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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Un gol de Elustondo abre la puerta de Europa



El acoso constante del Athletic solo tuvo el premio del solitario gol de Elustondo. Foto AC

El acoso constante del Athletic solo tuvo el premio del solitario gol de Elustondo. Foto AC

Objetivo cumplido. Se trataba de pasar dos previas en pleno verano para entrar en el bombo europeo y el Athletic lo ha conseguido aunque sea con más pena que gloria. Dentro de un mes, cuando estemos en plena vorágine de la competición, solo los muy masoquistas recordarán cómo consiguió el Athletic el billete para estar en Europa un año más. Lo que importaba era pasar, estar en la fase de grupos, y los de Valverde lo han conseguido. Que un equipo de tan ínfimo nivel como el Zilina haya hecho pasar sudores fríos a los leones y a todo San Mamés, se antoja ahora una anécdota desagradable. Siendo objetivos, los eslovacos tampoco inquietaron a Herrerín como para ponernos tremendos.  Apenas un remate en noventa minutos certifica su nivel. El problema es que el Athletic les dejó vivos hasta el pitido final, y ya se sabe que en estos casos, el personal siempre se pone en lo peor.

La tontería de la ultima media hora del partido de ida acabó pasando factura en la calurosa noche de Aste Nagusia. El Athletic debió venir con la eliminatoria resuelta, pero se complicó de la forma más estúpida por su mala cabeza. Los leones se condenaron a un sobre esfuerzo dentro de un calendario de por sí saturado y en su pecado de soberbia en Zilina llevaron la penitencia ayer.

Tampoco es cuestión de perder la perspectiva. Con un poquito más de puntería o de claridad en los últimos metros el Athletic se hubiera ido al descanso con el trabajo hecho. Ocurre que Aduriz tuvo una de esas noches en las que  está peleado con el mundo, pero sobre todo consigo mismo, y todos los balones que le llegaron, incluido un caramelo que le regaló Elustondo avanzada la segunda  parte, se convirtieron en un lío entre sus piernas, Es lo que tienen los ‘nueves’ como Aduriz; el día que están inspirados convierten una sandía en un misil tierra-aire, pero cuando las musas les dan la espalda, son capaces de hacerse un nudo con sus propias piernas.

Susaeta es otro de los que tiene días en los que no ve la portería ni aunque se la indiques con un plano. El gol que falló a medio metro de la raya, solo y con el portero vencido, fue de esos que no tienen una explicación lógica. Pero Susaeta es así, para bien y para mal. Este chico se hace acreedor cada partido a la medalla de oro al trabajo, pero aunque la persiga con insistencia, la inspiración es más rápida que sus piernas.

Menos mal que Gorka Elustondo tuvo un momento de lucidez para colocar al lado del poste un balón rechazado por la defensa. El fichaje de este año,  controvertido y discutido por su pasado realista, se apuntó a la causa rojiblanca con un remate que debió ser el comienzo de una goleada y acabó convertido en el gol decisivo. Elustondo ya ha justificado parte de su fichaje. Su sangre fría y su calidad para tirar a colocar acabaron dándole al Athletic el billete para Europa.

El ex realista acompañó a Beñat por delante de la defensa haciendo tareas de recuperación y distribución. Poco se les puede achacar a ambos. Lo recuperaron todo y lo pusieron a disposición de sus compañeros más adelantados, pero Viguera volvió a dejar claro que no tiene ningún futuro como extremo, y al otro lado ya está dicho lo que dio de sí Susaeta.

Romo en ataque y desperdiciando las escasas ocasiones que fabricó, el Athletic fue dando vidilla al Zilina, que llegó al descanso con sin perder la esperanza y aguantó vivo hasta el último minuto. ¿Peligró la clasificación  del Athletic?. No por lo que hicieron los eslovacos, que apenas vieron a Herrerín de lejos. Pero cuando una eliminatoria depende de un solo gol, ya sabes a lo que te expones. Siempre queda el riesgo de un rebote desafortunado, de una jugada tonta o de una chispa de inspiración del rival. Y en estos casos, el personal tiende a ponerse en lo peor y todo el mundo acaba contagiándose del nerviosismo. Si a esto le añadimos que el Athletic nunca ha sabido especular con el marcador o manejar el balón a favor del reloj, tenemos el escenario completo. Un escenario de angustia creciente, a medida que corría el reloj y el partido entraba en la fase sin retorno en la que un error se paga con la muerte súbita.

No ocurrió, aunque el último remate del partido fue del Zilina después de un despeje fallido de Rico. San Mamés respiró, pero apenas celebró la clasificación. Esta afición tiene la suficiente clase para distinguir lo que merece la pena de lo que no pasa de ser una chapuza, y el partido contra el Zilina, la eliminatoria entera, ha sido un penoso ejercicio de quiero y no puedo ante un rival que a duras penas daría la talla en Segunda B.

Así son las cosas en estas previas. Agosto no se hizo para jugar al fútbol sino para ir a la playa o, como mucho, disputar el Trofeo Carranza. Pero los nuevos tiempos exigen máximo rendimiento aunque el personal vea el partido en el chiringuito playero. Este agosto tremendo acaba por fin para el Athletic con el objetivo de la clasificación europea cumplido, y el regalo añadido de una Supercopa que nadie esperaba. No está nada mal el primer balance. A poco que los leones rasquen algo este domingo en Ipurua, la primera página de la temporada se cerrará con sobresaliente.

 

 

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