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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

¿Qué hay que hacer para ganar en el CID?



Entrada a canasta de Pilepic. El Bilbao Basket volvió a perder en el CID

Pilepic, una de las caras nuevas del Bilbao Basket

El Bilbao Basketacumuló su novena derrota en la cancha del Gran Canaria porque olvidó las virtudes que le habían acompañado en la pretemporada

Tampoco pudo ser a la novena. Tampoco con seis jugadores nuevos en la plantilla. Tampoco en un duelo que las semanas precedentes situaban como más favorable que nunca. El Gescrap Bizkaia regresó de Las Palmas de Gran Canaria con otra derrota que prolonga una de las rachas negativas más largas del deporte vizcaino. El conjunto bilbaino ha perdido las llaves del Centro Insular de Deportes, de esa Roca impenetrable, y parece incapaz de sumar triunfos en esa cancha maldita, sean cuales sean las circunstancias.

Katsikaris ganó allí con el Valencia. Raúl López, Mumbrú, Hervelle, Grimau y Vasileiadis lo hicieron con sus anteriores equipos. Incluso Txus Vidorreta y Javi Salgado lograron vencer en La Roca después de abandonar Bilbao. Pero para el Gescrap Bizkaia, el CID es terreno prohibido como lo fue para el Cajabilbao en su única visita en la temporada 1988-89. Y no hay manera, parece, de romper esa maldición que hace que esta derrota se tome con resignación, algo con lo que hay que contar inexorablemente.

Fotis Katsikaris habló del “calor insoportable”, de esa humedad que asfixia. Sin embargo, el resultado del domingo, de guarismos muy bajos en una jornada de signo contrario, no admite excusas ya que el Gescrap Bizkaia no jugó bien. No desde luego al nivel que lo había hecho en sus últimos partidos de pretemporada. Lo malo es que las buenas sensaciones que transmitía el conjunto bilbaino se perdieron entre la calima y nada de lo que se vio en el parqué canario se pareció a lo que se había visto apenas cinco días ante el Caja Laboral para levantar el optimismo y la ilusión de sus seguidores.

La llegada de los partidos de verdad transformó al Gescrap Bizkaia en un equipo lento, espeso, sin la frescura necesaria para mover el balón con fluidez y, claro, sin acierto. Entre los cinco nuevos hombres de negro apenas hubo más que unos pocos instantes de lucidez y así resultó imposible obtener el éxito ante un rival también con varias caras, pero que practicó un baloncesto más sencillo y adaptado a sus posibilidades actuales. Este Gran Canaria era vulnerable en algunos puestos, pero el Gescrap Bizkaia no consiguió obtener ventajas claras.

En defensa, los jugadores de Katsikaris se comieron muchas canastas fáciles, provenientes de básicas situaciones de puerta atrás, y en ataque nunca lograron imponer un ritmo en el que sentirse cómodos. Un periodo de seis minutos y medio en el segundo cuarto sin sumar una canasta en juego fue el anuncio de que la cosa se podía torcer de nuevo. Los canarios entraron en el tercer cuarto con una ventaja de once puntos que el Gescrap Bizkaia supo remontar con mucho pico y mucha pala para ponerse por delante mediado el último parcial. Extrañamente, el técnico heleno no optó por una solución que había utilizado en los partidos en que coincidieron Zisis y Raúl López en pretemporada: jugar con los dos juntos en los minutos finales para controlar y ejecutar.

A la hora de entrar a matar, Katsikaris castigó dos errores defensivos de Vasileiadis, graves eso sí, y dejó al equipo sin tiradores al ubicar a Grimau como dos. El campo se hizo estrecho de repente y Hamilton estrelló dos intentos de alcanzar el aro por su cuenta y riesgo contra la defensa del Gran Canaria que, al revés que su rival, siempre supo cómo cerrar su zona. Un triple de Mumbrú que se salió de dentro e hizo la corbata fue el resumen de un partido con una estadística global de 3 aciertos de 22 intentos y la rúbrica de la novena derrota del Gescrap Bizkaia en el Centro Insular de Deportes.

Algunos números son claros: los de Katsikaris lanzaron cuatro triples en la primera parte y 18 en la segunda, cedieron la batalla del rebote a un rival con menos kilos y centímetros, los cuatro pívots cogieron solo ocho rechaces y entre los cinco nuevos sumaron 26 puntos y una valoración. Posiblemente, pagaron la novatada, pero otros debutantes en la Liga Endesa han tenido actuaciones brillantes en otros equipos para desmentir que haya que pagar un peaje de adaptación a la competición. El problema del Gescrap Bizkaia fue que extravió todas las cosas buenas que había hecho en la pretemporada, cuando la preocupación por el rival no existe, y se mostró encogido y dubitativo cuando el resultado empezó a contar. Solo ha sido el primer partido y al conjunto de Katsikaris, como advirtió el entrenador, le espera un largo trecho por mejorar, pero una buena oportunidad se esfumó ya que el Gran Canaria también crecerá mucho con el paso de las jornadas. Pocos equipos ganarán en el CID, pero el Gescrap Bizkaia tendrá que esperar a la próxima temporada, una más.

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