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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Txus Vidorreta: “La ACB está perdiendo terreno en lo económico y en lo deportivo”



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Txus Vidorreta lleva treinta años dirigiendo equipos de baloncesto, aunque él mismo puntualiza que serían 31 de no ser por la temporada en blanco que se pasó cuando tenía 19 “por problemas de estudios“. Empezó a ser entrenador a los 15 años y a los 20 se profesionalizó como ayudante de Juan Llaneza en el Caja Bilbao.  Ha visto la cara más oscura del baloncesto en dos ocasiones: cuando hace veinte años por falta de presupuesto se quedó sin un ascenso que había ganado en la cancha y este mismo año, cuando ha sufrido en sus carnes la desaparición del Lucentum de Alicante, equipo que había salvado de un descenso más que probable y había conseguido estabilizar en la ACB. Ahora, a sus 46 y en el trance de ser padre por tercera vez, su primera niña, se sienta en el banquillo de un clásico como Estudiantes y está encantado. “Lo que son las cosas. Alicante desaparece por falta de dinero, pero Canarias renuncia por lo mismo y eso permite a Estudiantes salvarse del descenso“, reflexiona.

¿Cómo ha evolucionado el baloncesto en estos treinta años?

Cuando estás metido en el día a día no te paras a pensar en lo que ha cambiado el baloncesto. Tú estás evolucionando constantemente y quizá no te das cuenta hasta que te pones a ver un partido del año 94 por ejemplo, claro que ni me pongo a hacerlo, porque estoy tan metido en la evolución del basket diario que no tengo un análisis muy claro al respecto. Sí te puedo decir que el baloncesto es mucho más físico, que los jugadores tienen más calidad pero menos oportunidades para desarrollarla porque las defensas son más agresivas, se permiten muchos más contactos, y el trabajo de scouting, lo que es la preparación de los partidos, es totalmente distinto, es la revolución absoluta y eso hace que las posibilidades de brillar sean más complicadas.

¿Prima más el baloncesto físico y sistematizado que el talento?

No creo que sea un problema de abuso de kilos, centímetros o sistemas. Sí que es cierto que el baloncesto ha evolucionado mucho a nivel táctico, pero eso yo lo considero una evolución positiva; todos los deportes lo han hecho. Por ejemplo en el fútbol eso no ha provocado pérdida de espectáculo, ¿por qué? pues porque se han cambiado las normas; y yo creo que en el baloncesto hace falta una revolución en las reglas del juego porque hay situaciones que es evidente que deben cambiar. Por un lado todas las faltas tácticas que se usan para eliminar el contrataque deberían estar súper penalizadas, como en el fútbol están súper penalizadas: las entradas por detrás son tarjeta roja. Y luego creo que se abusa del concepto de la falta en ataque. Es muy sencillo que en un ataque se señale falta  en el primer contacto que el atacante hace contra un defensor, cuando en cambio ha habido dos o tres contactos previos que no se han señalado. Yo creo que si se cambian esos dos aspectos van a hacer que el baloncesto con toda la revolución táctica que ha habido, vuelva a ser un espectáculo de primerísimo nivel.

¿Cómo ha evolucionado el arbitraje desde la introducción del tercer árbitro?

Los arbitrajes han mejorado. Ahora existe un mucho mejor control del partido por parte de la terna arbitral que cuando había dos. Pero también es cierto que ellos tienen miedo a sobreactuar, o así lo creo yo, a parar en demasía el partido y creo que al final eso va en contra del espectáculo, porque lo que se genera es que haya demasiado contacto, demasiado golpe y yo creo que los que mandan sobre los árbitros deberían dejarles que, sobre todo a principios de temporada, piten mucho porque eso va a ir en beneficio del espectáculo a lo largo de la temporada. Los entrenadores y los jugadores vamos a saber en las primeras jornadas lo que no podemos hacer  y a partir de ese momento vamos a tener que trabajar con esas reglas del juego. Ahora la posición de los árbitros creo que queda un poco difuminada por, digamos, esa pseudo orden, que no es que exista pero que puede ser implícita, de que se deje jugar y el dejar jugar va en contra del juego ofensivo y siempre favorece a las defensas.

La confluencia entre la FIBA y la NBA no se acaba de producir

La confluencia FIBA-NBA no se acaba de dar ni creo que se dé porque los intereses son totalmente contrapuestos, no de los que estamos en el mundo del baloncesto sino de las élites que los dirigen.

Más que a los aspectos organizativos me refiero a lo que ocurre en la cancha

Insisto en lo mismo. La FIBA quiere tener su propio estilo y la NBA está claro que tiene el suyo propio desde hace muchas temporadas.  Un aspecto que yo creo que habría que atacar en el baloncesto FIBA es la teatralización excesiva que hacen los jugadores. En la NBA ya ha empezado a detectar el problema y las sanciones son económicas y cuantiosas. Hay una advertencia, que no tiene por qué hacer un árbitro sino que la hace la propia organización, y a la segunda ya empezamos a hablar de miles de dólares. Yo creo que ese es otro aspecto que debería cambiar en el baloncesto FIBA y que se puede hacer si existe una normativa férrea.

Siempre se ha tenido la NBA como el ejemplo a seguir pero también ellos han pasado recientemente por graves problemas

Yo creo que ha sido un momento de reestructuración de la competición. En la NBA se han hecho las cosas muy bien a nivel de organización durante muchos años y ha habido grupos empresariales que compraron por uno y vendieron por veinte en pocos años. Lo que ocurre es que los que han comprado por veinte se han dado cuenta de que el negocio no da y entonces ahí ha habido que reestructurar todos los componentes de la NBA. Pero yo creo que es una organización ejemplar, que funciona de una forma muy organizada y además con criterios racionales muy claros en pos del espectáculo, pero también de hacer prevalecer el juego. Otra cosa es que el estilo de juego que hay en la NBA te guste más o menos. Yo soy firme defensor de muchas de las normas que se utilizan en la NBA a la hora de regir el gobierno de los equipos y un firme defensor de que hubiera una pequeña evolución hacia las reglas del baloncesto europeo, que creo que es mucho más rico tácticamente y con gran capacidad de seducción también para el espectador

¿Como ves la organización de la ACB?

Ahora mismo estamos pasando por un momento de dificultad. Hay una reestructuración y creo que hay que tener mucha confianza en el nuevo director general, Albert Agustí, que es una persona que acaba de llegar y tiene toda la ilusión del mundo. Los problemas económicos que están asolando España están teniendo una gran incidencia también en las organizaciones deportivas y eso hace que la liga ACB probablemente aun siendo todavía la mejor de Europa, está perdiendo terreno en el orden económico con la llegada de grandes contratos procedentes de los equipos del Este y en el orden deportivo porque ligas como la alemana están mucho mejor estructuradas sin problemas de impagos y demás.

¿Ha perdido la ocasión el baloncesto de acercarse al fútbol en el interés popular?

El baloncesto sigue siendo el segundo deporte de este país, con diferencia sobre el tercero; lo que ocurre es que la diferencia con el primero se ha ensanchado. La ACB tuvo muchísimas cosas buenas en los años 90 y quizá debió ser menos conservadora en la primera década del 2000. Ahí hemos perdido un poco de terreno. Por ejemplo en aspectos como las reglas del juego, como he comentado antes. Si la NBA ha sido precursora en muchas normas al margen de FIBA, la ACB también hizo cosas diferentes durante una época y podía haber seguido haciéndolo. De todas maneras creo que seguimos teniendo un baloncesto en el que los pabellones tienen unas muy buenas entradas, en el que hay un magnífico ambiente, prueba de ellos es el ejemplo que tenemos en Bilbao que siendo prácticamente unos recién llegados a la élite, estamos con unos niveles de abonos y de asistencia al pabellón impresionantes, pero que sí es cierto que a nivel televisivo las audiencias han bajado. También hay que preguntarse quién triunfa ahora en televisión.  Estamos viendo que partidos de fútbol como  por ejemplo un Sevilla-Celta lo ve menos de un millón de personas, así que no es de extrañar que un CAI Zaragoza-Barcelona lo vea medio millón, porque lo que los espectadores tienen para elegir es tanto y de tal calibre que es muy difícil que haya audiencias millonarias.

Un tópico: los dos mejores equipos de baloncesto son dos clubes de fútbol

Claro, pero es que son los únicos que económicamente pueden seguir tirando del carro. A pesar de que estemos muy satisfechos de que los pabellones estén llenos, con  canchas de ocho o diez mil espectadores no se pueden tener presupuestos de veinte millones de euros, y más de veinte millones de euros es lo que manejan el Real Madrid y el Barcelona, pero los ingresos vienen derivados del fútbol, no vienen del baloncesto. Pero así como el Madrid y el Barcelona de fútbol tienen seguidores por toda España, no es así en el mundo del baloncesto donde cada ciudad es muy defensora de su equipo e interesa muy poco lo que haga el resto. Ha habido unos años en los que la bonanza o los dispendios económicos han llevado a algunos equipos a rozar los dieciocho millones, pero ahora lógicamente todo el mundo está amarrando y apalancado. No se puede gastar dinero y si no gastas dinero pierdes jugadores en dos direcciones: dirección oeste hacia la NBA y en dirección este hacia los países emergentes de la antigua Unión Soviética e incluso a Turquía.

Que haya plazas europeas prácticamente adjudicadas ¿no va contra el propio espíritu de la competición?

A los entrenadores no nos preguntan,  pero la opinión la tenemos clara todos, salvo los cuatro que entrenan a los que tienen la plaza prácticamente garantizada, que estarán encantados, claro, porque es un problema menos para ellos. Si lo miras desde el punto de vista deportivo creo que en el fútbol,  que es el número uno, lo hacen sin esas prebendas y lo hacen muy bien. Los cuatro mejores de cada temporada son los que tienen acceso a la Champions y da la casualidad de que de los cuatro mejores dos o tres siempre repiten. Yo creo que ese es el modelo que a todos los que amamos el deporte nos gustaría: que se premien los valores deportivos en exclusiva.

¿Estudiantes es el equipo más grande de tu carrera?

Bilbao a día de hoy está por encima de Estudiantes, evidentemente, pero por historia, por tradición, por estructura, el Estudiantes, como digo yo, es un club que se asemeja mucho al Athletic, que ha sido mi primer club y sigue siéndolo. Porque tiene un política de cantera, porque tiene una historia de 65 años y una afición muy fiel que acompaña al equipo a todas las ciudades donde juega.

¿Te ves volviendo algún día a Bilbao?

Siempre estaré dispuesto a volver si Bilbao me necesita, pero también entiendo que he sido once años entrenador jefe del primer equipo de Bilbao. Caja Bilbao, Bilbao Patronato y nueve temporadas en el Bilbao Basket. Eso agota. Mi futuro como entrenador creo que está más cerca de continuar años en Estudiantes, que es un proyecto atractivo que me ilusiona mucho. Solo tengo 46 años y espero que sigan apareciendo retos diferentes, no estar siempre con la cabeza en una posible vuelta a Bilbao. ¡Me acabo de marchar!

¿Hay algún entrenador que te haya marcado especialmente?

He tenido muchas influencias a lo largo de mi carrera. En los años 90 tuve dos influencias muy claras: Aíto García Reneses y Lolo Sainz. Lolo Sainz por su capacidad de dirección de partidos y su trato con los jugadores y Aíto porque ha sido uno de los grandes revolucionarios del baloncesto, no solo español, sino europeo y mundial. Pero también he tenido mucha gente que no es conocida que me ha enseñado mucho. Mi primer entrenador, Ignacio Platero, entrenadores del colegio Maristas, entrenadores que han pasado por el Caja Bilbao, Codina, Gómez Carra, Garrido, Moreno, Figueroa…

¿Y algún jugador?

Ha habido muchos. Yo soy entrenador de jugadores. Me encanta la parte táctica, pero creo que gran parte del secreto de los buenos resultados que he obtenido durante mi carrera se basan en la relación entrenador-jugador. Hay muchos jugadores que me han dado muchísimo. Javi Salgado, por supuesto, Marcelinho Huertas, aunque solo estuvo una temporada, Marco Banic, Pedro Llompart en Alicante, Ivanov…

¿Y alguno al que no has dirigido pero que te hubiera gustado tener a tus órdenes?

Siempre digo lo mismo, todavía estoy a tiempo pero cada vez se me acortan más los plazos, sobre todo porque él ya no es un jugador joven, pero Juan Carlos Navarro es un jugador por el que siempre he sentido devoción.

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Un comentario

  1. LA ACB perdió el norte hace muchas decadas amigo TXUS, cualquier comparación con la NBA resulta sangrante, y desde luego ya no es solamente problema televisivo………