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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Reecuentro de lujo en Bilbao



Germán Gabriel vuelve a Bilbao después de cuatro años muy buenos en Estudiantes

Germán Gabriel vuelve a Bilbao después de cuatro años muy buenos en Estudiantes

Quienes hayan visto la final del Mundial junior de Lisboa de 1999 -y quienes no lo hayan hecho deberían hacerlo por obligación- recordarán a un trío que destrozó a Estados Unidos en la final. En ese partido que cambió el curso de la historia del baloncesto español, los tres máximos anotadores de la selección campeona fueron Juan Carlos Navarro, Germán Gabriel y Raúl López. El primero lleva toda su vida en el Barcelona y los otros dos van a volver a reunirse esta temporada en el Bilbao Basket. Para deleite de sus aficionados, habría que decir, porque al margen de la manera que cada uno tenga de entender el baloncesto, es difícil juntar en el mismo equipo a dos jugadores con tanto talento.

En aquel equipo, cuatro de cuyos miembros han jugado en el Bilbao Basket (además de los citados, Francesc Cabeza y Félix Herráiz), Pau Gasol solo era un buen suplente, aunque dos años más tarde estaba en la NBA. Raúl López y Germán Gabriel ya habían debutado también en la ACB porque entonces, como ahora, ya entendían el baloncesto desde la cabeza y eso les permite disimular sus debilidades en esta etapa de su carrera en la que, evidentemente, hay otros jugadores físicamente mejores. No todos los jugadores de aquella brillante generación triunfaron en la élite y el Bilbao Basket ha tenido el acierto de juntar 14 años después a dos de ellos, a los que, por descontado, no se les ha olvidado jugar al baloncesto.

Después de esa final, el base de Vic y el pívot malagueño solo habían coincidido hasta ahora una vez en su carrera. Fue en la temporada 2005-2006 en el Akasvayu Girona, un proyecto tan grandilocuente como fugaz. Raúl López llegó al conjunto catalán desde los Utah Jazz y Germán Gabriel lo hizo desde el Bilbao Basket después de completar en La Casilla, que vivía el debut en la ACB, la mejor temporada de su aún incipiente carrera. Aquella aventura gerundense no llegó muy lejos y los dos jugadores volvieron a separar sus caminos. Raúl López engordó su palmarés con el Real Madrid y la selección española, mientras Germán Gabriel se convirtió en un buen jugador de la Liga al que algunos entrenadores no consiguieron sacar todo su partido.

Gabriel regresa ahora al Bilbao Basket con 32 años y en plena madurez tras cuatro temporadas en el Estudiantes en las que su responsabilidad ha ido en aumento hasta colocarle el curso anterior como segundo jugador más valorado de la Liga Endesa. Axel Hervelle pueda dar buena cuenta de los quebraderos de cabeza que supone defender a un jugador que lo mismo recibe el balón de espaldas al aro que lanza con buenos porcentajes desde detrás de la línea de 6,75 metros. Esa versatilidad es la que Rafa Pueyo pretende explotar en una temporada cargada de partidos en la que las tareas estarán más repartidas en una rotación amplia. El pívot nacido en Caracas llega de promediar 30 minutos de juego en 30 partidos con el Estudiantes y añade aún más bagaje a un equipo que, efectivamente, será veterano, pero nadie ha dicho que la edad sea un impedimento para un buen rendimiento.

El núcleo principal del Bilbao Basket acogerá a Germán Gabriel con todas las bendiciones. De hecho, es una de las razones que han impulsado la decisión del jugador de enrolarse en un club con mayores aspiraciones “y poder seguir creciendo como jugador”. El malagueño, junto a Raúl López, Grimau, Mumbrú y Hervelle, promedian más de 32 años, pero formarían un buen quinteto para cualquier equipo de la Liga. Posiblemente, no coincidirán mucho en pista, pero con una buena gestión de sus esfuerzos serán la base en la que deben apoyarse los otros cuatro jugadores que completarán la plantilla junto a Pilepic, Sánchez y Samb. Los tres ya fichados (Bertans, Vrkic y Kavaliauskas) debutarán en la Liga ACB y por ello son incógnitas, así que quienes mejor que viejos profesores para guiarles en el proceso de aprendizaje de la competición.

Solo queda un fichaje por hacer, un jugador interior con un perfil más físico, y el nuevo Bilbao Basket, el del cinturón apretado, tiene buena pinta. Calidad no le falta si hacemos caso al hecho de que cuatro jugadores, al menos, van a estar en el Eurobasket y otros cuatro han sido internacionales absolutos con sus países de procedencia. Los aficionados pueden hacerse su composición de lugar e ilusionarse más o menos con la plantilla que el club está configurando, pensar que una pareja de bases formada por Raúl López y un no especialista como Grimau no es una buena apuesta, pero vistas las circunstancias cabe pensar que la posición de partida del Bilbao Basket puede ser ventajosa respecto a la mayoría de sus rivales en un verano en el que todos están mirando al bolsillo y muchos clubes ni siquiera han empezado a moverse en el mercado.

Seguramente, el Bilbao Basket no será el equipo más atlético de la Liga, el que más salte ni el más rápido, no tendrá el entrenador más experimentado, pero contará con otras virtudes que también influyen a la hora de interpretar sobre la pista una buena partitura. El talento no caduca y en Bilbao se ha acudido a la fuente de la que manó a borbotones, aquella selección de los juniors de oro de Lisboa que tendrá a dos de sus más destacados componentes en Miribilla. Raúl López y Germán Gabriel vuelven a reunirse para crear baloncesto. Quizás no sean apariciones muy constantes, pero merecerán la pena.

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