea ante el Budivelnik Kiev.

Cuando las adversidades atacan de forma imprevista, provocan en algunos equipos un efecto multiplicador de sus virtudes. Eso le ocurrió en Madrid al Uxue Bilbao Basket, un grupo humano que ya ha demostrado con cierta asiduidad que disfruta haciendo fácil lo difícil. Durante el primer tiempo, los jugadores de Fotis Katsikaris estuvieron con la intensidad baja y concedieron 46 puntos al Estudiantes. Era inevitable pensar que el Uxue Bilbao Basket estaba pensando en el Budivelnik, que ésta era otra matinal que habría preferido evitar. Germán Gabriel, uno de los jugadores que peor se lo hace pasar a Axel Hervelle, y Jayson Granger tomaban el protagonismo en el partido mientras Álex Mumbrú trataba de sujetar a los suyos a la espera de que se activaran todas las piezas. El conjunto bilbaino se rehizo pronto a una tempranera ventaja estudiantil de 22-11 y quizás ahí estuvo la clave del partido.
18 puntos habían anotado los pivots del Estudiantes en el primer cuarto en el que no se tiró ni un tiro libre porque apenas hubo contactos en defensa. Todo era muy light y estaba claro que esa tónica no le convenía al Uxue Bilbao Basket que volvía a fallar tiros claros cuando lo que debía hacer era tratar de crear dudas a un equipo que llegaba con tres derrotas consecutivas. El segundo cuarto fue casi un intercambio de canastas en el que Moerman empezó a aparecer como una mano a tener en cuenta y Carl English comenzó a mostrar que no era su día, lo cual suponía un alivio para la defensa bilbaina.

Del descanso salió una de las mejores versiones del Uxue Bilbao Basket esta temporada. Faltaban piezas importantes, pero mientras nadie diga lo contrario al baloncesto se juega con cinco. Zisis y Raúl López tomaron el mando y empezaron a repartir el balón para unos y otros. En algunas jugadas, el equipo hizo un homenaje al extra pass, ese concepto que todos buscan y casi nadie encuentra, salvo en contadas ocasiones, y que consiste en que siempre hay alguien bien colocado para lanzar. La defensa estudiantil empezó a verse desbordada y el parcial de 12-26 coronó diez minutos casi perfectos en los que todos los jugadores fueron protagonistas y elevaron su confianza al entender que las circunstancias forzaban una más larga permanencia en cancha e impedían que el error fuera castigado. Curiosamente, sin su mejor artillero, los de Katsikaris lograron trece triples, su mejor marca de la temporada, y en ello tuvo que ver que la mayoría de los lanzamientos fueran realizados en buena posición. De hecho, el Uxue Bilbao Basket acabó con mejor porcentaje en tiros de tres que en tiros de dos.

Creció Moerman cuando Hervelle abandonó la cancha tras recibir una técnica. Creció Pilepic, que jugó más minutos que nunca para gritar que para algo se le ha fichado. Hamilton empezó a mandar en la zona y Mumbrú, Raúl y Zisis pusieron los galones al servicio del colectivo. Con el marcador de cara, ya no había lugar a las especulaciones. La victoria no se podía escapar porque el rival tampoco daba señales de vida. A Gabriel se le puso la señal de stop y solo Granger bregaba en solitario ante un equipo que funcionaba como un reloj en los dos lados del campo. Por segundo partido consecutivo, el Uxue Bilbao Basket enseñaba todas sus cartas, esas que le permiten contar con muchas bazas ganadoras a poco que el entrenador rebusque en la baraja.

El triunfo ante el Asefa Estudiantes dejó un magnífico sabor de boca y elevó el optimismo ante la cita europea con los ucranianos. El Budivelnik Kiev espera al Uxue Bilbao Basket sin nada que perder, pero sabiendo que se enfrenta a un equipo en un buen momento de forma, sobre todo mental. Después de 25 jornadas disputadas, los hombres de negro llevan ya 16 victorias, más que nunca a estas alturas de la temporada y ocupan la cuarta posición, codo a codo con el Barcelona, también la mejor de su historia en este momento de la Liga regular. Había que ganar al Estudiantes para aguantar el acoso del Valencia Basket y el Gran Canaria y el Uxue Bilbao Basket lo hizo en el día en que cualquiera de sus aficionados habría entendido una derrota.

Pero las noticias deportivas siguen acompañando al final de una semana en la que se conoció que Gorka Arrinda abandona su empresa de representación de deportistas para volcarse plenamente en el Bilbao Basket con el cargo de consejero delegado, esto es con la máxima responsabilidad en la gestión del día a día. Que ya la tenía, pero ahora va a estar mucho más encima para conducir esa nave de la que es máximo accionista en un momento en que atraviesa, como tantos, una coyuntura económica complicada, que no significa necesariamente terminal. Las interpretaciones de esta noticia, a la espera de que el propio protagonista quiere explicarla, pueden ser variadas, pero lo que subyace es que el club busca una representación más importante en los distintos ámbitos donde se puede decidir su futuro, además de una mayor agilidad en la toma de decisiones. Para ejemplificar, solo hay que mirar a Vitoria: allí Josean Querejeta es máximo accionista y presidente del Baskonia y él decide lo que mejor conviene a sus intereses. Gustará más o menos, pero es así. El Bilbao Basket sabe que está en un momento clave de su historia y necesita que en la cancha y en los despachos se marque el mismo ritmo ganador.

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