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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Una buena faena, pero inútil



Jasikevicius gobernó la prórroga a su antojo. Foto ACB

Jasikevicius gobernó la prórroga a su antojo. Foto ACB

El Uxue Bilbao Basket tenía una disyuntiva antes de su partido en Barcelona, esa duda del chiste de las setas y los Rolex. Quería competir al máximo en el Palau Blaugrana porque ese espíritu lo lleva en la sangre y el campeón de Liga es uno de esos equipos que lo estimulan. Por otro lado, sabía que mañana le espera el Valencia Basket en un partido absolutamente decisivo en la Eurocup y que quizás le convenía ahorrar algunas energías. En otras circunstancias, habría sido distinto, pero en estos momentos de la temporada Barcelona eran las setas y Valencia, los Rolex. Y eso que ganar al conjunto azulgrana habría supuesto abrir un hueco considerable en la clasificación en el objetivo de acabar la Liga regular entre los cuatro primeros. Pero perder el duelo europeo dejará la Eurocup casi imposible y eso sí que será doloroso.

Con esa promesa de no priorizar un partido sobre todo, el Uxue Bilbao Basket arrancó el duelo en el Palau con un parcial de 0-12 que le permitió tener siempre ventaja en el marcador sobre un rival que perdió en los primeros cinco minutos a Navarro y Sada por lesión. El error de los hombres de negro fue no hacer más grande esa diferencia porque oportunidades no les faltaron para ello. Sin su mejor atacante y su mejor defensor, y con Tomic y Mickeal en versiones muy difuminadas, el Barça se mostró vulnerable, pero los de Fotis Katsikaris no lo aprovecharon porque negociaron muchos minutos del partido por debajo del 40% en tiros de dos y eso es muy poco. Contra cualquiera y también contra el conjunto azulgrana, por muy debilitado que esté.

Al descanso, tres puntos arriba para los bilbainos, se tenía la sensación de que estaban perdonando la vida a su rival, que esa diferencia debería haber sido más amplia de no haber mediado varios errores en canastas relativamente sencillas. El Uxue Bilbao Basket conseguía cómodas posiciones de tiro no demasiado lejanas, pero no las metía. Y el Barcelona, por mal que esté, tiene recursos para compensar las ausencias y sumar, aún a trancas y barrancas. El conjunto bilbaino estaba en el partido y por entonces, se veía que se podía ganar y abrir una distancia de tres partidos más el average con los culés.

Marcelinho Huertas y Lorbek tiraban de los suyos en un día para los meritorios azulgranas. Pero el Uxue Bilbao Basket jugaba bien en las dos canastas y logró colocarse once puntos por delante (42-53) bien avanzado el tercer cuarto tras unos buenos minutos de conexión entre Zisis y Rakovic. Era el momento de rematar la faena, pero los jugadores de Katsikaris se dejaron el instinto asesino en el hotel y devolvieron el toro vivo a los corrales. Vasileiadis falló un triple en buena posición y el Barcelona contestó con un parcial de 8-0 que convirtió el último cuarto casi en un cara o cruz.

En dos ocasiones en que los vizcainos se vieron seis puntos por delante, consintieron dos triples frontales de idéntica factura de Lorbek tras asistencia de Jasikevicius, que en ese momento se había erigido en el jefe del cotarro después de que Pascua sacara del campo a un individualista Marcelinho. Entre errores por los dos bandos, se llegó a 22 segundos del final cuando Lamont Hamilton clavó su cuarto triple sin fallo para poner al Uxue Bilbao Basket cuatro puntos por delante (68-72). Lo normal es que esa hubiera sido la canasta ganadora, pero ya se sabe que con los hombres de negro por medio muchas veces no ocurren cosas normales.

Vasileiadis solo falló un tiro libre, pero fue el que tuvo que poner el lazo al partido a catorce segundos del final (70-73). Esta vez se decidió hacer falta en lugar de defender y también salió mal. Porque Marcelinho falló el segundo de sus tiros libres, pero en el rebote Hamilton pisó la línea de fondo y dejó la última posesión en manos del Barcelona. Jasikevicius se llevó un soberano tapón de Moerman, precedido por una falta de Vasileiadis. Dos tiros libres a dos segundos del final que el lituano no falló y así se llegó a una prórroga que nunca debió jugarse. No era lo que el Uxue Bilbao Basket había buscado ni lo que necesitaba ante lo que le espera por delante.

Fue un engorro, un castigo por su falta de pericia, por su blandura, cinco minutos de esfuerzo añadido que gobernó Sarunas Jasikevicius en su mejor partido de la temporada. Los tiros libres alimentaron el marcador del Barcelona, pero el Uxue Bilbao Basket dispuso del último balón para ganar que Vasileiadis decidió jugarse con un triple lejano cuando tenía al lado a Hamilton completamente solo y con el aval de cuatro aciertos anteriores sin fallo. El de Salónica erró y el campeón de Liga pudo celebrar un triunfo (87-85) que le cayó del cielo gracias a los errores de su rival.

Por qué decidió tirar el griego en vez de pasar el balón, por qué no jugó más minutos Raúl López tras su exhibición ante el Valencia Basket, por qué se tomaron unas decisiones y no otras, son preguntas recurrentes en estas ocasiones para tratar de explicar lo que pudo haber sido y no fue. El caso es que los de Katsikaris dejaron irse vivo al Barcelona y difícilmente se encontrarán otra ocasión más propicia para ganar en uno de los templos del baloncesto español. Pero lo más preocupante es que como viene ocurriendo desde la derrota ante el Cajasol del día 9 de diciembre otro final igualado se le vuelve a atravesar al Uxue Bilbao Basket y ya van unos cuántos. Pero lo mejor es olvidarlo enseguida porque mañana aguarda un duelo que va a exigir toda la fortaleza física y mental. El Valencia Basket, con cuatro derrotas en los últimos cinco partidos, está quizás en su peor momento de la temporada, pero juega en casa con la posibilidad de quitarse de encima a un rival directo por el objetivo de la Eurocup. Perdonar también esta vez puede salir muy caro al Uxue Bilbao Basket.

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