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Reflexiones sobre el Athletic, el fútbol y el deporte

Una derrota con muchas lecturas



Valencia y Bilbao Basket batieron varios records en un partido espectacular. Foto ACB

Valencia y Bilbao Basket batieron varios records en un partido espectacular. Foto ACB

El Valencia Basket y el Uxue Bilbao Basket son dos de los mejores equipos de Europa fuera del ámbito de la Euroliga y de su encuentro en el primer partido de 2013 salió un espectáculo extraordinario, uno de los más brillantes que se hayan visto este año en la Liga Endesa y en el continente y que, para variar, pasó desapercibido para la gran mayoría de los aficionados ya que Televisión Española sigue fustigándolos con su cansina apuesta por el Real Madrid o el Barcelona. Si el nuevo año deja muchos duelos como este, habrá merecido la pena. El partido concluyó con la mayor anotación conjunta desde hace casi cuatro años y la tercera mayor en los últimos diez años y los dos equipos batieron sus respectivos registros de más puntos anotados en un partido.

Hecho este preámbulo para destacar que hay vida en el baloncesto más allá de lo blanco y lo azulgrana, el partido de la Fonteta, saldado con la cuarta derrota en los últimos seis partidos, deja para el Uxue Bilbao Basket varias lecturas. La primera es que, pese a caer, los hombres de negro confirmaron matemáticamente su presencia en la Copa de Gasteiz, aunque perdieron la oportunidad de ser cabezas de serie. El equipo de Fotis Katsikaris ha caído a la sexta posición, a dos partidos de las plazas que conceden ventaja de campo en el play-off, otro de los objetivos aún no abiertamente declarados del Uxue Bilbao Basket. Además, el conjunto bilbaino sumó su quinta derrota ante los cinco equipos que le preceden en la clasificación, todas ellas como visitante y todas, salvo la sumada ante el Real Madrid, por menos de siete puntos. Esto quiere decir que en la segunda vuelta va a tener que hacerse fuerte en Miribilla ante estos mismos rivales para no perder demasiado terreno en esa disputa por los puestos nobles de la tabla.

Este dato lleva a una conclusión inmediata, puesta de manifiesto ya por algunos seguidores del Uxue Bilbao Basket. La plantilla parece corta para plantarse ante batallas de gran exigencia. Fotis Katsikaris ha decidido manejar esta parte de la temporada con solo nueve jugadores mientras equipos como el propio Valencia Basket, un rival directo de los bilbainos, y otros más cuentan con once o doce jugadores capaces de aportar en cada partido. Da la impresión de que el conjunto vizcaino necesita un par de jugadores que refuercen su rotación: uno que ocupe el puesto de Fran Pilepic como recambio de Kostas Vasileiadis en el perímetro y otro interior que pueda aparecer en aquellos días en que las faltas limitan a Milovan Rakovic, que son la mayoría.

El propio Katsikaris califica de “infierno” lo que le espera a su equipo en el próximo mes y medio. Esto es, los seis partidos del Last 16 de la Eurocup, otros seis de Liga y la propina de la Copa en fechas en que otros descansarán. Lo peor sería quemar a los jugadores en este trayecto por falta de efectivos y exceso de esfuerzos como los que el Uxue Bilbao Basket se vio obligado a hacer en Valencia por su pésima puesta en escena. No es de recibo salir como salieron los hombres de negro en una cancha como la Fonteta en la que solo han ganado una vez y ante un equipo que, con muchas similitudes en su propuesta y en su estilo, es alternativa seria en la Liga Endesa. Blandos y contemplativos en defensa, los bilbainos encajaron un parcial de 27-11 en apenas cinco minutos y medio que fue el origen de la derrota.

A partir de ahí, demostraron lo que ya se sabe, que no se rinden, que pelean, que tienen capacidad para hacer muchas cosas bien, pero ese lastre pesó en un partido en el que el Uxue Bilbao Basket solo estuvo por delante medio minuto. Para meter 111 puntos hay que hacer muchas cosas bien en ataque como dar 20 asistencias, recuperar 19 balones y tirar a canasta con porcentajes excelentes, salvo en un gran detalle: los tiros libres. Los de Katsikaris fallaron trece de los cuarenta que lanzaron -en cinco ocasiones erraron la serie de dos- en el día en que enfrente el Valencia Basket firmó un excelente 43 de 47 desde la misma distancia. Los 16 puntos de diferencia que hubo en la suerte más elemental del baloncesto pueden explicar la derrota, pero no solo.

Porque para recibir 113 puntos también hay que hacer muchas cosas mal en defensa. Los taronjas acabaron el partido con un 71% en tiros de dos porque el Uxue Bilbao Basket volvió a pasarlo mal en la defensa del uno contra uno. Kelati hizo sufrir a Mumbrú en el arranque del partido, Vasileiadis también flaqueó ante Rafa Martínez y Hamilton dejó demasiado espacio al joven Dubljevic, que acabó con 32 puntos y como MVP de la jornada. La entrada de Raúl López y Grimau empezó a procurar robos de balón y el conjunto bilbaino logró reducir distancias antes del descanso con un parcial de 4-13 y una buena conexión entre el base de Vic y el pívot de Nueva York.

El mal parecía escaso para un equipo que iba a remolque. El Uxue Bilbao Basket se colocó a dos puntos mediado el tercer cuarto antes de que un parcial de 12-0, con una técnica a Raúl López por medio, invitara a pensar que la derrota era inevitable (77-63). El Valencia seguía jugando duro, con mucho contacto en defensa, y los visitantes seguían remando en medio de la tempestad, pero veían la orilla muy lejos. A seis minutos del final, el Uxue Bilbao Basket perdía por 13 puntos (86-73), pero logró enlazar un parcial de 0-9 que le devolvió al partido. A 2.20 del final, Grimau puso el 90-88 lo que abría el choque a cualquier desenlace.

Raúl López salió eliminado por cinco faltas y el conjunto bilbaino se quedó sin su cabeza más preclara en estos finales apretados que se vienen atravesando últimamente. Pero tenía a Vasileiadis que después de sufrir la seria vigilancia de la defensa levantina, se sacó de su inescrutable espíritu once puntos en el último minuto, sellados con el triple que llevó el choque a la prórroga. En ella, el Uxue Bilbao Basket ya estaba, además, sin Mumbrú y perdió también al heleno. La primera canasta fue de Moerman, pero el Valencia Basket no se descompuso y supo sumar a Doellman para formar un tridente ofensivo difícil de abarcar.

Tras el partido, Nikos Zisis se culpó de la derrota porque primero falló un tiro libre que podía suponer el empate y después no logró encontrar nada en la última posesión: ni una penetración que pudiera provocar otra prórroga ni un triple para ganar. El Uxue Bilbao Basket se comió esos nueve segundos sin tirar y sumó su sexta derrota de la temporada que a Katsikaris no le preocupa nada, según aseguró. Quizás tenga razón el técnico griego, pero quedaron algunas cuestiones a resolver para encarar con posibilidades de éxito esa cita con el infierno que comenzará este miércoles ante el CEZ Nymburk. Será la tercera ocasión en que los bilbainos se crucen con los checos en la Eurocup y lo harán sin margen de error si quieren jugarse la primera plaza del grupo ante el Valencia, como todo el mundo espera. Entonces, el Uxue Bilbao Basket tendrá que rescatar este partido del día de Reyes para encontrar la manera de derribar ese muro de piernas, brazos y cuerpos que es el conjunto de Velimir Perasovic.

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2 Comentarios

  1. Menudo partido vimos el domingo. Para ayudarnos a superar el disgusto del sábado, nos vino al pelo ver este partido en la Fonteta. Es verdad que el equipo se queda un poco corto en las rotaciones en partidos de tanta intensidad y también que se pierde la concentración defensiva en algunas fases, pero la garra, la fe, el esfuerzo, los arrestos que le echaron estos chicos causaron admiración y respeto en la afición local y nos hicieron vibrar en algunos momentos.

    Lástima que al final se tragaron el último tiro y no pudieron culminar el milagro. Porque hubo momentos en el primer y tercer cuarto que parecía todo visto para sentencia y el equipo siguió subiendo la intensidad en defensa y en ataque hasta igualar el tanteador. El Valencia empezó el partido con una efectividad en el lanzamiento inusitada. Lo metían todo, hasta lo que tiraban de cualquier manera al límite de la posesión. Los nuestros siempre fueron por detrás y se pusieron por delante por primera vez en la prórroga, en la que tuvieron un ataque para irse 4 que hubiera sido definitivo, pero al final no pudo ser.

    Se perdió porque se empezó muy mal y sobre todo porque se fallaron innumerables tiros libres. El arbitraje también hizo lo suyo, los árbitros fueron bastante cobardes y en algunos momentos parecía que pitaba el público. No juzgaron igual a Raül que a Perasovic, que no paró de protestar, y al Valencia se le consintió defender metiendo las manos de una manera exagerada. Conforme se acercaba el final, aumentaba el rasero para pitar faltas a favor del Bilbao y los locales las cobraban sin casi provocarlas. Su eficacia en los tiros libres y la seguridad de sus jugadores interiores nos acabaron ganando el partido.

    Con todo y con eso, nos fuimos contentos por el grandioso espectáculo de baloncesto que dieron ambos equipos y por el coraje que exhibieron los nuestros ante la adversidad, tan diferente de lo visto el sábado en Orriols.

    Conste que mi equipo de bàsquet siempre ha sido el Joventut, pero tener un equipo en Bilbao que esté en la élite para mí es una alegría y, salvo cuando juegan contra la Penya, los apoyo como si fueran mi equipo de toda la vida.

  2. JODER ENDIKA!!!!!! que yo estuve llorando desconsolado en GRENOBLE!!!!! dos años después me vengé entrando en el pabellon en la final contra scavolini de la mano de MR. COTTON ( que super crack!! ) y del mismisimo audie norris…..
    Força penya

    PD: pasate por lezama a ver al filial y ya verás como recuperas la autoestima enseguida
    Besarkada bana ENDIKA